Desde hace algunas semanas ya se encuentra en las principales librerías del país la última novela de Dean Koontz, "Mirada ciega"...
Un libro que
absorbe al lector

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Ciudad de México. 6 de julio de 2004. Desde hace algunas semanas ya se encuentra en las principales librerías del país la última novela de Dean Koontz, "Mirada ciega", editada en el sello Grijalbo, de "Random House Mondadori", en la que el escritor norteamericano vuelve a desplegar su impresionante talento narrativo que atrapa desde las primeras líneas.

La historia gira en torno de Bartholomew Lampion, quien pierde la vista a la edad de tres años y la recupera una década después. Pero el destino le tenía deparado un enemigo poderoso y oscuro, que le haría recurrir a todas sus fuerzas para poder enfrentarlo, en donde el odio y el amor son los antípodas que mueven los hilos de los personajes de esta novela.

Quizá la trama en sí misma valga la novela, sin embargo, el talento narrativo de Koontz la lleva a un alto grado de desarrollo que impide soltarla por mucho tiempo. Es decir, no concede ninguna tregua al lector y le obliga, casi literalmente, a no abandonar su lectura.

Desde hace algún tiempo, la mecánica cuántica ha ocupado varios titulares de las publicaciones científicas y ha llamado poderosamente la atención de muchas personas en el mundo debido a sus importantes avances y efectos en la vida cotidiana.

Así, Dean Koontz se suma a la ola y la toca en "Mirada ciega". Como lo indica en una nota: "Todas las vidas humanas se hallan intrínsecamente relacionadas entre sí a un nivel tan profundo como el subatómico en el mundo físico. Siempre existe un extraño orden subyacente a todas las situaciones de aparente caos y, como suelen decir los iniciados, lo que a primera vista parecen efectos especiales de película de terror se manifiestan en la sociedad humana con la misma frecuencia y naturalidad con que se observan a nivel atómico o molecular".

El reconocido novelista agrega: "No soy el primero en señalar que muchos de los aspectos de la realidad que la mecánica cuántica pone de relieve son perfectamente compatibles con la fe, sobre todo en lo que respecta al principio demiúrgico o la noción de que el universo fue creado por un dios o ente superior. Varios físicos de renombre han escrito sobre este tema antes que yo. Sin embargo, a lo que alcanzan mis conocimientos, la noción de que las relaciones humanas reflejan el funcionamiento de la mecánica cuántica es una idea novedosa que ve la luz por vez primera en esta novela".

De este modo, el lector está enterado de que en "Mirada ciega" encontrará un tema apasionante y novedoso, narrado hábil y prolijamente por Dean Koontz, quien hace con nuestra curiosidad lo que quiere: nos va dando información dosificadamente, la desarrolla y hace digresiones, vuelve a retomar personajes y crea situaciones a su antojo, todo de manera admirable.

Considerado como un maestro indiscutible de la fantasía terrorífica y del suspense, Dean Koontz consigue en "Mirada ciega" una de sus obras más logradas, que sin duda incrementará el número de lectores que lo han convertido en un autor casi de culto, como lo demuestran los más de doscientos millones de ejemplares vendidos de sus novelas anteriores.
Comentarios a esta nota: Gregorio Martínez Moctezuma