Reportero Azteca21

Con este nombre se conoce a los seis adolescentes de 13 a 19 años de edad, alumnos del Colegio Militar, que murieron en defensa de la patria durante el asalto de los estadounidenses al Cerro de Chapultepec, el 13 de septiembre de 1847.

Juan de la Barrera

Nació en la Ciudad de México en 1828. Hijo del general Ignacio María de la Barrera y de Juana Inzárruaga. Fue miembro del ejército desde que tenía 12 años, privilegio que se concedía únicamente a los hijos de militares. Por su intachable conducta, durante la asonada conocida como Plan de la Regeneración Política, se le dio el grado de subteniente de la 4? Compañía de la brigada de Artillería (1841). Sin embargo, solicitó ingresar al Colegio el 16 de noviembre de 1843, para ser un oficial verdaderamente científico, petición que se le aceptó dos días después.

Ayudó a la construcción de algunas fortificaciones alrededor del cerro durante 1847, formando parte del Batallón de Zapadores con el grado de teniente. Murió defendiendo una de las baterías instaladas a la entrada del Bosque del Chapultepec donde se unen las calzadas de Chapultepec y el actual Circuito interior.

Juan Escutia
Nació en Tepic, antiguo Cantón de Jalisco (hoy Nayarit) entre 1828 y 1832. Se ignora quienes fueron sus padres. Ingresó al Colegio como cadete el 8 de septiembre de 1847.

En el traslado del archivo del plantel, hecho antes del asedio y la toma del castillo, o en la destrucción de éste, su expediente desapareció. Al parecer fue subteniente de artillería. Su cadáver se encontró en la falda del cerro que mira al este, junto al de Francisco Márquez.

Francisco Márquez
Nació en Guadalajara, Jalisco en el año de 1834. Huérfano de padre, fue hijo de Micaela Paniagua e hijastro del capitán de caballería Francisco Ortiz. Solicitó ingresar al Colegio el 14 de enero de 1847.

Perteneció a la primera compañía de cadetes. Una nota puesta en su expediente dice: “En la falda del cerro que mira al este se encontró su cadáver cerca del de Juan Escutia, ambos acribillados. Era el más joven de los seis cadetes.”

Agustín Melgar
Nació en Chihuahua, Chihuahua en el año 1829. Su nombre completo era Agustín María José Francisco de Jesús de los Ángeles Melgar Sevilla. Hijo del teniente coronel Esteban Melgar y de María de la Luz Sevilla, quedó huérfano de ambos desde temprana edad. En su infancia radicó en la Ciudad de México. Solicitó su ingreso al colegio el 4 de noviembre de 1846 y fue aceptado con fianza de su hermana Merced, a cuyo cuidado había estado. Se le expulsó el 4 de mayo del siguiente año por faltar a una revisión. Fue reaceptado después de la batalla de Churubusco como cadete agregado el 8 de septiembre de ese año.

El 13 de septiembre participó en la defensa del castillo de Chapultepec contra los invasores estadounidenses. Murió al día siguiente a consecuencia de las heridas que recibió en dicho combate. Cuando Melgar reingresó al Colegio, lo hizo junto con Juan Escutia, Hilario Pérez de León y José Arias Caballero, quienes también quedaron como "alumnos agregados". Todos cumplieron con su deber, pues dos murieron, uno perdió un brazo y sólo el último quedó ileso.

Fernando Montes de Oca

Nació en Azcapotzalco, Distrito Federal en el año 1829. Sus padres fueron José María Montes de Oca y Josefa Rodríguez. Huérfano de padre, pidió entrar al Colegio el 24 de enero de 1847. Fue agrupado en la Primera Compañía de Cadetes.

Fue uno de los alumnos que se quedaron voluntariamente en el Colegio contrariando la recomendación del general Monterde en el sentido de que se retiraran a sus casas. Participó en la defensa del Castillo de Chapultepec el 13 de septiembre del mismo año, contra las tropas estadounidenses. Murió ese mismo día.

Una nota de su expediente indica que murió al saltar por una ventana para incorporarse al resto de los alumnos que defendían la entrada del Bosque desde el Jardín Botánico. Fue cazado por los enemigos estadounidenses que se habían adueñado de la azotea del castillo. Su cadáver quedó tirado por tres días. De este alumno se dijo que se había envuelto en la bandera arrojándose desde la azotea para no verla en poder del enemigo.

Vicente Suárez Ferrer
Nació en Puebla, Puebla el año de 1833. Fue hijo del primer ayudante de caballería, comandante de escuadrón Miguel Suárez y de María de la Luz Ortega, presentó su solicitud de ingreso al Colegio como cadete el 21 de octubre de 1845.

Una nota puesta en su expediente indica que fue muerto por su bravura pues su juventud hizo a los enemigos vacilar en su ataque. Fue uno de los seis cadetes del Colegio Militar conocidos como los Niños Héroes y uno de los primeros en morir ante la ofensiva de los invasores estadounidenses, cuando estaba en su puesto de centinela a la entrada del Castillo de Chapultepec, sede del Colegio.

Los restos de los niños héroes se depositaron en el monumento que lleva sus nombres el 27 de septiembre de 1952 en una solemne ceremonia oficial.

Poetas como Amado Nervo le han dedicado versos que relatan sus hazañas, como el que se indica a continuación:

Como renuevos cuyos aliños
Un viento helado marchita en flor
Así cayeron los Héroes Niños
Ante las balas del invasor.