La resina fósil suele contener restos pequeños de plantas y animales, pero es raro encontrar vertebrados completos como el que está en exhibición y bajo resguardo del Museo del Ámbar en el Ex-Convento de La Merced en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Chiapas, México.- 8 de Julio de 2013.- Científicos mexicanos estudian una lagartija completa que conserva restos de tejido blando, preservada en ámbar, y que de forma preliminar ha sido identificada como una nueva especie del género Anolis, que vivió hace unos 23 millones de años.

La pequeña pieza de ámbar amarillo, con forma de trapezoide, que encierra el esqueleto, fue hallada hace varios meses en los yacimientos de Simojovel, en Chiapas, y desde entonces está en estudio.

La resina fósil suele contener restos pequeños de plantas y animales, pero es raro encontrar vertebrados completos como el que está en exhibición y bajo resguardo del Museo del Ámbar en el Ex-Convento de La Merced en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Francisco Riquelme, del Instituto de Física de la UNAM, destacó que se trata de “un animal completo y articulado, que preserva además restos de tejido blando y piel”.

“Este ejemplar se encuentra bajo estudio taxonómico por paleontólogos de la UNAM. Como un avance preliminar, se ha identificado como una nueva especie del género Anolis, una lagartija arborícola del ámbar de Chiapas”, explicó.

El experto enfatizó el inusual hallazgo del pequeño vertebrado, de aproximadamente 4,5 por 1,3 centímetros, bautizado como “Luna”, que se presume pertenece al género Anolis.

Fuente: (Agencias)