Luna Erreguerena señala: “Para mí fue un honor y un gran aprendizaje haber podido participar en el proceso de elaboración del texto de tan importante documento, como representante de México y también como miembro de la SHA y el ACUA.

Ciudad de México.- 6 de Enero de 2016.- La arqueóloga Pilar Luna Erreguerena, subdirectora de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), recibió el Premio al Mérito de la Society for Historical Archaeology (SHA, Sociedad de Arqueología Histórica) y el Advisory Council on Underwater Archaeology (ACUA, Consejo Asesor de Arqueología Subacuática), de Estados Unidos.

El galardón lo obtiene junto con las doctoras Toni L. Carrell (Estados Unidos), Margaret Leshikar-Denton (Islas Caimán) y Dolores Elkin (Argentina), por su esfuerzo para lograr que ambos organismos estuvieran presentes en las reuniones donde se elaboró el texto de la Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático.

El premio les será entregado este miércoles 6 de enero durante una ceremonia que tendrá lugar antes de la sesión plenaria de la 49 Conferencia Internacional de Arqueología Histórica y Subacuática en Washington, DC. Asimismo, con esta distinción se reconoce el trabajo realizado por este grupo de especialistas durante el proceso de ratificación e implementación de dicho instrumento internacional.

El objetivo de la Convención es permitir a que los Estados Parte protejan mejor la herencia cultural que yace sumergida en aguas de sus respectivas jurisdicciones. Su Anexo, “Normas relativas a las actividades dirigidas al patrimonio cultural subacuático”, señala los principios básicos para desarrollar proyectos científicos que tiendan a proteger dicho patrimonio.

El documento también provee información detallada sobre el sistema de cooperación de los Estados, y suministra reglas prácticas y altamente reconocidas sobre el tratamiento e investigación de este legado, especificando que se trata de un patrimonio cultural que no debe ser objeto de explotación comercial.

Las reuniones para redactar el texto se efectuaron en la sede de la UNESCO en París de 1997 a 2001. La 31 Conferencia General del organismo aprobó la Convención el 2 de noviembre de 2001, que entró en vigor el 9 de enero de 2009, después de ratificarla veinte países, requisito indispensable para su implementación. En julio de 2006, México fue el octavo país en ratificarla, decisión que lo convirtió en elegible para ser miembro del Consejo Consultivo Científico y Técnico (STAB, por sus siglas en inglés) de la Convención.

Durante esas reuniones, la maestra Pilar Luna Erreguerena fue enviada por el INAH y fungió como representante de México ante la UNESCO para participar en la elaboración del texto de la Convención; después fue designada para formar parte del STAB, de 2009 a 2013, cuando fue reemplazada por la arqueóloga Helena Barba Meinecke, investigadora de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH.

Pilar Luna Erreguerena señala: “Para mí fue un honor y un gran aprendizaje haber podido participar en el proceso de elaboración del texto de tan importante documento, como representante de México y también como miembro de la SHA y el ACUA.

Las cuatro premiadas trabajamos muy duro durante las reuniones, y también fuera de ellas en nuestros tiempos personales. Logramos construir un verdadero equipo que trabajó en armonía y de manera congruente. En las reuniones con los expertos cuestionábamos las decisiones que no considerábamos viables para los países en desarrollo. Por esa postura de defensa, nos empezaron a llamar ‘Las chicas radicales’”.

Agrega: “Desde que entró en vigor, la Convención ha sido un referente y un valioso apoyo para varios de los países que sufren el acoso de los llamados buscadores de tesoros. En el caso de México, también resultó un factor importante para la adenda, en 2014, del Artículo 28 TER de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos”.

El primer párrafo de este artículo dice: “Las disposiciones sobre preservación e investigación en materia de monumentos y zonas de monumentos arqueológicos e históricos serán aplicables a los rastros de existencia humana que tengan un carácter cultural, histórico o arqueológico, localizados en la zona marina de los Estados Unidos Mexicanos, que hayan estado bajo el agua parcial o totalmente, de forma periódica o continua, tales como: los sitios, estructuras, edificios, objetos y restos humanos, junto con su contexto arqueológico y natural; los buques, aeronaves, otros medios de transporte o cualquier parte de ellos. Su cargamento u otro contenido, junto con su contexto arqueológico y natural; y los objetos de carácter prehistórico”.

Las premiadas pertenecen a las siguientes instituciones y dependencias: Dolores Elkin, directora del Programa de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano de Argentina; Margaret Leshikar-Denton, directora del Museo Nacional de las Islas Caimán, BWI, y Toni L. Carrell, vicepresidenta de Ships of Discovery, con sede en Santa Fe, Nuevo México, Estados Unidos.

Fuente: (INAH)