Tomado del libro: "La Cosa Nostra en México" (1938-1950), Juan Alberto Cedillo, pgs. 24-27.
Para enfrentar el aumento de las adicciones, el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas se deshizo del modelo policíaco que las combatía y decretó una "revolucionaria" medida para su época: legalizó las drogas en el último año de su mandato. El 17 de febrero de 1940 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el nuevo Reglamento Federal de Toxicomanía, con el cual el Estado pretendía crear un monopolio para la venta de fármacos prohibidos, los cuales serían distribuidos a los adictos a su costo; de esa manera se evitaría que los compraran a los narcotraficantes.
