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Por la Espiral - January 5, 2015

Carta mágica a los Reyes Magos

Más allá de sincretismos, son tantas las vicisitudes cotidianas y la forma como éstas se conjugan o confabulan para alterar, para bien o para mal, el diario devenir de nuestro presente, que quitarnos unas cuantas aliviarían un poco la pesada incertidumbre.
Dicho lo cual, como nunca fui niña de pedir muñecas, ni estuches de belleza, ni barbies, ni casitas, mis juguetes preferidos fueron una bicicleta, una avalancha y unos patines.
Pero ya de mayorcita si pudiera solicitarles algo, mi pequeño pliego petitorio incluiría: 1) Derramar sus dones en aras de transformar a las personas rancias, magras, amargadas, llenas de odio y resentimiento que no hacen más que azuzar actos que atentan con la estabilidad mundial.
En suma se trata de personas malvadas que provocan daño a personas inocentes con sus actos de terrorismo. De acuerdo con el Fact Book de la CIA, en el mundo existen más de veinte grupos terroristas, entre los que se encuentran grupos fundamentalistas islámicos.
El año pasado, la revista Forbes, difundió que ISIS y Hamás, son los grupos terroristas más ricos del mundo. Seguidos de cerca por las FARC y el grupo chií Hezbolá.
En orden de relevancia económica, Forbes ubicó el clúster del terror, de la siguiente forma: 1) La organización terrorista más acaudalada en la actualidad, y de la historia en general, es el ISIS, que dispone de un volumen de dos mil millones de dólares al año. 2) Hamás se coloca en segundo lugar con unos ingresos de mil millones de dólares anuales. 3) Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) le siguen con 600 millones. 4) El  grupo chií libanés Hezbolá, con 500 millones de dólares. 5) Los Talibán con 400 millones. 6) Al Qaeda y sus afiliados con 150 millones. 7) Lashkar e-Taiba con base en Pakistán, con 100 millones. 8)  Al Shabab también con 100 millones de dólares. 9) El  IRA  con 50 millones de dólares. 10)  y cierra el grupo de los diez primeros Boko Haram, con 25 millones anuales.
Empero, aún faltan contabilizar todos los focos rojos alrededor del mundo en forma de guerra civil, revueltas, insurrecciones y azoladas del narcotráfico entre los que, México figura como una “papa caliente”.
Mi petición número dos: liberarnos de nuevas amenazas virales el SARS, N1H1, el ébola, y quién sabe cuántos virus más terribles, ahora se menciona, al A(H7N9 de entre los más letales.
No soy  docta en virología,  ni científica, empero, me  parece inexplicable sobre todo con tantos avances  tecnológicos y en todos los campos, que el ser humano sea capaz de llegar a la Luna, de enviar sondas a Marte, etc;  y no logre frenar la avanzada de los virus.
Mi querida  tía Carmen Palencia Salinas, una reconocida química me ha explicado reiteradamente que, el ser humano, su principal enemigo son las bacterias, más feroces aún que los virus.
Tercera petición: eliminar las hambrunas en África, inentendibles, revelación perversa de las desigualdades que permean en el planeta tierra. Vamos que ni siquiera se tenga para comer, es inaudito, doloroso estos días de grandes comilonas (y grandes desperdicios) no puedo dejar de pensar en esos pobres niños en los huesos.
Pero es que además es año tras año, década tras década, África es el origen de la Humanidad, el gran pendiente histórico y parece que a nadie le importa. A veces reparo que este continente no le duele humanamente a nadie, es como si fuera de otra galaxia.
Si no fuera por que tiene diamantes, oro, gas, petróleo y otras materias primas valiosas, igual y se le cerrarían las puertas. No logro digerir que Occidente desperdicie tanto, en su cultura del bienestar, y del otro lado existen niños que no tienen absolutamente nada que llevarse a la boca.
Y obvio es que si hablamos de hambre no puedo olvidar a esos más de tres mil millones de personas diseminadas en el mundo ubicadas en rango de pobreza y pobreza extrema.
Muchos viviendo en chabolas, vertederos, chozas, descampados o como okupas. Bebiendo agua contaminada, defecando al aire libre, comiendo una vez al día o cada dos. Me cuestiono a mi misma, ¿qué nos hace diferentes de siglos pasados? ¿de la miseria humana? Quizá que usamos celular, coche,  tener la fortuna de abrir el grifo y que corra el agua; la lumbre en la cocina.
Pero no mejoramos en nuestra calidad como seres vivientes para reconocer a otros en su dignidad y ayudarles en su desgracia si está en nuestras manos.
Finalmente, sus majestades, he terminado mi carta. Obvio es que puedo añadir más cosas pero ya sería demasiado. Ah, sí, por último, si les sobra tiempo,  de pilón les pido una piedra de su reino mágico.

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