Home Libros “Robinhood.com”, de Raúl Ortega Alfonso, una novela poderosa que es una diatriba al modo de vida contemporáneo 
Libros - October 25, 2015

“Robinhood.com”, de Raúl Ortega Alfonso, una novela poderosa que es una diatriba al modo de vida contemporáneo 

Es decir, en esta novela, su segunda dada a la imprenta (la primera es una excelente: Fuácata, reseñada antes aquí mismo, de ésas que hacen pensar en el reto enorme que tiene enfrente su autor para seguir escribiendo y superar lo publicado), confirma que la narrativa latinoamericana tiene en él a un autor extraño, raro, excéntrico, poderoso, auténtico, original. A uno que parece empeñado en salirse de la vereda marcada por la complacencia y gratuidad en el uso del lenguaje y en las historias fáciles de tramarse, de contarse. 

 

Si en la anterior entrega de su narrativa Ortega Alfonso se había ocupado de los fantasmales y paupérrimos seres que pueblan una fábrica de ron en La Habana, ahora se traslada a una impersonal y desvanecida ciudad de Miami para continuar su demoledora obra de trituración del modo de vida contemporáneo a través de personajes principales que siempre parecen estar escapando de una realidad asfixiante, gris, castrante, antihumana, ya sea que habiten en el contexto de una dictadura caribeña o en el huero espacio de la democracia más falsa del mundo. 

 

A final de cuentas, lo que el novelista quiere mostrar es la falacia en la que está inmerso el hombre actual, siempre detrás de anhelos o sueños a los que, por alguna u otra razón, le es imposible acceder, como en el caso de Nene, el protagonista jodido de la novela, quien es incapaz de salir de su casa, pero que no pierde detalle del mundo que lo rodea ni del que sigue girando más allá de las fronteras políticas. Y si acaso alguno de sus personajes consigue cristalizar alguna ilusión, no pasa mucho tiempo para que se dé cuenta de que, de algún modo, estaba equivocado, que ese logro no le otorga la felicidad ni la tranquilidad ni nada. Sin embargo, no se piense que Ortega Alfonso es un escritor pesimista, que puede serlo, u oscuro; para nada, el encanto de este cubano-mexicano radica en el manejo del lenguaje, en buscarle el lado ácido a las situaciones y a las cosas, en fustigar las buenas conciencias y en mezclar pequeñas historias entrañables con las principales, como lo hiciera en el siglo XVII el creador de don Quijote. 

 

La novela se vende con un cintillo en el que se reproducen unas frases del crítico antillano Carlos Olivares Baró: “Representación irónica de los exiliados cubanos en la ciudad de Miami y, asimismo, incisiva mirada a los vislumbres del ‘Sueño Americano’”. Además, se consigna que fue finalista del Premio Herralde de Novela 2012. Respecto de la cita podemos estar de acuerdo con lo que en ella se dice, pero en realidad es sólo una arista posible de muchas otras que el lector puede atisbar, como sucede con las auténticas obras artísticas, donde las lecturas posibles son múltiples y polémicas. Por ejemplo, es mínima la contextualización cibernética que el título parece anticipar, o sea, lo del punto com no pasa de ser una alusión al sexo virtual o a la pornografía, a los que es proclive Nene; es más una reflexión sobre el acto de escribir o un elogio del erotismo y de la belleza de la mujer o incluso una nueva herejía, temas, por otro lado, entrevistos por el autor desde Fuácata. En cuanto al prestigiado premio literario español, avala la calidad intrínseca de la novela. 

 

En suma, con Robinhood.com, Raúl Ortega Alfonso confirma su vocación escritural y marca su propio sendero artístico, sin concesiones al lector ni al lenguaje, aquel que parece encaminarse, como en una fulgurante metamorfosis, a la anagnórisis, a la revelación del amor, a la transformación del odio en un sentimiento más llevadero, más humano, menos feroz, muy distante del que ha impulsado las dos primeras novelas de este escritor. Así, es plausible esperar que las entregas narrativas futuras de Ortega Alfonso sean esplendorosas, como aquéllas del siglo XIX que aún iluminan los recovecos oscuros del alma del hombre del siglo XXI. Entonces sabremos si ha sido fiel a su arte narrativo o ha vendido su alma al diablo –al mercantilismo literario que nos invade y al que también crítica lúcidamente en esta novela. Al tiempo, pues. 

 

Foto: cortesía Editorial Teracota. 

 

Comentarios a esta nota: coord.edit.a21@gmail.com