El Mercado de Jamaica es bien conocido por ser el principal mercado de flores en la ciudad; el se pueden encontrar diversas variedades y precios de las mismas, además de ser considerado en popularidad y tamaño como el segundo gran agromercado de la ciudad, después del de La Merced.

Ciudad de México.- 24 de Febrero de 2013.- Elementos de la época prehispánica, el vientre de una madre dentro del cual brotan flores y plantas ornamentales, acompañado por diversos frutos que son retomados como método de sustento y trabajo, conforman la iconografía que exhibe el mural "Jamaica Revive".
Se trata de una obra de mil 380 metros cuadrados que en estos momentos realiza el artista plástico Mibe, cuyo nombre real es Luis Enrique Gómez Guzmán y el colectivo "Germen" en la fachada sur del Mercado de las Flores en Jamaica, en esta ciudad.

En él rescatan más de 500 años de historia del tradicional mercado de las Flores, de Jamaica, lugar donde hace poco más de cinco siglos, se constituyó como punto de intercambio de mercancías, en su mayoría, flores y legumbres.

En entrevista, Gómez Guzmán, coordinador de la obra, dijo que el proyecto que tiene que ver con la concepción de la historia actual de la Ciudad de México, tomando en cuenta que el Mercado de las Flores de Jamaica tiene más de 500 años de ser un punto de intercambio de mercancías.

A través de lo que denominan "Neomuralismo urbano", el muralista y un grupo de 15 artistas grafiteros, incorporan y refuncionalizan este gran muro para construir la historia actual.

"Utilizamos la iconografía básica del mercado. Es una reinterpretación nuestra de lo que es la relación naturaleza hombre, trabajo y progreso, en la que hablamos del progreso del país determinado a seguir su propia identidad que es el equilibrio con el entorno que nos rodea.

"El proyecto del mural tiene que ver con un ritual simbólico, en el cual transformamos todo el espacio a través de un impacto estético y de ahí, todo lo que nos conlleva", comentó.

Explicó que en el pasado, esta área se encontraba en el extremo Este de la ciudad-isla azteca México-Tenochtitlán, orientada hacia el Lago de Xochimilco.

Dicha área estaba llena de islotes artificiales llamadas chinampas para la agricultura y puertos de servicio a las miles de canoas y barcas que pasaban por ahí en su camino a los mercados de la ciudad, especialmente el mercado principal de Tlatelolco.

"Lo que hacemos es fusionarnos con esa historia, construyendo la historia actual y de alguna manera transformar el espacio público no sólo a partir de lo estético, sino de lo que denominamos neomuralismo urbano", expresó Mibe, quien agregó que dicho mural está basado en una investigación histórica, antropológica y estética, este último, por el tipo de colores que emplean.

Y es que para Gómez Guzmán, el mural nace a partir de la concepción prehispánica, en este caso de la "Madre la Tierra" (Tonantzin), que es quien nos brinda el sustento.

El mural se lee de izquierda a derecha en diferentes etapas, donde tratamos de representar el ser humano con la visión de futuro al equilibrio, y la sustentabilidad del mismo en las ciudades está trabajando en una máquina de bicicletas y hace que funcione una planta de agua con la cual se riega nuestra identidad mexicana que es nuestra madre Tonantzin.

Enseguida, se plasma la representación del vientre de la madre el cual da luz a un bebé y a partir del calor que hay dentro de dicho vientre que hace que todo ello se evapore, salen disparadas piedras; que a su vez, se transforman en las flores que son la representación del fruto que ofrece la Madre tierra.

En otro segmento se aprecian como se vierten las flores, la cuales simbolizan a decir del artista, "esa identidad que nos lleva a la historia del mercado donde nos encontramos con las chinampas y al final un Tlaloque, que se refiere el ayudante de Tláloc que representa el trabajo, la lucha por el agua y el bienestar de todos".

Bajo la técnica del grafiti y el uso de esponjas desechadas para aplicar la pintura vinílica, el grupo de artista brinda al mural una serie de transparencias que mezcladas con el aerosol, pinceles, brochas y rodillos, crean una obra de arte resistente a los factores ambientales.

De acuerdo con el coordinador del proyecto, tanto él como el resto de los grafiteros, son apoyados por la delegación Venustiano Carranza, el Centro Cultural "Circo Volador" y una reconocida marca de pinturas.

Con un avance del 70 por ciento, la obra prevé estar lista a finales de junio para ser inaugurada por autoridades del gobierno capitalino.

El Mercado de Jamaica es bien conocido por ser el principal mercado de flores en la ciudad; el se pueden encontrar diversas variedades y precios de las mismas, además de ser considerado en popularidad y tamaño como el segundo gran agromercado de la ciudad, después del de La Merced.

Ahí se puede apreciar una explosión de olores, sabores y colores, tanto con las frutas, verduras, como de las flores y los alimentos típicos que se sirven en su área de comida.

Fuente: (Notimex)