Presenta 54 imágenes que lucen la arquitectura barroca de Zacatecas, espacios emblemáticos del recinto museístico y la belleza de sus acervos

Ciudad de México.- 11 de Diciembre de 2017.- Este diciembre, el barroco ilumina Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, con la paleta de los más importantes pintores novohispanos. Una estampa de la Natividad de Jesús concebida por Antonio de Torres en 1719, así como escenas de la vida de la Virgen, de Miguel Cabrera, que han recorrido el mundo se regalan a la mirada de los transeúntes, propios y extraños a la capital del país, con motivo del centenario de la pinacoteca más importante del norte de México.

El Museo de Guadalupe, en Zacatecas, celebra en la Ciudad de México su aniversario 100 con la exposición Gala barroca: cien años del Museo de Guadalupe inaugurada el 11 de diciembre en la Galería Abierta Rejas de Chapultepec. La muestra es posible por el trabajo conjunto de la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y los gobiernos de Zacatecas, del municipio de Guadalupe y la Ciudad de México.

La muestra presenta 54 imágenes, entre ellas 15 reproducciones fotográficas de importantes obras plásticas, principalmente de temas religiosos, captadas por Juan Carlos Basam, que se exhiben en las salas permanentes del recinto zacatecano y que constituyen uno de los acervos más relevantes del arte barroco mexicano: La Natividad, de Antonio de Torres (1717), Virgen de la Acrópolis, de Miguel Cabrera (siglo XVIII), La última cena, de Gabriel José Ovalle (1749), y Virgen de la luz, de Juan de Sáenz (siglo XVIII), son algunas de las obras que se pueden apreciar.

Gala barroca: cien años del Museo de Guadalupe también da cuenta de la belleza del edificio que alberga dichas obras plásticas, en 2010 declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, como parte del Camino Real de Tierra Adentro que seguía las rutas de la plata hacia el norte de la Nueva España; y de la arquitectura de la ciudad de Zacatecas, que fue distinguida por el organismo internacional como Patrimonio Mundial en 1993.

Fotografías de los templos de San Agustín, de Santo Domingo y su retablo, la catedral de Zacatecas, el Museo Rafael Coronel y el templo de Nuestra Señora del Patrocinio, ubicado en la cima del cerro de la Bufa, describen el esplendor de una ciudad minera que nació para la explotación de la plata, convirtiéndose en uno de los centros económicos más importante del virreinato, cuya riqueza y bonanza aún se constata caminando su traza de calles empedradas que serpentean al derredor de dicha colina, coronadas de templos y edificios civiles de cantera rosa labrada.

A la ceremonia de inauguración de la muestra acudieron Gilda Torres Rodríguez, secretaria general del Gobierno de Zacatecas, quien destacó el trabajo de restauración hecho por el INAH desde hace dos décadas para rescatar el edificio que alberga al Museo de Guadalupe, a través de un plan maestro ininterrumpido y que ha contado con el apoyo de los tres niveles de gobierno y de Fomento Cultural Banamex; dijo que con esta muestra el Gobierno de Zacatecas también quiere dar a conocer la belleza de la capital del estado y el municipio de Guadalupe para que sean visitados.

José Muñoz Bonilla, coordinador nacional de Centros INAH, destacó que llegar a un centenario no es fácil y si el Museo de Guadalupe lo ha logrado ha sido por el trabajo cotidiano de muchas personas; también recordó que el recinto fue de los enclaves misionales más importante en la Nueva España, así como el hecho de que conserve su obra original in situ. Asimismo, agradeció el apoyo de los gobiernos estatal y municipal  y de Fomento Cultural Banamex, que han trabajo de la mano con el INAH para poner en valor uno de los museos más antiguos del país.

Enrique Flores Mendoza, presidente municipal de Guadalupe, destacó también la labor conjunta del INAH con Fomento Cultural Banamex para rescatar esta joya arquitectónica; Gabriela López Torres, coordinadora de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural del Gobierno de la Ciudad de México, dio la bienvenida a nombre del gobierno capitalino y recordó que la Galería Abierta Rejas de Chapultepec es la más visitada de la capital pues por ahí transitan, a pie y en automóvil, miles de personas diariamente.

La Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas se fundó el 23 de diciembre de 1588, en el camino al septentrión para alcanzar las lejanas fronteras al norte del territorio. El título de noble se lo otorgó el rey Felipe II, por su riqueza mineral que representaba fuertes ingresos para la Corona español.

A una legua (4.82 kilómetros) de la ciudad de Zacatecas, el Museo de Guadalupe se alberga en el antiguo Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe, fundado en 1707 por el religioso valenciano fray Antonio Margil de Jesús, con sede en una magna obra de arquitectura conventual novohispana, en la que recibirían preparación intelectual y emocional los religiosos que saldrían a evangelizar a los pueblos indígenas del inhóspito norte, cruzando desiertos y sierras.

Los colegios de Propaganda Fide nacieron a finales del siglo XVII (1686), como parte del proyecto misionero de los franciscanos para expandir el cristianismo. En la América española se fundaron 17 colegios de este tipo, siete de ellos en la Nueva España. El Colegio de Guadalupe fue el primero. El área nuclear del recinto ocupaba 10,000 metros cuadrados, sin considerar sus huertas.

A lo largo y ancho de nuestro país actualmente están abiertos al público más de mil 200 museos con un amplio repertorio en cuanto a sus temáticas y tipologías. En este universo cultural, el Museo de Guadalupe fue el primero en abrir en el estado de Zacatecas y uno de los pocos en fundarse en plena Revolución.

Tras una ardua labor de cuidado y protección del patrimonio cultural zacatecano, así como el esfuerzo de inventariar los bienes patrimoniales que tenía el antiguo colegio, el 10 de diciembre de 1917, el pintor Manuel Pastrana fue nombrado director del Museo de Guadalupe, cargo refrendado en 1919 por el presidente de México, Venustiano Carranza.

La exhibición con que el Museo de Guadalupe conmemora su centenario en la Ciudad de México se divide en cuatro núcleos temáticos: el primero hace alusión al esplendor barroco de la ciudad de Zacatecas, tanto a su arquitectura como a su patrimonio vivo: las morismas de Guadalupe y los matachines que todavía disfruta su población.

La segunda sección acerca al museo como Colegio Apostólico de Propaganda Fide. Son distintas imágenes del inmueble, sus rincones emblemáticos, únicos en el arte barroco como la majestuosa Escalera Regia y el coro con su sillería.

Después viene la pinacoteca con una selección de 15 obras de las más importantes de la colección del museo, como Nuestra Señora del Patrocinio, patrona de Zacatecas. Hay obra de Cristóbal de Villalpando, José de Ibarra, Antonio de Torres, entre otros, así como de autores anónimos.

El último núcleo se refiere al centenario del Museo. Aquí se presentan algunas imágenes de la obra del pintor Manuel Pastrana y fotografías de época que dan cuenta de la evolución del recinto como museo. La muestra cierra con la imagen de la fachada actual del Museo de Guadalupe.

Fuente: (INAH)