
A pesar de que recibió modificaciones en su sistema de tracción, el camino para Tláloc II-TC no fue fácil, debido tanto a su peso de 35 kg, como al lodo que atascó las llantas articuladas. El arqueólogo Sergio Gómez, precisó que los teotihuacanos excavaron el túnel en busca del nivel freático, para recrear las condiciones del inframundo.
Ciudad de México.- 23 de Abril de 2013.- El ingreso del robot Tláloc II-TC al último tramo del túnel que se halla bajo el Templo de la Serpiente Emplumada, en Teotihuacan, reveló la existencia de al menos tres cámaras al fondo del conducto, no sólo de una, como habían supuesto los arqueólogos al principio de la exploración.



