López dice que el estudio se llama “Consorcio benéfico bacteriano para su uso en acuacultura” y el primer paso fue extraer las bacterias de los sedimentos de los estanques donde la empresa de Sonora cultiva el camarón.

Ciudad de México.- 31 de Marzo de 2013.- En su  laboratorio en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), el doctor Alejandro López Cortés resguarda su colección de microbios. Entre éstos hay algunos que acaba de identificar y con los que diseñó un probiótico: el ensamble de bacterias que sirven para hacer más grande y resistente al camarón - con lo que aumenta su producción-, que además limpia el agua de materia orgánica y son inocuos para el ser humano.

A estos microorganismos los denomina “gram positivas” – las bacterias que se tiñen de azul por la coloración de Gram-. No quiere dar el nombre puesto a los microorganismos por razones de seguridad intelectual e industrial, pero señala que ya están en el proceso de validar la tecnología desarrollada y en estos momentos monitorean los resultados de 21 mil litros de estos microbios vertidos en 102 estanques donde la empresa Aquasoles, de Sonora, cultiva camarón.

El investigador del Cibnor cuenta que estas bacterias ya eran conocidas, a manera de conocimiento popular por los empresarios, quienes las utilizan para incrementar el tamaño y resistencia del camarón cultivado.  “Las habían adquirido en Ecuador, uno de los principales productores de este crustáceo, pero lo hacían de manera empírica, no conocían qué tipo de bacterias, cuál era el proceso que seguían  y cómo podrían hacerlas más eficientes”.

Hace año y medio, explica, la empresa Aquasoles y el centro de investigación hicieron un acuerdo y obtuvieron recursos a través de una convocatoria de Conacyt para estudiar estos microorganismos y diseñar un sistema para su aplicación. “Hoy ya tenemos identificadas a las bacterias y hemos desarrollado la metodología para usarlas”.

ESTUDIO.  Alejandro López dice que el estudio se llama “Consorcio benéfico bacteriano para su uso en acuacultura” y el primer paso fue extraer las bacterias de los sedimentos de los estanques donde la empresa de Sonora cultiva el camarón. “Después las identificamos con biología molecular, conocimos su DNA y todas sus características genéticas”.

Para definir cómo es su proceso, Alejandro López dice que “estas bacterias es como un yogurt para el camarón, porque está en su tracto digestivo y les ayuda a digerir los alimentos y nutrirse mejor. Lo anterior hace que su sistema de defensa se fortalezca y se enfermen menos los animales, el índice de muerte se reduzca y su tamaño aumente.  Esto parece ser el mecanismo de las bacterias”, agrega el doctor en Biotecnología.

Entonces lo que hicimos fue ensamblar estas bacterias y en este momento ya producimos 21 mil litros de lo que es este probiótico. “Ahora lo estamos aplicando en 102 estanques de la empresa Aquasoles. Lo estamos haciendo por un periodo de cuatro meses y monitoreamos las líneas siguientes: si las bacterias en el ensamble no muere, cómo es su proceso, en cuanto se reducen los casos de animales enfermos y muertos”.

Pero al estar probando la eficiencia de este “yogurt” para la producción de camarón, explica Alejandro López, “nos dimos cuenta que estos microbios también son útiles para limpiar los sedimentos de los estanques. “Son muy eficientes como degradadores de materia orgánica en forma rápida”.

El biotecnólogo señala que no sólo eliminan la materia orgánica  del agua de los estanques, “sino que también son eficaces en el tratamiento de cuerpos de agua naturales o en las aguas residuales”.

Por eso, explica, un uso futuro de este ensamble está destinado a la cadena productiva de carne de cerdo, pollo, a quienes se dedican a la producción de vegetales, porque puede degradar la materia orgánica que se va quedando en sus contenedores.

Y lo más interesante, señala, es que estos microbios no tienen efectos dañinos en el ser humano si son ingeridos.

Fuente: (cronica.com.mx/Adrián Figueroa)