El arte del toreo no es un juego deportivo, sino artístico, creador, poético, único y original. Y adquiere esas características porque, de un lado, trasciende la presencia ineludible de la muerte y de otro, porque el torero al vestirse de luces conquista simbólicamente los atributos de la razón y se inmortaliza, superando los límites de lo establecido.

Ronda, España.- 5 de Febrero de 2013.- La Tauromaquia es un arte milenario, ritual y trágico que hunde sus raíces en los mejores sedimentos de la cultura mediterránea.

Lo singular de esta Fiesta reside en que difícilmente podremos encontrar un arte con tantas referencias simbólicas, misteriosas e incluso históricas, gracias a las cuales, comprendemos el ser y el sentir de esos hombres que se juegan la vida delante de un animal mítico por el prurito de ser héroes de una colectividad.

El arte del toreo no es un juego deportivo, sino artístico, creador, poético, único y original. Y adquiere esas características porque, de un lado, trasciende la presencia ineludible de la muerte, y de otro, porque el torero al vestirse de luces conquista simbólicamente los atributos de la razón y se inmortaliza, superando los límites de lo necesariamente establecido.

Como ya apuntaron Ortega y Gasset y Caro Baroja, los rituales festivos que conocemos con el nombre de "Fiestas de Toros" constituyen el hecho diferencial que mejor nos distingue del resto de nuestros congéneres no sólo a los españoles sino también a los pueblos que provienen de la cultura clásica.

La universalidad del toreo no conoce fronteras y no pocos pueblos hermanos de Latinoamérica sienten y viven el Toro como nosotros.

Profundizar y analizar esta manifestación cultural de tan acendrado arraigo es un reto fascinante que exigía la creación de la I Bienal Internacional de la Tauromaquia.

Un primer gran encuentro de los más prestigiosos investigadores del orbe taurino que van a pensar, reflexionar y hacer propuestas para seguir construyendo la senda protectora del toreo, además de impulsar los aspectos culturales, sociales, económicos, jurídicos, filosóficos y comunicativos, entre otros, de la Fiesta Nacional.

Fuente: (tauromundo.com)