Situaciones como el éxodo en busca de una mejor situación económica, el desarraigo y la angustia provocada por una sequía, son las que narra Armida de la Vara en su novela La creciente, editada en 2008 por el Programa Editorial de Sonora con apoyo del Conaculta.

La creciente, es un texto en el cual Armida de la Vara nos cuenta la historia de

su natal Opodepe, pueblo situado al norte del estado de Sonora, donde sus habitantes viven en carne propia un sinfín de conflictos  provocados por la escasez del vital liquido.

Con un lenguaje sencillo y metafórico de la Vara reconstruye la historia decadente de este lugar cuyo nombre proviene de la lengua opata de las raíces "opo" que significa palo fierro,  "det"  llano y "pa" lugar, "en el llano de palofierro".

Esta novela  ?integrada por 80 páginas? da cuenta de las costumbres y tradiciones de un pueblo que tuvo su origen en el año 1649 cuando las misiones jesuitas se establecieron y fundaron el pueblo que lleva por nombre Nuestra Señora de la Asunción.

Personajes humanos como el padre Kino, la Toña, don Raymundo, don Chico, Zenón, la Juana, Cuquita, Eloisa y  Salvador, así como reptiles, gallinas enclenques, perros con la lengua de fuera y vacas trasijadas se dan cita en esta historia que atrapa al lector y lo trasporta  a las orillas del río San Miguel, enclavado en esta región.



Es por eso que Manuel Parra Aguilar explica, en la contraportada de este volumen, que las múltiples voces narrativas, en esta obra, sitúan a de la Vara como una escritora imprescindible para el estudio de las letras sonorenses y mexicanas. 

La portada de este texto estuvo a cargo de  Edith Cota, quien mediante una fotografía, por demás llamativa, ilustró atinadamente el contenido de la obra.

Armida de la Vara nació el 1 de enero de 1926 en Opodepe, Sonora. A los 11 años se trasladó a Hermosillo donde se graduó como maestra normalista en la Universidad de Sonora.

En 1947, con su poemario “Canto Rodado” ganó el primer lugar del IV Concurso del Libro Sonorense; dos años después fue becada por el gobierno estatal para estudiar en la UNAM, donde obtuvo la licenciatura en Letras Francesas por la Facultad de Filosofía y Letras, Allí conoció y se relacionó con importantes escritores mexicanos de su generación como Jaime Sabines, Rosario Castellanos, Margarita Paz Paredes, Miguel Guardia, Jesús Arellano, Rubén Bonifaz Nuño, Dolores Castro, Jaime García Terrés, entre otros.

En la Ciudad de México colaboró en las revistas Fuensanta y de la Universidad Autónoma de México, en las que publicó importantes estudios acerca de nuestra literatura regional.

Además, en 1959 fue incluida en el Anuario de Poesía publicado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, donde publican los escritores más importantes en el ámbito nacional.

La Secretaría de Educación Pública la invitó a participar en la redacción de los libros de textos gratuitos leídos en todo el país en 1972. Es autora de los libros De lo cotidiano, Sonora: Vientos Prósperos del Desierto (1982), El Tornaviaje (1982), Coco coco cocotero (1986), y Rita y el caracol (1987).
Un año antes de su muerte el Colegio de Michoacán editó De lo cotidiano. Itinerario, un libro que reúne lo mejor de su obra literaria y el cual fue editado por el Gobierno del Estado de Sonora en 1985.
JBJ     México / Distrito Federa

Fuente: (CONACULTA)