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Teatro - August 28, 2013

“Beauty Free Helena”, obra que retoma el mito de la bella Helena desde una mirada contemporánea

El nombre de la obra plantea un juego de palabras que permite cuestionar el texto desde la actualidad. Si fue su belleza lo que otorgó finalmente la libertad a Helena, ¿hoy podría esa propiedad ofrecer libertad?; y, si fuera el caso, ¿de qué tipo de libertad se habla?

Como parte de este juego de palabras, la historia sucede en una suerte de duty-free shop, esas tiendas donde se comercializan productos libres de impuestos en las zonas internacionales de los aeropuertos. En la escenografía, diseñada por Sergio Villegas, se refleja el desplazamiento de la idea de belleza (que libera a Helena de la muerte) hacia la actual idea de belleza mercantil que representan los cosméticos.

Para Hevia, ahora quizá ya no nos mataríamos por una mujer, como se mataron miles de hombres por Helena, mito fundacional de occidente, la mujer más hermosa del mundo, pero sí por una industria que pudiera vender miles de cosméticos. “En ese juego de palabras está el título”.

Escalar una gran montaña

¿Por qué volver a los clásicos?, se cuestionó a quien fuera colaborador de Juan José Gurrola. “¿Y por qué no?, diría yo. Como en la geografía hay grandes montañas, así en el teatro universal hay montañas enormes que se antoja escalar: estando aquéllas, para qué conformarse con pequeños montículos. Más que traer a un clásico, tal cual, es hacerle una dramaturgia y un pensamiento desde mi tiempo y mi lugar”.

Así, en esta dramaturgia que considera una suerte de remix, explora también el choque de culturas y civilizaciones. Por ejemplo, el que se da entre Egipto y Grecia: el de Oriente y Occidente.

“Los griegos para mí inventaron la humanidad como la concebimos occidentalmente… Ellos ya tenían un concepto de mundo, aunque reducido, y nos dieron lo que somos ahora. Donde hay una cama y una mesa es Occidente, y por lo tanto es griego. Y seguimos basándonos en esa estructura cultural y mental”.

En tal sentido, indaga la concepción que se ha tenido de la mujer occidentalmente.

“Aún cuando ha habido grandes avances y concientización, hay algo en la mujer como objeto mercantil desde una visión absolutamente controladora y comercial. Así lo veo, como en el papel de las mujeres en las telenovelas: cómo las peinan, cómo salen, son totalmente disfuncionales. Si son malas, son malas-malas y si son idiotas, son idiotas-idiotas (…). Eso fundamentalmente siempre me ha llamado la atención. La mujer como una forma de pensar”.

Explorar los mitos

En una obra que lleva buena parte de “su cosecha”, Hevia revisa temas como la tensión entre las deidades y la razón, además de reconsiderar el peso de los distintos personajes.

“Algo que definitivamente preocupaba a los griegos era de dónde venían y para mí Eurípides es el primer griego trágico-existencialista porque él involucra a los dioses (…). Y en esta obra hay algo muy extraño: Helena no decide. Ahí parece que ya empieza a formarse esta idea de moral del matrimonio. (…) Para mí es una mujer libre sea cual sea el mito, pero a quien recordamos es a Helena de Troya, por la que se pelearon los griegos con los troyanos. Si lo analizas hay todo un asunto político, pero ahora Helena es una bomba química que nunca estuvo”.

De acuerdo con el director, actualmente hay un problema con los mitos occidentales y las razones por las que se afirman. En un contexto multicultural, abierto y global, ciertos mitos se reafirman, pero la gran pregunta, considera, es qué identidad defienden.

Qué pasa, cuestiona, con la mujer contemporánea que, a diferencia de Helena, puede decidir con quién irse. Por ello explora en la historia tres tipos de mujeres: la intelectual pero subordinada; Helena, la bella, rica y poderosa; y la mujer sin salida. Además, se pregunta por el papel del hombre roto, que encuentra el fracaso y pierde el amor.

Con estos planteamientos, el director busca ocuparse de la neurosis occidental a partir de sus mitos fundacionales. ¿Es que la belleza podría ser la salvación ante aquello?

“Eso lo dijo Dostoievski y yo lo me lo robé y contestaría: ¿cuándo? Con la belleza como algo ideal, parece ser que nos podría salvar un mundo bello, pero ¿qué es eso? No lo sé, no sé si me salve Lancome. No sé si me salve una Hugo Boss. ¿Por eso voy a ser bello y obtener algo? Eso es lo que nos vende el capitalismo. Y es una nube, nos vamos a pelear por una nube, por una forma, y al final no hay nada. Y la verdadera belleza está hecha un desastre guardando luto por la verdadera persona”.

En la puesta actúan Marina de Tavira, Miguel Cooper, Carlos Orozco, Miguel Ángel López, Pedro de Tavira Egurrola, Diana Sedano, Silvia Carusillo. Con la dramaturgia y dirección de David Hevia, Beauty Free Helena se presenta hasta el 27 de octubre en el Teatro Santa Catarina. Jueves y viernes a las 19:30 hrs., sábados a las 19:00 hrs. y domingos a las 18:00 hrs. $150 con los descuentos habituales. Informes: www.teatro.unam.mx.

Fuente: (cultura.unam.mx/Christian Gómez)

 

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