La muestra, que podrá ser apreciada a partir del 28 de abril, ofrece la visión del pasado mesoamericano que el francés exploró en Monte Alban, Chichen Itza, Yaxchilán, Palenque, Comalcalco, Tula y Teotihuacan, entre otras zonas arqueológicas que recorrió en tres viajes realizados entre 1859 y 1885.

Ciudad de México.- 24 de Abril de 2014.- Una selección de 67 obras que muestran el legado del artista francés Désire Charnay (1828-1915), quien a través de su lente capturó el mundo civilizatorio precolombino, integran la exposición "La Memoria Revelada. El surgimiento de la fotografía arqueológica Claude Désire Charnay".

 

La muestra, que podrá ser apreciada a partir del 28 de abril en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, ofrece la visión del pasado mesoamericano que el francés exploró en Monte Alban, Chichen Itza, Yaxchilán, Palenque, Comalcalco, Tula y Teotihuacan, entre otras zonas arqueológicas que recorrió en tres viajes realizados entre 1859 y 1885.

En rueda de prensa, la directora de ese espacio cultural, Bertha Cea Echenique, señaló que las imágenes son un importante testimonio documental para la historia de la arqueología mexicana.

Indicó que el objetivo de la exhibición es revelar la obra poco conocida en el país, de uno de los más importantes viajeros que registró a través de su lente, el mundo civilizatorio precolombino.

De acuerdo con los organizadores, Charnay fue uno de los pioneros en utilizar la fotografía aplicada a la arqueología como herramienta fidedigna para captar de manera relevante los vestigios del pasado, que a diferencia de sus antecesores, que lo hacían a través del apoyo de artistas, dibujantes, grabadores y pintores.

Gracias a la entrega de este visionario, se amplió de manera significativa el alcance de esta nueva tecnología, pues con su cámara atravesó ríos, montañas y llegó a las entrañas de la selva, capturando un sinnúmero de retos para ofrecer una visión renovada del pasado mesoamericano.

El registro además de su valor histórico, es todo un logro por la dificultad que implicó llevar a cabo en medio de la situación política en la que estaba sumergido el país, así como por la ardua labor que implicaba el traslado del equipo fotográfico de mil 800 kilos.

Así como por el inconveniente de conseguir los diversos materiales que requería y la manera en que tuvo que improvisar productos para lograr las tomas fotográficas, además de los largos procesos que conllevaba esta tecnología recién desarrollado llamada "Colodión Húmedo".

Bajo la curaduría de Eduardo Matos Moctezuma, la muestra se presenta en tres módulos que siguen de manera cronológica los viajes de Charnay en México.

Su primera visita fue entre 1857 y 1859, donde recorrió lugares como Monte Albán y Mitlan en Oaxaca; Izamal, Uxmal y Chichen Itzá en Yucatán y Palenque en Chiapas.

El segundo, realizado de 1880 a 1882, incluyó su visita a sitios como Comalcalco, en Tabasco; de nuevo Palenque, Chichen Itzá, Uxmal y Kabah, así como Yaxchilán en Chiapas, mientras que su último viaje, registrado en 1885, tuvo como protagonista Yucatán.

Las imágenes que forman parte de la Colección Ricardo Salinas, están acompañadas de cinco piezas de la cultura maya, un fragmento del ladrillo de Comalcalco, un mascaron, un atlante y una urna zapoteca.

Con el objetivo de mostrar el contexto tecnológico de la época, la muestra ofrece una sala introductoria en la que se presenta un esterografoscopio, un visor esteroscopico, una cámara esteroscópica y una parte de la cámara fotográfica de fuelle, pertenecientes a la colección de la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Fuente: (Notimex)