El término “Vochol” resulta de la contracción de las palabras Vocho, expresión mexicana para referirse al tradicional carro de la Volkswagen, y huichol, pueblo indígena de la Sierra Madre Occidental de México.

Berlín, Alemania.- 15 de Marzo de 2014.- El famoso “Vochol” junto a una serie de alebrijes gigantes serán exhibidos en las próximas semanas en la Embajada de México en Berlín, después de que éstos fueron transportados a esta capital para ser presentados en la Feria Internacional de Turismo la semana pasada.

México fue el “País Socio” de ese magno evento, el mayor en el mundo, y la Secretaría de Turismo realizó numerosas actividades para promocionar el nombre de ese país como destino turístico.

La Embajada informó hoy que el “Vochol” es un proyecto que emprendió en 2010 el Museo de Arte Popular (MAP) y la Asociación de Amigos del MAP (AAMAP), en conjunto con los gobiernos de Jalisco y Nayarit, para promover, exhibir y apoyar el arte popular mexicano.

El término “Vochol” resulta de la contracción de las palabras Vocho, expresión mexicana para referirse al tradicional carro de la Volkswagen, y huichol, pueblo indígena de la Sierra Madre Occidental de México.

El “Vochol” es el resultado del trabajo artístico que realizaron ocho artistas huicholes en un vehículo Volkswagen, plasmando en él su inspiración en un diseño colorido. Para ello, dedicaron más de nueve mil horas, utilizaron más de 90 kilos de chaquira en la carrocería y aplicaron distintas técnicas y materiales para forrar los asientos del vehículo, decorar los rines, el volante y el tablero.

Después de exhibirse por primera vez en el MAP y posteriormente en distintos lugares de México, el "Vochol" inició una gira por todo el mundo, que ha incluido Los Ángeles, Washington y Denver, en Estados Unidos; París, en Francia, y en distintos lugares de Alemania, uno de ellos la Ciudad Autromotriz de Volkswagen, que se localiza en Wolfsburg.

El alebrije es una artesanía mexicana que representa un animal imaginario compuesto por la combinación de varios animales, no sólo fantásticos sino también reales. Originalmente se realizaban con la técnica de cartonería, como las piñatas, aunque también pueden ser de fibra de vidrio para exteriores, y se pintan de colores vivos y alegres.

Los alebrijes se crearon por primera vez en la Ciudad de México en el año de 1936 y se le atribuyen al artesano mexicano Pedro Linares, quien, según la leyenda, al borde de la muerte soñó con un bosque donde vio a estos seres que le acompañaron en su regreso a la conciencia.

Algunos de estos seres le gritaban “¡Alebrijes, Alebrijes!”, por lo que decidió llamar así a sus creaciones. Actualmente son muy famosos los alebrijes de Oaxaca, que son una combinación de la tradición de talla de madera de la región y la técnica creada por Linares.

Fuente: (Notimex)