Indicó que Mutis estaba enfermo de Parkinson y padecía problemas cardiovasculares, “pero estaba lúcido  y tenía una cultura extraordinaria, poseía gran capacidad de lectura y disfrute de la vida, y estar así a los 90 años es la enseñanza de lo que es llevar una vida sana e interesada a una vocación”.

Ciudad de México.- 24 de Septiembre de 2013.- Amigos, familiares, funcionarios y escritores dieron el último adiós a Álvaro Mutis Jaramillo, a Maqroll, el gaviero. “Un hombre generoso, alegre, divertido, extraordinario poeta y narrador, pero sobre todo un ser que nunca dejó de ser libre y de ayudar a otros”,  señaló Juan Villoro.

Desde las 10:00 horas de ayer, los amigos y familiares iban legando poco a poco a la agencia funeraria García López, en San Jerónimo, muy cerca de la UNAM, donde era velado el escritor. Además de su viuda, Carmen Miracle, estaban, Mercedes  Barcha, el cellista Carlos Prieto, Rafael Tovar y de Teresa, presidente de Conaculta; María Cristina Cepeda, directora del INBA, Héctor Aguilar Camín, entre otros. A las 18:00 horas los restos mortales de Mutis fueron cremados.

En su oportunidad, Tovar y de Teresa anunció que le ofreció a Carmen Miracle, viuda de Mutis, un homenaje al escritor en Bellas Artes. “Platiqué con Carmen, y cuando ella esté un poco más relajada y lleguen sus hijos, en los próximos días, nos pondremos de acuerdo para hacerle un homenaje.

Indicó que Mutis estaba enfermo de Parkinson y padecía problemas cardiovasculares, “pero estaba lúcido  y tenía una cultura extraordinaria, poseía gran capacidad de lectura y disfrute de la vida, y estar así a los 90 años es la enseñanza de lo que es llevar una vida sana e interesada a una vocación”.

Por su parte, el director general del Fondo de Cultura Económica, José Carreño Carlón, anunció que se van a reeditar las obras de Mutis con que cuenta el fondo, y se realizará un homenaje en la FIL de Guadalajara.

EVOCACIÓN. La generosidad y libertad fueron las constantes en la evocación de los amigos, familiares y funcionarios sobre Álvaro Mutis. El cellista Carlos Prieto dijo estar triste por el autor de Un bel morir  y lo recordó como un gran aficionado a la música. “Hace 15 años, cuando escribí Las aventuras de un violonchelo, lo fui a ver para que me aconsejara y me dijo: “Carlos, hay que continuar con este libro y no te perdono si no me invitas a escribir el prólogo; entonces me escribió un prólogo magnífico”, recordó.

Carlos Prieto dijo que la semana pasada habló con Carmen, hoy la viuda de Mutis, para decirle que le traía algunos periódicos que hablan de sus homenajes por sus 90 años, “algo que ya no pude darle”.

Su legado es extraordinario y todos esos libros que escribió, tanto de poesía como sus textos, le merecieron todos los premios –como el Príncipe de Asturias- que se otorgan en la lengua española.

Juan Villoro aseguró que Mutis era un extraordinario poeta, un hombre generoso. “Estábamos juntos en el patronato de la Casa Refugio para escritores perseguidos y Álvaro, que había venido a México y que estuvo en la cárcel de Lecumberri, que conocía el país en lo bueno y en lo malo, fue muy generoso por haber apoyado a escritores perseguidos por sus ideas”.

Él fue de esta estirpe como la de Pablo Neruda, porque su poesía es muy épica, redonda sobre el amor y el erotismo, le habla a la tierra y los paisajes y, al mismo tiempo, tiene grandes reflexiones filosóficas, añade. “Se va un amigo, porque se queda el poeta y el escritor para siempre”.

Philippe Ollé, el director de la Casa Refugio Citlaltépetl, señaló que Mutis es una de las voces de la lengua española de la segunda mitad del siglo XX, “pero más allá de esa gran voz, es el amigo entrañable”.

“Era capaz de bromas y chistes en cualquier situación y debo decir que como presidente de la Casa Refugio fue también ejemplar. Siempre estaba ahí cuando había problemas, cuando era divertido también estaba”, agregó.

De acuerdo con Mónica Alonso, asistente de Mercedes Barcha, el escritor Gabriel García Márquez no pudo asistir al velorio “porque se encuentra fuera de México”.
Fuente: (cronica.com.mx/Víctor García Esquivel)