De los cuadros (de 2.30 X 2.00 metros en promedio), sobresale La recepción de Santa Clara por San Francisco, en cuya parte superior derecha está plasmada la ciudad de Asís, de donde Clara escapa abandonando sus riquezas familiares para unirse a la orden religiosa de San Francisco, escena que ocupa la parte central del lienzo, quien recibe a ésta y a su nodriza, junto con un grupo de frailes.

Puebla, Puebla.- 7 de Noviembre de 2013.- Luego de tres años de arduas labores de restauración por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), 11 óleos sobre tela que datan de los siglos XVII y XVIII regresarán mañana viernes a su comunidad de origen, en Atlixco, Puebla.

 

Las obras fueron restauradas por más de 12 expertos desde 2011 a la fecha, como parte de un lote de 22 piezas, de las cuales, las primeras 11 obras se intervinieron in situ, y el resto —que ahora se concluye— en los talleres de pintura de caballete y escultura de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), en la Ciudad de México.

Lucía de la Parra, responsable de Talleres de dicha Coordinación, informó que la intervención se hizo en condiciones estrictas de cuidado y estabilidad, y adelantó que el conjunto de 22 piezas será exhibido al público en el Centro Cultural El Carmen, a través de una exposición temporal que se prepara para este año, la cual versará sobre el valor histórico de dichas obras pertenecientes al Templo de Santa Clara, el cual formaba parte del conjunto conventual femenino (de principios del siglo XVII) del mismo nombre.

“En la puesta museográfica se explicará a la comunidad —que celosamente ha resguardado las magníficas obras— la iconografía de cada uno de los objetos, la importancia de su conservación y los procesos de intervención a los que fueron sometidos para preservarlos, así como el valor histórico, cultural y religioso que tuvieron en el ex convento franciscano y que prevalece hasta nuestros días entre la gente de Atlixco”, mencionó la especialista del INAH.

El conjunto de obras suma 11 óleos sobre tela que integran una serie de la Virgen María, firmada por el pintor español Bartolomé Alonso de Cazares; La presentación del Niño Jesús y la Virgen María, cuyo autor es Cristóbal Talavera; seis que conforman la serie de Santa Clara y San Francisco; dos más de lectura individual tituladas San José y el Niño y el Patrocinio del Cristo Flagelado, de autoría anónima.

Asimismo, se atendieron un alto relieve del Patrocinio de Santa Clara, de principios del siglo XVII, que hace referencia a la fundación de la orden clarisa, rama femenina de los franciscanos; y una escultura de San Antonio de Padua, de madera estofada con diseños florales.

De los cuadros (de 2.30 X 2.00 metros en promedio), sobresale La recepción de Santa Clara por San Francisco, en cuya parte superior derecha está plasmada la ciudad de Asís, de donde Clara escapa abandonando sus riquezas familiares para unirse a la orden religiosa de San Francisco, escena que ocupa la parte central del lienzo, quien recibe a ésta y a su nodriza, junto con un grupo de frailes.

De igual forma, se distingue la pintura La presentación del Niño Jesús y la Virgen María, en la que se muestra del lado derecho a San Joaquín y Santa Ana cargando a su hija (la Virgen), mientras del lado izquierdo se encuentran San José y la Virgen María con Jesús en brazos; ambas parejas son flanqueadas por arcángeles y querubines.

 


Labor en favor de la conservación del patrimonio cultural de las comunidades

La restauradora Lucía de la Parra mencionó que “los procesos de restauración realizados en los objetos novohispanos del Templo de Santa Clara, son muestra de la labor que el Instituto realiza en favor de la conservación del patrimonio cultural y religioso de las comunidades.

“De mediados de 2011 a la fecha se atendieron 22 piezas, entre ellas 11 pinturas alusivas a la vida de la Virgen María, que fueron intervenidas in situ mediante limpieza general e intervenciones de conservación, sus marcos dorados se fumigaron, consolidaron, resanaron y se les repuso faltantes de hoja de oro”.

Por lo que toca al relieve de madera Patrocinio de Santa Clara —pieza magnífica que pesa 200 kilos y está decorada con aplicaciones de hoja de oro y pigmentos al temple formando diseños de flores—, fue fumigado y limpiado, además se le consolidó, resanó y reintegró capa pictórica y hoja de oro.

La escultura de madera de San Antonio de Padua presentaba desprendimiento de capa pictórica, ennegrecimiento a causa de veladoras, algunas fracturas y desfasamiento de partes, falta de soportes y resanes poco afortunados. La pieza fue fumigada y desinfectada, se le fijó capa pictórica y fragmentos débiles, se le aplicaron nuevos resanes con injertos de madera y se reintegraron micas doradas y pigmentos.

Finalmente, nueve cuadros más fueron atendidos en las instalaciones de la CNCPC, los cuales presentaban roturas en soportes, debilitamiento del bastidor por ataque de insectos, desprendimiento de capa pictórica, abrasión y oxidación del barniz, todo ello ocasionado por un almacenamiento inadecuado tras el temblor en Puebla en 1999.

Dichas obras se titulan: San Francisco sobre la vanidad del mundo, Moribundo y la abogacía de su alma contrita, Nacimiento de Juan Duns Scoto, Aprobación de la regla de los hermanos menores, La recepción de Santa Clara por San Francisco, San Francisco y la fundación de las tres órdenes, San José y el Niño, La presentación del Niño Jesús y la Virgen María y Patrocinio del Cristo Flagelado.

Fuente: (INAH)