Reportero Azteca 21

La muestra presenta parte de su biblioteca, que aún se conserva bajo la custodia de Ana Alexandra Varsoviano, quien generosamente prestará al MAM un conjunto de libros seleccionados que abarcan temas muy diversos y que van desde textos filosóficos hasta novelas románticas

Ciudad de México.- 14 de Agosto de 2013.- El Museo de Arte Moderno presentará, a partir del miércoles 14 de agosto de 2013, la exposición Remedios Varo. La dimensión del pensamiento. Acercarse a la obra de Remedios Varo es también asomarse a un personaje cuyo universo creativo se construyó a partir de un conjunto de saberes de muy diversa naturaleza.

Ahora bien, es posible leer a Remedios Varo a través de sus libros. A cincuenta años de su muerte, esta exposición establece puentes entre su obra y los libros que atesoró en los anaqueles de su biblioteca con un propósito conmemorativo y a la vez descriptivo de su pensamiento multifacético y complejo.

Remedios Varo se formó como artista en la Academia de San Fernando en Madrid. A principios de la década de 1930 se mudó a Barcelona y más tarde, ya en compañía del poeta surrealista Benjamín Peret, se estableció en París, donde entró en contacto con André Breton y su grupo. Fue un encuentro que predispuso su interés por retratar los mundos oníricos que caracterizaron a esta vanguardia. Sin embargo, se nutrió de otros campos del conocimiento.

El conjunto de obras de Remedio Varo que pertenecen al acervo del Museo de Arte Moderno representa un largo periodo de producción que va desde 1938 –dos años antes de su llegada a México- a 1963, el año en que murió a principios del mes de octubre.

Como la ávida lectora que fue, adquirió libros que descubren sus intereses por una extensa variedad de temas y estilos. Su biblioteca ha sido conservada por Anna Alexandra Varsoviano de Gruen, quien ha prestado algunos ejemplares significativos para esta exposición.

El Museo de Arte Moderno exhibe ahora una buena parte de su colección patrimonial, en diálogo con una selección de libros y textos de la biblioteca de la artista, agrupados en distintas categorías: la filosofía, con autores como Novalis; el ocultismo y el esoterismo, con textos de Gurdjieff, Katherine Mansfield y Dion Fortune; la novela histórica, la poesía, la literatura fantástica y la ciencia ficción, esta última relacionada también con la ciencia y la alquimia, temas que fueron fundamentales en su quehacer artístico y que hemos vinculado tal cual ella los asociaba.

Remedios Varo se interesó por la naturaleza de los sueños y el mundo interior. En su biblioteca encontramos volúmenes de Sigmund Freud y Carl G. Jung, cuyo trabajo fue capital para el análisis del inconsciente y la personalidad, lo que arrojó además nuevas aproximaciones a la obra de arte, entendida como el resultado de una serie de pulsiones emocionales. Finalmente, incluimos cinco cuadernos de la propia Remedios Varo, quien dedicó no poco tiempo a la escritura: comprenden cartas, cuentos, relatos de sueños, apuntes para proyectos y prosa miscelánea.

Los textos filosóficos: Las preocupaciones de la filosofía vinculadas con la búsqueda de la verdad, la razón de la existencia y nuestra relación con el mundo han sido abordadas desde muchas perspectivas. Este conjunto de libros cubre un amplio panorama: abarca la noción de filosofía perenne, un término acuñado en el siglo XVI y dado a conocer sobradamente gracias al ensayo de Aldous Huxley que lleva el mismo título –lo consultaba Varo en su biblioteca- y que propone la existencia de ciertas condiciones de orden universal, las cuales determinan nuestra experiencia y concepción del mundo; también incluye los escritos de autores como Étiemble sobre la cultura y religiones de Oriente; la vida de Lama Yongden y el pensamiento tibetano, así como los estudios de Peter D. Ouspensky –más relacionado con el esoterismo que con la filosofía-, cuyos trabajos abordan las implicaciones de poseer una perspectiva fenomenológica para distinguir lo verdadero de lo falso.

El esoterismo: El ocultismo se propagó por la Europa del siglo XIX a través de doctrinas secretas, de escuelas de espiritismo y el aprendizaje de religiones antiguas. Las enseñanzas de pensadores como George Gurdjieff, quien se refirió a la trascendencia del espíritu y el conocimiento de verdades ocultas, tuvieron difusión en México a principios del siglo XX. Si bien Remedios Varo no entabló contacto directo con los grupos de estudio de Gurdjieff, su círculo cercano conoció de sobra sus textos, muy apreciados entre la comunidad artística. Quizá, de tales influencias se desprenden obras como El flautista (1955), Carta de Tarot (1957) o Tauro (1962), que valoran la sabiduría antigua, a veces oculta, y recuperan las creencias sobre lo intangible y lo espiritual.

El mundo interior (los textos psicológicos): El concepto cartesiano del dualismo mente-cuerpo fue ampliamente discutido por los filósofos de la Ilustración y, más tarde, por psicólogos y estudiosos de la personalidad y la conducta humanas. Sin embargo, la idea del “inconsciente” abrió un nuevo debate.

En 1900 Freud publicó La interpretación de los sueños. Años después, empleó el psicoanálisis para explicar el fenómeno literario y artístico. Muestra de ello son Dostoievski y el parricidio, Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci y El poeta y los sueños divinos, profundizan aún más hablando de la relación entre el artista y su obra.

Por su parte, Carl Jung y Alfred Alder concibieron los conceptos de inconsciente colectivo y complejo de inferioridad. La presencia de estos tres autores en la obra de Remedios Varo es visible en Dolor y Dolor reumático I (1948).

La literatura universal: En la biblioteca de Remedios Varo abunda la novela, la poesía y el ensayo. Hay estudios políticos e historiadores como Jean Pierre de Chabrol o Nikos Kazantsakis, el autor de El pobre de Asís. Otros libros abordan cuestiones religiosas y mitológicas, o rinden homenaje a los relatos medievales como Siete cuentos góticos de Isak Dinesen, un libro que comparte con la obra de Remedios Varo una atmósfera melancólica.

Remedios Varo la autora: El archivo documental de la pintora contiene un sinnúmero de textos. Esta muestra ofrece de ellos una pequeña selección, junto a varios cuadernos con apuntes, bocetos y notas. Hay relatos fantásticos inspirados quizá por la lectura de relatos medievales, y apuntes técnicos que descubren una mente imaginativa y en trabajo constante, bien para proyectar obras pictóricas o bien piezas literarias.

Estos textos son solo un fragmento del mundo escritural que convivió con Remedios Varo durante gran parte de su vida, y hoy acompañan a los libros que nutrieron su formación como individuo y como artista.

Ciencia-ficción-alquimia: Existe un fuerte vínculo entre la obra de Remedios Varo y la alquimia. Su interés por este tema se manifiesta en obras como Ciencia inútil o El alquimista (1955) o Creación de las aves (1957), donde juega con la idea del cosmos en tanto que elementos primordial para la creación de la vida y la experimentación.

En 1947, tras separarse de Benjamín Péret, se sumó a una expedición científica en Venezuela junto a su hermano Rodrigo. De aquello quedan dibujos de mosquitos y otros insectos. Más tarde participó en la exploración del río Orinoco; el dibujo a lápiz de la obra que realizó a partir de este viaje ilustra la forma en la que su trabajo integró la ciencia y la alquimia.