Se destacó la importancia de la cochinilla mexicana, ya que a pesar de que existía en otros países, su manejo en las poblaciones indígenas fue esencial para obtener una gran producción, amén de la calidad del color, lo que derivó en un intercambio comercial muy activo.

Ciudad de México.- 16 de Noviembre de 2014.- Un poema de Dionisio Morales en el que se ponderan las bondades de la cochinilla fue incluido por Javier Vázquez, maestro del taller de pinturas de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, en su participación en la cuarta y última jornada de Rojo mexicano. Coloquio internacional sobre grana cochinilla en el arte, efectuada el viernes pasado en la escuela del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

 

El químico habló sobre el trabajo que realizó junto a un equipo de especialistas en Coixtlahuaca, Oaxaca, donde hicieron diagnósticos y análisis de los retablos de la Parroquia de San Juan Bautista. Como antecedente, el especialista señaló que esa región de la mixteca alta fue una zona de predicadores donde se asentó un conjunto conventual que data de aproximadamente 1576.

En la parroquia se encuentran esculturas y pinturas atribuidas a Andrés de Concha, realizadas en el siglo XVI, las cuales fueron restauradas en el siglo XVIII. A las pinturas se les colocó un gran marco de madera que oculta su periferia. Esta acción preservó de la luz un 25 por ciento de la periferia, lo que protegió los colores originales.

La parte oculta de los cuadros La adoración de los pastores, La adoración de los reyes, La presentación en el templo, La resurrección y Dios Padre develó cortinas y paños de diversas tonalidades de rojos.

Después de realizar diversos análisis, por medio de cortes, estratigrafía, microscopia electrónica de barrido, de fluorescencia e infrarrojo, entre otros procedimientos, se llegó a la conclusión de que existe presencia de grana cochinilla. Uno de los objetivos de ese proyecto fue mostrar el vínculo entre la química, la restauración del patrimonio cultural y la historia del arte.

El especialista afirmó que la mixteca fue un importante centro de producción de diversos productos, especialmente Ixtlahuaca y Nochixtlán, donde se producía la cochinilla que se llevaba a Guatemala y Honduras. Incluso, Nochixtlán significa valle o lugar de la cochinilla, o lugar donde la tuna sangra.

Por su parte, Elsa Arroyo, del Laboratorio de Diagnóstico de Obras de Arte del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, habló sobre los paños labrados de carmín en la pintura novohispana.

 

La doctora en historia del arte tomó como fuente la obra de Bernardino de Sahagún y el manuscrito de Gonzalo Gómez en los que se documenta el proceso de explotación de la grana cochinilla, uno de los materiales más apreciados por la corona española.

La especialista en restauración de bienes muebles comentó que el interés por conocer la forma en que se utilizaba la grana cochinilla en las obras novohispanas –ya que se conoce de fórmulas europeas, pero no cómo se empleaba en la Nueva España–, los llevó a analizar siete obras realizadas entre los siglos XVI y XVIII.

Los artistas estudiados fueron Simón Pereyns y Andrés de Concha, quienes realizaron diversos retablos para la Catedral Metropolitana. De Pereyns es el conocido cuadro La Virgen del perdón, óleo sobre tabla que realizó en 1568, y en el cual se encontró que posee tres capas de pintura. Una de ellas es laca de cochinilla.

La resurrección y La adoración de los pastores son otras obras estudiadas, en las que se detectó la presencia de cochinilla de diferente calidad.

Sebastián López de Arteaga realizó  La Virgen con el Niño, óleo sobre tela del siglo XVII del acervo del Museo Nacional de Arte, cuyo colorido tiene estratos de laca de cochinilla, con plomo y bermellón, producida por medio de retazos de lana.

La investigadora comentó que en el siglo XVIII empezó a producirse grana adulterada de baja calidad, por lo que el virrey emitió una ordenanza para evitar su venta.

El coloquio finalizó con la intervención de los ponentes de la última mesa, quienes afirmaron que lo mejor de este tipo de encuentros es que surgen preguntas que los incitan a continuar investigando, además del intercambio de conocimientos.

También subrayaron la necesidad de que exista un diccionario para unificar los términos utilizados en los diferentes países para referirse a un mismo procedimiento.

Por último se destacó la importancia de la cochinilla mexicana, ya que a pesar de que existía en otros países, su manejo en las poblaciones indígenas fue esencial para obtener una gran producción, amén de la calidad del color, lo que derivó en un intercambio comercial muy activo.

Fuente: (bellasartes.gob.mx)