Así lo refirió el doctor Alejandro Ramírez Reivich, adscrito a la UNAM, al participar en el Primer Congreso de Conservación del Patrimonio Documental, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se lleva a cabo esta semana en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRYM).

Ciudad de México.- 4 de Septiembre de 2013.- Con sistemas de encapsulados desarrollados por especialistas mexicanos, similares a los que actualmente resguardan a las momias de Egipto, así como antiguos mapas y algunas de las Constituciones de los Estados Unidos, se preservan en óptimas condiciones documentos relevantes para la historia nacional, como el Acta de Independencia y Sentimientos de la Nación.

 

Así lo refirió el doctor Alejandro Ramírez Reivich, adscrito a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al participar en el Primer Congreso de Conservación del Patrimonio Documental, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se lleva a cabo esta semana en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRYM).

En su conferencia magistral Desarrollo de Sistema de preservación para la exhibición de documentos, el especialista en ingeniería de diseño indicó que dicha tecnología de encapsulado la desarrolló con motivo de una exposición para el Bicentenario de la Independencia de México, en 2010, para los textos históricos referidos, que están bajo resguardo del Archivo General de la Nación (AGN).

Destacó que de acuerdo con los estándares internacionales, este encapsulado podría mantener preservados los documentos hasta 10 mil años, sin embargo, considera que no pueden ser exhibidos por un período mayor a los seis meses, porque la luz puede causar alteraciones, a pesar de que se cuente con la protección de vidrios con filtro solar.

Ramírez mencionó que en bibliotecas como la del Congreso en Estados Unidos, la Constitución se exhibe de manera permanente y sigue estable, al tratarse de un ambiente inerte que impide que se dañe.

El experto comentó que para la creación de los encapsulados contó con el apoyo de especialistas de las facultades de Química e Ingeniería de la UNAM, además de la Universidad Autónoma Metropolitana, el Cinvestav del Instituto Politécnico Nacional y del INAH.

El diseño se hizo a petición del Gobierno Federal, quien al tener conocimiento que esto ya se hacía en museos a nivel mundial, pidió a los especialistas del Centro de Diseño Mecánico e Innovación Tecnológica de la UNAM que desarrollaran un prototipo similar.

De esa manera, el doctor Ramírez y un equipo multidisciplinario diseñaron en nueve meses el sistema que garantizó las condiciones adecuadas de humedad, temperatura, presión e iluminación que permitió mostrar al público dos documentos fundamentales para la historia de México, en una atmósfera de gas inerte.

Indicó que al hacer la cubierta fueron cuidadosos para evitar dañar los documentos y demostraron científicamente que las propiedades de los textos se mantienen estables, porque están en un ambiente controlado donde las características químicas se conservan sin cambios.

"Si hubiera alguna posibilidad de daño no se hubiera hecho el encapsulado. Al contrario, si un documento se deja en contacto con el ambiente está expuesto a sustancias y microorganismos que lo deterioran”. Además, comentó el doctor Alejandro Ramírez, los documentos están en constante monitoreo y cualquier cambio se reporta de inmediato.

La restauradora Paola D´Rugama, ex jefa de Conservación del AGN, detalló que al momento en que se prestaron los documentos se planteó la posibilidad de hacer un encapsulado y dejarlo de manera permanente, como ocurre en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, pero no le pareció adecuado, sin embargo, al ver todas las ventajas del sistema accedió y pidió que sólo se exhibieran por un corto tiempo.

“En esa atmósfera inerte, se monitoreó y se hizo el análisis de colorimetría al inicio y al final de la exposición, en la que se pudo comprobar que no había cambios en los documentos; este año se hará otro estudio para verificar que no han sufrido alguna alteración”.

Sobre los procesos de intervención que se realizaron a los documentos antes de ser encapsulados, señaló que al Acta de Independencia no se le hizo nada, “era un poco respetar la historicidad del documento y presentarlo tal cual, y Sentimientos de la Nación, tenía una rotura evidente, por lo que se le hizo un refuerzo y una limpieza superficial”, detalló D´Rugama.

Alejandro Ramírez dijo que esta técnica puede ser utilizada en otros documentos que necesiten preservarse, sin embargo los costos del encapsulado son altos, por lo que actualmente un equipo interno de la UNAM trabaja en la creación de un sistema de menor costo, “la idea es que los pequeños museos en todo el país puedan conservar sus acervos”.

Añadió que en fechas recientes realizaron cuatro vitrinas con temperatura y humedad controlada, para el Museo de las Constituciones de la UNAM, pero no tienen toda la tecnología del encapsulado.

Fuente: (INAH)