
Siete días, siete, en los cuales el reluciente “Gigante del desierto”, el monumental parque de pelota, se convirtió en la catedral en donde miles de feligreses vinieron a profesar devotamente su amor por el deporte de sus preferencias. Aquí se entregó lo mejor de su afición, de su irredenta lealtad al Rey de los Deportes.
Hermosillo, México.- 7 de Febrero de 2013.- Se apagaron las luces del estadio “Sonora”, en sus gradas, apenas las personas encargadas de ir recogiendo los últimos vestigios de lo que fue la última jornada, el último día de una semana toda llena de beisbol. Todos se han ido a casa, ha concluido la Serie del Caribe 2013.



