Home Cine Crónica de un filme independiente: “Nebraska”, de Alexander Payne, otra cara del “American Dream”
Cine - April 16, 2014

Crónica de un filme independiente: “Nebraska”, de Alexander Payne, otra cara del “American Dream”

La historia comienza con la inusual imagen de un hombre muy alto caminando por una carretera y una patrulla que se aproxima al transgresor de la norma. De hecho, se centra en él, Woody Grant –Bruce Dern–, un hombre viejo (acabado, decadente, callado –sin mucho que decir– y con síntomas aparentes de demencia senil), quien cree ser el ganador de un fabuloso premio de un millón de dólares por haber recibido un cupón de una compañía editora de revistas. Por eso, se anima a caminar desde el pueblo donde vive (Billings, Montana), a Lincoln, Nebraska. Claro, lo detiene la policía en la autopista y lo manda a su casa.

A partir de entonces, comenzamos a conocer su historia, triste, deprimente, sinsentido y, hasta cierto punto, típica de una generación que no sabe qué hacer con su tiempo –vida–, que no encaja en el estereotipado american way of life (por ejemplo, en México abundan los pueblos o ciudades pequeñas que esos viejos gringos o canadienses han elegido para pasársela mejor que en sus lugares de origen). La esposa de Woody, Kate, magistralmente interpretada por June Squibb, lo hostiga y no apoya su disparatado propósito. Después de varios intentos, uno de sus hijos, David (Will Forte), decide llevarlo a “cobrar” su premio y así vencer su tozudez. En los lindes del road movie, durante el largo viaje conoceremos mejor a este par de hombres fracasados de clase media estadounidense y al, ¡mucho gusto!, mundo gringo rural y aburrido.

Con una fotografía sobria, que en parte recuerda a los filmes de serie B de los años cuarenta, y un subrayado musical de tintes minimalistas, Payne va revelando la gris e insípida vida de sus protagonistas, casi con deleitosa satisfacción, como si quisiera negar el “mundo Marlboro”, aquél de la vida campirana idílica, casi perfecta. En éste, vemos cómo el joven David Grant no tiene ninguna expectativa vital y debe intentar soñar con reanudar su relación amorosa con su pareja, una gorda muy alejada de las actrices o modelos top, sin chiste ni ilusiones en el amor.

El otro hijo del matrimonio, Ross (Bob Odenkirk), aparentemente exitoso por conducir un programa local de televisión, está casado con una mujer coreana y en realidad no parece estar tan bien como su estatus lo da a entender. La madre, quizás la conciencia de la familia y de la sociedad, es la más realista y pragmática, sabe la historia de todos los grises habitantes del pueblo natal de Woody, Hawthorne, Nebraska, y también manifiesta toda la insatisfacción que ha acumulado a lo largo de su vida.

El director se regodea en transmitir de manera un tanto transversal el desencanto que padece una parte de la población estadounidense poco atendida por el cine, casi desconocida por el espectador extranjero. Sin extremos, sin poses ni actos gratuitos, el filme concluye con una especie de reconciliación familiar, donde se acepta el alcoholismo consuetudinario del padre, la sensatez y resignación de la madre, la infelicidad e inmadurez de uno de los hijos y la soledad y el aislamiento del otro. Tal vez podría pasar como una alegoría del territorio estadounidense por donde no pasó Dios, como el testimonio que desmiente la leyenda grabada en los billetes verdes. En un país de héroes extintos y otros –actuales– artificiales, insustanciales, los antihéroes, infelices y fracasados de “Nebraska” resultan los más humanos, “nuestros semejantes”, en una sociedad insensible, anquilosada. Muy recomendable si no estás casado con la idea de que el cine sólo sirve para distraerse viendo comedias o películas de “acción”.

Ah, por cierto, nomás por no dejar, en la película participa Stacy Keach de manera incidental (Ed Pegram), quien era el protagonista de la serie de televisión “Mike Hammer”, que pasaba en México hace muchos años. Bueno, hace más de diez o un poquito más. Ja ja. Hasta la próxima cinta.

Nebraska
(Estados Unidos, 2013, 115 minutos)
Director: Alexander Payne. Guión: Bob Nelson. Fotografía en color: Phedon Papamichael. Música: Mark Orton. Edición: Kevin Tent. Con Bruce Dern (Woody Grant), Will Forte (David Grant), June Squibb (Kate Grant), Bob Odenkirk (Ross Grant), Stacy Keach (Ed Pegram), Mary Louise Wilson (tía Martha). Productores: Albert Berger y Ron Yerxa. Clasificación: B.

Foto: La nostalgia y la búsqueda del otrora país de la abundancia, visto desde adentro, tiñen este filme de Payne.
Cortesía Cineteca Nacional.

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