La sandía y la vainilla mexicana, alimentos clave para tener una vida sexual extraordinaria

Redacción Azteca 21

En el Kamasutra, el tratado erótico más conocido del mundo, se recomiendan alimentos como la miel o la leche para que el hombre aumente su energía sexual. Por tradición, en China se usan productos de la tierra, como el ginseng, con el mismo objetivo.

Desde el comienzo de la historia, el hombre ha buscado alimentos para tener más vigor sexual.

Hoy, aunque se sabe que no existen sustancias mágicas que sean capaces por sí mismas de convertir a un simple mortal, en un dios del sexo, investigaciones de diferentes partes del mundo han encontrado alimentos que sí contribuyen o pueden ser auxiliares para el buen desempeño de los amantes.

Nuez de Brasil

Un estudio de la Universidad de Padua, Italia, asoció las dietas bajas en selenio con la esterilidad masculina. Las nueces son ricas en este mineral, más que cualquier otro alimento.

El selenio impide la oxidación de los espermatozoides, lo que aumenta las posibilidades de éxito cuando se está buscando un embarazo.

Según la OMS, la ingesta máxima diaria de este mineral se puede conseguir con sólo 14 gramos estas nueces.

Además contienen un 67% de grasas, un 14% de proteínas, un 11% de carbohidratos, un 5% de agua, aminoácidos esenciales, vitaminas y minerales.

La nuez de Brasil (Bertholletia excelsia) es un fruto seco que puede medir unos cuatro centímetros de longitud. También es llamada coquito brasileño, nuez amazónica, castaña de monte y castañas de Pará. Tiene un alto contenido en grasas saturadas, superando incluso a las nueces de macadamia.

Helado de vainilla

De acuerdo a la Fundación de Investigación y Tratamiento del Olfato y el Gusto de Chicago, en Estados Unidos, la vainilla es capaz de aumentar el flujo sanguíneo al pene, de modo que podría ser una buena opción para quienes quieren una erección duradera.

Esta especia se puede añadir a prácticamente cualquier postre y bebida con leche, incluso a alguno que otro plato fuerte, pero se recomienda consumirla sobre todo en helado porque es delicioso y pocos se podrían resistir a probarlo.

También tiene propiedades digestivas, tranquilizantes, antidepresivas y es auxiliar para bajar la fiebre.

Se cultiva en cuatro países: México, Madagascar, Indonesia y Tahití.

Sandía

Científicos de Texas, en Estados Unidos, han demostrado que comer sandía puede tener efectos similares a los de la milagrosa píldora azul, además de que es dulce y refrescante.

Esto se debe a la citrulina y a la arginina que contiene esta fruta roja, las cuales aumentan considerablemente la producción de óxido nítrico, un compuesto que relaja los vasos sanguíneos del organismo, haciendo que funcione lo que debe de funcionar. Lo mejor es que para la sandía no hace falta receta y es barata.

Contiene una gran cantidad de agua (93%), por lo que su valor calórico es muy bajo, apenas 20 calorías por 100 gramos. La cantidad de vitaminas y sales minerales son poco relevantes, siendo el potasio y el magnesio los que más destacan, aunque en cantidades pequeñas al compararla con otras frutas.

El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal; el color rosado de su pulpa se debe a la presencia del licopeno, sustancia con capacidad antioxidante que ayuda a mantener la piel más joven y vigorosa.

Jengibre

Según un estudio publicado en la revista Phytomedicine, las ratas machos a las que se les dio jengibre experimentaron un aumento de peso testicular.

La prueba concluyó que se podría tener un efecto similar en el incremento de la testosterona humana.

Por siglos, la medicina china lo ha incorporado en remedios para el sistema digestivo y es regularmente empleado como un efectivo calmante para los molestos problemas digestivos.

Otro beneficio digestivo de esta planta es la acción de las enzimas naturales en las proteínas de la digestión, regula la digestión, sirve de apoyo prebiótico de la flora intestinal y protege el hígado, además de que evita las diarreas.

Semillas de calabaza

Un estudio holandés ha revelado que los suplementos de ácido fólico y zinc aumentan el número de espermatozoides en un 74% en los hombres con problemas de fertilidad.

Las semillas de calabaza tienen una gran cantidad de zinc, un nutriente clave para la sexualidad y la fertilidad.

También contienen vitaminas A y E. Su poder antioxidante las convierte en un buen recurso para mantener las células en buen estado y prevenir la degradación que los radicales libres ejercen en las mismas. Ayudan a mantener el organismo joven. Pueden ser auxiliares en tratamientos para prevenir el agrandamiento de la próstata.

Ostras


Un estudio de la Unidad de Medicina reproductiva y Cirugía del Hospital John Hopkins, en Baltimore, Estados Unidos, demostró que las ostras contienen altos valores en zinc, el cual es necesario para la producción de esperma.

De acuerdo a la investigadora, Karen Boyle directora del estudio, estos moluscos cuando están crudos tienen valores elevados en acido aspártico y N-metil-D-aspartato, los cuales incrementaron los niveles de la testosterona en un estudio de ratas macho, lo cual en teoría podría incrementar el deseo sexual.

Se dice que cuando el escritor Ernest Hemingway se deprimía, no encontraba mejor remedio que comer ostras acompañadas de un fresco vino blanco. Toda una constumbre que que sin duda, le hacía despertar su instinto sexual.