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Libros - August 25, 2013

El poeta y novelista colombiano Álvaro Mutis, avecindado en México desde 1956, cumple 90 años este 25 de agosto

La importancia de la obra literaria de Álvaro Mutis, señaló el escritor Hugo Gutiérrez Vega, “es que describe un mundo perdido, la antigua Colombia de los propietarios rurales, como los de la familia Mutis”, así como la creación de personajes emblemáticos como Maqroll el Gaviero.

“Yo diría –apuntó Gutiérrez Vega en entrevista con el Conaculta– que es de los principales escritores colombianos de nuestro tiempo y latinoamericanos, fue además un maestro, el personaje de Maqroll el Gaviero, es uno de los personajes centrales de la poesía latinoamericana contemporánea”.

Además de ser un escritor muy importante, agregó que Álvaro Mutis “tiene como gran virtud el no creerse importante”, a pesar de haber creado a ese personaje tan emblemático que es “un alter ego, que es y no es, el mismo Álvaro Mutis”.

Maqroll, apuntó, es uno de los personajes más conocidos, ya que los libros de poesía del colombiano han sido traducidos a varios idiomas “y lo que a todo el mundo le interesa, quién es Maqroll, de dónde viene y a dónde va”.

Como un hombre ingenioso, de gran sentido del humor y sobre todo, muy culto, calificó el escritor Hugo Gutiérrez Vega al poeta y novelista colombiano Álvaro Mutis, quien este domingo, cumplirá 90 años, más de 50 de los cuales ha vivido en México.

“Es un hombre muy ingenioso, muy amable, muy educado, tiene un gran sentido del humor, a pesar de la enfermedad, tiene una enfermedad que lo hace temblar constantemente y que por lo tanto, debería tener un humor endemoniado pero no, sigue, yo no diría que optimista, pero sigue viendo la vida, caminando la vida y gustando de la vida.

“Además de ingenioso, es muy culto, es un erudito, sabe mucho de muchas cosas, sobre todo de literatura y de historia de la literatura, aunque también de política y de sociología, aunque en esto es bastante conservador, siempre lo ha sido, dice que la última buena noticia que le interesó en política, fue la caída de Constantinopla a manos de los turcos”, acaecida en 1453.

La vida de Álvaro Mutis ha sido intensa, pues con tan sólo dos años de edad, a causa de la profesión de su padre, se fue a vivir a Bélgica e hizo sus primeros estudios en Bruselas. Realizó viajes constantes durante las vacaciones entre Europa y Colombia, a donde regresó a vivir tras la muerte de su padre en 1931, para instalarse en una finca cafetalera y cañera en Coello, cerca de Tolima, que había fundado su abuelo y que heredó su madre.

De esas primerias travesías surge su fascinación por el mar y los barcos. El contacto físico con el trópico, con el clima de la tierra caliente, el aroma del café, el plátano y los árboles frutales, marcarían su posterior producción literaria.

De hecho, el autor colombiano reconoce que “todo lo que he escrito está destinado a celebrar, a perpetuar ese rincón de la tierra caliente del que emana la substancia misma de mis sueños, mis nostalgias, mis terrores y mis dichas. No hay una sola línea de mi obra que no esté referida, en forma secreta o explícita, al mundo sin límites que es para mí ese rincón de la región de Tolima, en Colombia”.

Muy joven, en 1941 y con sólo 18 años, contrajo matrimonio con Mireya Durán, con quien tuvo tres hijos y en 1942 para ganarse la vida, comenzó a trabajar en la emisora de radio Nuevo Mundo, después pasó a ser relacionista público de varias empresas como Esso, Standard  Oil y Columbia Pictures, empleos en los que viajaba constantemente y que le dieron la oportunidad de conocer su país y muchas partes del mundo.

Tras dos años de estancia en Esso, fue demandado por la compañía debido a que ciertas cantidades de dinero que debían ser asignadas a obras de caridad, Mutis las usó en aventuras culturales, por lo que viajó de urgencia a México en 1956, país que desde entonces se convirtió en su lugar de residencia.

Este exilio, comentó Gutiérrez Vega, “marcó mucho a Álvaro, pero también le permitió colocarse en una perspectiva desde la cual veía a Colombia con mayor precisión, con mayor claridad, a veces abandonar el propio país nos permite verlo más claramente. Álvaro si, es muy colombiano en todos sentidos, en civilidad, etcétera, pero yo diría que es un colom-mex”.

Sin embargo, a los tres años de su llegada a nuestro país, en 1959 se hicieron efectivas las demandas en su contra y fue recluido en la cárcel de Lecumberri durante un año y tres meses. Su experiencia en la cárcel cambió del todo su visión del dolor y del sufrimiento humano.

Hugo Gutiérrez Vega recordó este importante hecho. “Cuando llega a México tiene un problemilla por ahí en una empresa donde trabajaba, parece ser que no era muy bueno con las cuentas… Y estuvo en Lecumberri y escribió un libro realmente muy interesante que se llama Diario de Lecumberri, no son sólo sus memorias, sino las reflexiones sobre la condición humana”.

Su producción literaria arrancó en 1948 con la publicación de su primer volumen de poesía, La Balanza, al que siguió en 1953, Los elementos del desastre. En 1960 da el viraje a la prosa con Diario de Lecumberri y es en 1973 cuando se inicia en la novela con La mansión de Araucaima.

Su reconocimiento popular llega en 1986 con la publicación de la primer novela de Maqroll el Gaviero, La nieve del Almirante y al año siguiente, apareció la segunda obra de la saga: Ilona llega con la lluvia, que le valió la Orden del Águila Azteca.

En 1988, la Universidad del Valle le concedió el grado de doctor honoris causa en letras y recibió el premio Xavier Villaurrutia. La tercera obra de la serie de Maqroll, Un bel morir, apareció en 1989 y también publicó La última escala del Tramp Steamer.

El gobierno francés le otorgó la Orden de las Artes y las Letras en el grado de caballero. En 1990 publicó la novela Amirbar, por la que el gobierno italiano le concedió el premio Nonino, al mejor libro extranjero.

Después fue la Universidad de Antioquia la que le concedió el grado de doctor honoris causa en literatura. En 1997 fue galardonado con el Premio Cavour, en Italia y con el Príncipe de Asturias, en España. Finalmente, en 2001 se hizo con el máximo galardón de las letras hispanas, el Premio Cervantes.

Cabe señalar que Álvaro Mutis es gran amigo del también escritor colombiano Gabriel García Márquez, de quien es el primer lector de sus borradores, además de que dos de sus novelas han sido llevadas al cine, La mansión de Araucaima (1986), dirigida por Carlos Mayolo e Ilona llega con la lluvia (1996) de Sergio Cabrera.

Para celebrar el 90 aniversario del natalicio del escritor, el gobierno colombiano llevará a cabo un homenaje a su vida y obra del 26 al 29 de agosto, que incluye un ciclo de cine con la proyección de las cintas basadas en sus novelas y conferencias que destacarán su legado.

Las conferencias estarán a cargo de los mexicanos Adolfo Castañón, quien hablará de “La obra de Alvaro Mutis” y Pedro Serrano, que disertará sobre “Mutis Mexicanus”, mientras que la del colombiano Eduardo García Aguilar se titula “Celebraciones y otros fantasmas: Una biografía intelectual de Álvaro Mutis”. También se contempla la lectura de algunas de sus poesías, como Reseñas de los hospitales de ultramar.

 

Fuente: (CONACULTA)

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