Desde el año pasado, la publicación “MIT Technology Review” comenzó a premiar a jóvenes investigadores que estaban desarrollando proyectos innovadores en la región. México es el único país de Latinoamérica en participar en las dos ediciones.

Ciudad de México.- 23 de Agosto de 2013.- Enrique Lomnitz es un ingeniero industrial de 30 años que acaba de colocarse en la lista de líderes que, a través de la innovación tecnológica, cambiarán al mundo de acuerdo con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por su sigla en inglés).

Lomnitz y su proyecto ‘Isla Urbana’, un sistema de captación pluvial sustentable, se integraron al selecto grupo de 35 innovadores menores de 35 años más talentosos del mundo.

El sueño sustentable


El proyecto de Isla Urbana tuvo su génesis en 2006, cuando Enrique y un amigo suyo idearon un sistema de captación de lluvia como parte de su proyecto de titulación en la Rhode Island School of Design, en Estados Unidos.

Pasaron tres años hasta que finalmente el sueño se materializó en un equipo que permite a las familias con poca disponibilidad de agua ser autosuficientes, el ‘Tlaloque’. Éste fue colocado en una vecindad en el Ajusco, obteniendo tan buenos resultados que los vecinos de la zona comenzaron a interesarse por adquirir el sistema.

En el camino, 10 personas más se sumaron al proyecto y, desde entonces, más de mil dispositivos se han instalado en casas y escuelas de la Ciudad de México y en algunos otros estados del país.

“Somos un colectivo, somos 12 personas, y aunque yo esté bajo los reflectores ahora, fue un logro conjunto. Estamos felices, aunque con o sin reconocimiento estamos dedicados a este trabajo y, bueno, este premio es un aliciente para seguir adelante”, reconoce Lomnitz.

De acuerdo con las mediciones que han realizado, Lomnitz y su equipo están convencidos del potencial con que cuenta su sistema, ya que de acuerdo con sus estimaciones, una casa que cuente con el Tlaloque puede captar más de 35 mil litros de agua de lluvia limpia para una familia.

Lo que se traduce en un ahorro de 6 a 8 pipas de agua al año, o lo que es lo mismo, entre 5 y 7 meses de consumo de agua.

“Estamos convencidos que este sistema se puede integrar a gran escala, la Ciudad de México tiene todo el potencial para ser la capital de la captación de agua de lluvia”. Y no se equivoca, de implantar esta tecnología a gran escala se podría proveer hasta 50 por ciento del consumo de agua de la ciudad, lo que ayudaría a reducir la presión sobre las fuentes que actualmente la abastecen y cada vez se deterioran más.

“Esperamos que este premio nos abra nuevas oportunidades”

El reconocimiento para estos jóvenes no es algo nuevo, en 2011 Isla Urbana fue uno de los tres ganadores del premio ONU Agua. Sin embargo, la nominación del MIT les cayó por sorpresa.

“Alguien nos nominó, no sabemos quién. Nos enteramos cuando el MIT nos contactó por ahí de febrero-marzo para incluirnos dentro de la edición del MIT Technology Review para México; luego, el mismo MIT nos nominó para su edición mundial.”

En mayo pasado, Lomnitz fue reconocido como uno de los 10 jóvenes innovadores más talentosos del país, en una ceremonia que contó con el apoyo del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y la UNAM. Ahora, el MIT volvió premiar a Isla Urbana como uno de los proyectos más destacados en todo el mundo.

“Esperemos que este premio nos abra nuevas oportunidades, que con mayor difusión podamos incorporar más patrocinios, más financiamientos y llevar el sistema a más casas”, dijo Lomnitz.

Hay que recordar que Isla Urbana fue finalista en el concurso ‘Iniciativa México Edición 2011’, gracias a lo cual el colectivo que lo integra pudo acceder a una serie de apoyos financieros, contactos y promoción.

¿Cómo funciona el ‘Tlaloque’?


Primero debe elegirse una sección del techo de la casa, donde el agua se capta a través de canaletas hacia un módulo que elimina basura de gran tamaño, como hojas. Luego pasa a un segundo filtro que intercepta el agua más contaminada y envía la más limpia a la cisterna.

En la cisterna opera un reductor de turbulencia que evita que el líquido que ingresa levante sedimentos que pudieran encontrarse previamente en la cisterna, luego el agua pasa por un filtro que depura dichos sedimentos y, finalmente, un filtro de carbón activado quita otros químicos.

Después de este proceso, el agua puede depositarse en el tinaco de la casa, sin embargo no es apta para beber, por lo que debe emplearse en la limpieza, los baños, las regaderas, los lavabos o el riego.

Instalar uno de estos sistemas cuesta alrededor de 6 mil 500 pesos, incluyendo el material y mano de obra. El trabajo es realizado por el mismo personal que integra el colectivo.

El futuro verde

Para explicar la importancia de la sustentabilidad, el equipo que conforma Isla Urbana ofrece talleres y cursos en los que explican, de manera lúdica y artística, cómo funciona el sistema Tlaloque y su importancia.

“Hemos asistido a escuelas, tanto públicas como privadas, a instalar el sistema, serán unas 10 o 12. En algunas hemos dado pláticas y cursos, de hecho, en la Escuela Secundaria Técnica 120, los niños que participaron en el proyecto con nosotros se fueron a la Antártica”, cuenta un alegre Lomnitz.

No es para menos, en 2011, Néstor Gabriel Reyes Carvajal, Ana Laura López Carmona, Raúl Enrique Mendoza Reyes, José Ángel Salgado Hernández y Arturo Varrueta Acosta ganaron el concurso “De la secu a la Antártica” que organiza la Dirección General de Innovación y Fortalecimiento Académico de la Administración Federal de Servicios Educativos del DF, la SEP, Karla Wheelock y Fundación Barrilito.

Con su programa de captación pluvial, lograron instalar el sistema y dos cisternas con la capacidad de abastecer, hasta por seis meses, los servicios sanitarios de su escuela ubicada en el pueblo de Parres, en Tlalpan.

Sin embargo, este colectivo tiene más planes a futuro. Con cerca de mil 300 sistemas instalados en la Ciudad de México, los jóvenes emprendedores buscan llevar el proyecto de la Isla Urbana a las comunidades de la Sierra Huichola (Jalisco, Nayarit y Zacatecas) y la Sierra Mazateca (Oaxaca) -en conjunto con The Hunger Proyect-, donde las personas enfrentan todos los días la escasez de este líquido vital, para finales de septiembre.

“Con la comunidad huichola llevamos trabajando desde hace tres años, hemos instalado como 26 equipos, pero esperamos instalar muchos más”. Actualmente, su principal financiamiento para este proyecto proviene del plan de Sustentabilidad Corporativa de HSBC, así como de otros financiamientos privados.

Parecería que todo marcha “sobre ruedas” y así es. El “Paz Paz Bus” es otro de los canales con los que estos jóvenes buscan acercarse a la comunidad. El vehículo se dedicará a recorrer los barrios de la zona sur del DF para explicar qué es la sustentabilidad y la captación pluvial, cómo funciona y por qué es beneficiosa para las comunidades.

Los permisos ya están gestionándose ante todas las autoridades correspondientes, por lo que esperan que dentro de unas tres semanas puedan “echar a rodar” este proyecto. “Se trata de penetrar el tejido social a través del arte, que los niños entiendan los conceptos de medio ambiente y sustentabilidad”, asegura Lomnitz.

Por si esto fuera poco, el colectivo estará la primera semana de septiembre presentando varios cursos como parte del Segundo Encuentro Nacional de Ecotecnia y para octubre estarán trabajando con los niños a través de varios talleres que impartirán en el Festival Internacional Cervantino en Guanajuato.

Financiamiento

Hasta ahora han operado con fondos públicos y privados, que obtienen principalmente a través de becas, donativos de fundaciones, recaudación de fondos y ventas a clientes, principalmente.

Entre las instituciones que los han apoyado se encuentran la delegación Tlalpan, el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), el banco HSBC, Iniciativa México, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y asociaciones como Genera e Idéame.

“Para nosotros lo más importante es que la gente se involucre, es crear un lugar más sustentable, más artístico y más amoroso”, finalizó Lomnitz.

El MIT apuesta por Latinoamérica

Desde el año pasado, la publicación “MIT Technology Review” comenzó a premiar a jóvenes investigadores que estaban desarrollando proyectos innovadores en la región.

México es el único país de Latinoamérica en participar en las dos ediciones, entregando diez galardones en cada una. Este año, gracias a los apoyos de diversas empresas y organismos, se han incluido las ediciones de Chile, Perú, Colombia, Argentina y Uruguay.

Si quieres conocer más sobre el proyecto de Isla Urbana o solicitar que un sistema ‘Tlaloque’ sea instalado en tu casa, visita su página web islaurbana.org o su perfil en Facebook.com/islaurbana.

Fuente: (milenio.com)