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Por la Espiral - February 14, 2014

Informalidad: ¿cáncer o vía de escape?

La  economía informal es interpretada desde las siguientes perspectivas: 1) Economía subterránea o sumergida (CEPAL). 2) Economía paralela (FMI). 3) Sector informal o economía informal (OIT). 4) Economía no estructurada (OCDE y OIT). 5) Economía paralela (Banco Mundial). 6) Economía oscura o black economy o black shadow (UE y Reserva Federal). 7) Subempleo (OIT). 8) Economía libre. 9) sector no reconocido. 10) Ambulantaje o venta callejera. 11) Sector excluido (Banco Mundial y PREALC). 12) Actividad económica no regulada (De Soto).  13) Economía clandestina. 14) Actividades escondidas.  15) Actividades disfrazadas.
Si la teoría del libre comercio sirve de impulso a países como México tenemos entonces que determinados sectores e industrias insertadas en la economía pueden estar utilizando insumos, factores de la producción y canales de la distribución de la economía informal para reducir costos, ahorrar tiempo, pagar mano de obra barata y colocar productos en la economía subterránea.
Otro tipo de  controversias emergen  por la forma de llevar a cabo el diagnóstico del fenómeno. Así podemos encontrar que: 1) Se habla de la informalidad a partir de las relaciones de producción. 2) Partiendo de la  naturaleza de las actividades laborales. 3) Por su detección en los canales de distribución. 4) O acerca de la  estimación económica del daño provocado por la evasión del pago de impuestos, rentas, contribuciones, contratos laborales y desviaciones en la seguridad social.
En México, la economía informal es una de las más altas del mundo, equivale a un tercio del PIB. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que anualmente moviliza en promedio 284 mil millones de dólares,  cantidad a todas luces corta dado el poder del narcotráfico.
El mismo organismo llama la atención al respecto de la consolidación de la economía informal en un primer grupo de países –entre los que se encuentra México- que son tan heterogéneos entre sí pero que al mismo tiempo tienen determinados rasgos comunes que derivan de su grado de participación en el mercado internacional y el comercio global.
A COLACIÓN
Honestamente nadie descubrió “el hilo negro” y es que, cuando la economía no va bien, prevalecen dificultades para implementar un negocio y el sistema impositivo es complicado, la gente por  naturaleza recurre a lo más básico del comercio y a sobrevivir mediante las actividades realizadas por cuenta propia.
¿Cuántos de nuestros abuelos sacaron adelante a la familia trabajando desde su casa, zurciendo cortinas, haciendo manualidades, tejiendo, bordando, vendiendo pasteles, ayudando a otros niños a hacer tareas; vamos,  infinidad de trabajos que representaron ingresos no necesariamente reportados ante Hacienda.
Por ende, temor deberíamos tener, de que este amplio grupo de personas que todos los días obtienen su fuente de ingreso en actividades informales,  un buen día dejaran de hacerlo; el aparato productivo no tendría manera de incorporarlos a un trabajo formal al no hacerlo las consecuencias sociales y políticas serían funestas.
En México, el año pasado, el pronóstico oficial del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, estimó un PIB entre 3.5% y 3.7%; empero, a lo largo del año diversos factores internos y externos motivaron una  desaceleración de dos puntos porcentuales.
La consecuencia de no crecer lo  esperado ha implicado una menor capacidad económica de crear empleo formal, el hecho visible es que la Tasa de Desempleo en el tercer trimestre del año pasado aumentó 5.2% y 29.3 millones de personas realizaron diversas actividades informales.
¿Es la informalidad el cáncer de la economía? A mí me parece que no, es un canal natural en muchos sentidos para dar salida a una demanda imposible de satisfacer por las condiciones del momento.
Insisto, tampoco es inalienable a México o a países subdesarrollados, está presente durante las horas más bajas de la economía, en cada crisis manifiesta su potencial.
En España, por ejemplo, recientemente se dio a conocer que la crisis elevó la economía sumergida del 18% al 25% del PIB.  “La actividad oculta supuso 253 mil 135 millones de euros en 2012.  El año 2008 que marcó el inicio de la crisis, la economía sumergida representaba el 17.8% del PIB español.  
De esta forma es fácil concluir las razones por las cuales no hay un cisma social debido a la existencia de un catalizador, mal que bien, allí está.

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