La basílica fue construida por a los mineros de la zona desde 1671. En su altar resguarda a la virgen Nuestra Señora de Guanajuato, la imagen más antigua llegada a América.

Guanajuato, Guanajuato.- 24 de octubre de 2013.- Edificada en apenas 25 años, entre 1671 y 1696, en un estilo barroco, la Basílica Colegiata Nuestra Señora de Guanajuato es referente visual de esta ciudad, donde hasta el domingo 27 de octubre se desarrolla el 41 Festival Internacional Cervantino.

Patrocinada su construcción por los mineros de la zona y elevada al rango de Basílica en 1957, en el interior del majestuoso edificio sobresale su dorado altar mayor, que resguarda una virgen que se ha convertido en la patrona de la ciudad: Nuestra Señora de Guanajuato, virgen anónima de Andalucía e imagen más antigua llegada a América.

Según información de la página en internet "travelbymexico.com", esta pieza de madera fue donada por el rey Carlos I y su hijo Felipe II al pueblo de Guanajuato, como forma de reconocimiento a su prosperidad minera, aún antes de que iniciara la construcción de la Basílica, el 8 de agosto de 1557, cuando fue colocada en otro templo.

Al respecto, el sitio "vamonosalbable.blogspot.mx" refirió que era tal la cantidad de plata que producía Guanajuato que el monarca español decidió obsequiar a la ciudad una imagen de la Virgen María, la cual llegó a la ciudad en la fecha señalada.

De acuerdo con las fuentes, la figura representa a la Virgen y el Niño, con una peana de plata repujada como base.

También en el interior del edificio ubicado en la Plaza de La Paz, anteriormente conocida como Grande o Mayor, se encuentran imágenes del Sagrado Corazón de Jesús, San Ignacio de Loyola, copatrón de la Parroquia y Foranía, y la Estatua de Santa Fe de Guanajuato.

Esta última hace referencia al título de noble y leal ciudad de Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato, que recibió a imitación de Santa Fe de Granada, de donde procede la escultura de la virgen.

Cerca del altar también destaca el órgano tubular, compuesto de mil 98 tubos y cuyo fabricante permanece en el anonimato.

Luego de que el rey Carlos I donara la Virgen María al pueblo de Guanajuato, y éste lo adaptara como patrona, se decidió construir un templo nuevo, grande y lujoso, que correspondiera a la prosperidad de las minas del lugar.

En su interior igualmente brilla su decorado, con pintura tipo tapiz, propio del siglo XIX, y sus torres despegan de la tierra en un estilo puro neoclásico, toda vez que lo que fuera colocado del estilo barroco se perdió.

Sobre el edificio, José Guadalupe Romero, canónigo doctoral de la Santa Iglesia Catedral de Michoacán, describió en 1860 que fue construido en forma de cruz y estaba decorado con altares dorados, de los cuales para esa fecha sólo sobrevivía uno, el construido en honor a San Nicolás Tolentino, patrón de la minería, el cual fue inaugurado el 10 de setiembre de 1781.

En sus "Noticias para formar la historia y la estadística del Obispado de Michoacán", presentadas a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1860, Romero refiere que "en el crucero del lado del evangelio se colocó la Virgen de Guanajuato formándole de él una magnífica capilla, y con un elegante camarín a su espalda: el adorno de este altar y su servicio eran todos de plata a martillo".

Añade que para 1814 "se trasladó esta imagen al retablo principal, que fue renovado en 1839 con bastante gusto y elegancia. Es sensible que esta bella iglesia no tenga unidad en el orden arquitectónico de sus altares y adornos interiores".

Destaca que "la sacristía y bautisterio son sumamente bellos, aquella está adornada con pinturas de Vallejo, de incuestionable mérito; y este que era el antiguo camarín de la virgen, es elegante, aseado y majestuoso".

En el altar mayor se pueden encontrar imágenes como la de Nuestra Señora de Guanajuato, San Ignacio de Loyola y una escultura de la Fe, esto debido a que el nombre original de Guanajuato era Real de Minas de Santa Fe Guanajuato, entre otras.

Fuente: (Notimex)