Home Por la Espiral Entre Catalunya y Podemos
Por la Espiral - November 13, 2014

Entre Catalunya y Podemos

La caja de Pandora del Reino de España combina una serie de espectros: elevado desempleo, incredulidad de la población hacia la gestión de la crisis económica, cloacas de corrupción que destapan por doquier, la amenaza del secesionismo catalán  y la creciente figura de una extrema izquierda con aires comunistas.
Artur Mas, presidente de la Generalitat de Catalunya, cumplió con el acto pseudoelectoral de llevar a cabo una consulta ciudadana, el pasado domingo 9 de noviembre,  para reivindicar con la gente en la calle y  tachando en papeletas la separación de Catalunya del Reino de España.
De acuerdo con el periódico ABC: “La Generalitat ha cifrado en dos millones 250 mil el número de personas que han participado en la jornada del 9N. De ellas, un 80.72 % han apoyado la opción del doble Sí-Sí;  es decir, se han mostrado a favor de la independencia.  Un dato calificado de gran éxito para la Generalitat que, sin embargo, arroja otras cifras: más de tres millones de catalanes decidieron no unirse a la farsa de Artur Mas y sólo 1.7 de los casi seis millones de catalanes llamados a las urnas han mostrado su deseo de ser independientes”.
La mascarada de Mas,  ha demorado en tener respuesta, ha sido hasta el día siguiente que el presidente Rajoy ha emitido un comunicado para refrendar la soberanía nacional y la unidad de España por encima de todo.
Así lo ha expresado Rajoy: “Mientras yo sea presidente del Gobierno la Constitución se cumplirá, la soberanía nacional está a salvo y nadie romperá la unidad de España. Ni referéndum, ni consulta. Todos estamos sometidos a la Ley.”
Para el escritor Antonio Pérez Henares, lo sucedido en Catalunya es una pantomima que no deja de inquietarle dado que el asunto catalán “es la mayor amenaza que como nación hemos tenido desde nuestro nacimiento”.
Divide et impera es la consigna del presidente Mas y justo cuando se celebran 25 años de la caída del Muro de Berlín, en España se está levantando otro muro: el ideológico que manipula con tenazas de mentiras históricas acerca de lenguas, geografía e historia más que común denominador como un parapeto para dividir.
Para Pérez Henares se confunde el nacionalismo con el odiar al otro y muchos elementos comunes para los españoles se usan como elemento de agravio.
“Me preocupa lo que pase después del día 9, de esta pantomina terrible. Entre todos votamos la Constitución  española, si ahora queremos cambiarla, no es una parte quien debe cambiarla, es entre todos.”
Como él puntualiza,  para ejemplificarlo con México: “Imagine que Nuevo Laredo dijera que quiere anexionarse a Estados Unidos, oiga perdone pero no puede hacerlo”.
A COLACIÓN
Como si faltara algo más en el sombrío escenario también está el hedor de la corrupción. Cada escándalo abona como caldo de cultivo para los radicales. Pablo Iglesias, con su grupo de Podemos, sorprendieron en las urnas para llegar al Europarlamento y desde hace cinco meses gozan de creciente  popularidad en España.
Su giro radical, de extrema izquierda, raya en el comunismo recalcitrante con tufillo de la URRSS. El programa de Podemos no tiene ni pies, ni cabeza. Se puede consultar en http://podemos.info/wordpress/wp-content/uploads/2014/05/Programa-Podemos.pdf.
La cuestión es que Iglesias ha desatado una “podemosfobia” que intenta ser contrarrestada en tertulias de medios de comunicación y en la prensa escrita donde todos los días se hace mención acerca de los riesgos que implicaría para la gobernabilidad de España el desembarco de Podemos en el Congreso de los Diputados.
La más reciente encuesta del CIS ubica a Podemos como la primera fuerza política en intención de voto directo (17.6%) y tercera estimación de voto (22.5%); y desde allí se barajan todo tipo de posibilidades.
Lo cierto es que JP Morgan, Barclays y Fitch, desde sus centros de estudio,  observan tanto a la asonada nacionalista catalana como a la creciente presencia de Podemos en el regustillo del electorado, como amenazas para la economía española y para el consenso político.
Las calificadoras advierten, inclusive, con bajar la nota de inversión de España en momentos que el país ibérico requiere avanzar a  trancas y barrancas. No le ayuda ni el escenario externo, y el interno es un caldero.
Ahora el presidente Rajoy intenta calmar un poco los ánimos con la mano en la ley a través de varios proyectos de reforma a la Ley de Enjuiciamiento Criminal; regular la devolución del dinero defraudado, suspensión de los cargos públicos; etc.
Empero, hay descontento entre la gente y todo eso lo sabe capitalizar muy bien Iglesias y sus esbirros. El joven profesor universitario de la Complutense, de 36 años de edad, conoce al dedillo la relevancia de las redes sociales y de estar en un plató de televisión.
En el debate él suele ser contundente enviando mensajes claros a una población que se siente damnificada de la crisis: jóvenes en paro; familias que han visto partir a sus hijos a otros países para buscar empleo; empresarios que lo perdieron todo hasta sus casas hipotecadas incluyendo la de sus avales, muchas veces los propios padres; inmigrantes latinoamericanos con la doble nacionalidad y que son mayoría de países como Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, esto es, que han mamado de cuna las raíces del populismo ramplón.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *