Home Libros Publican libro sobre “La Campana”, sitio prehispánico de Colima considerado de filiación nahua con influencia teotihuacana
Libros - June 18, 2013

Publican libro sobre “La Campana”, sitio prehispánico de Colima considerado de filiación nahua con influencia teotihuacana

El texto, elaborado por los arqueólogos del Instituto, Ana María Jarquín Pacheco y Enrique Martínez Vargas, da muestra de la magnificencia de esta ciudad prehispánica ocupada entre 400 a.C. y 900 d.C., que si bien se considera es de filiación nahua, es notoria —a través de la arquitectura y los objetos cerámicos— la gran influencia teotihuacana que tuvo vía comercio.

De acuerdo con Ana María Jarquín, en La Campana de Colima. Historia breve y catálogo de piezas arqueológicas del antiguo asentamiento de La Campana, “se narra tanto la historia de la localización del sitio en 1994, a partir de informes de la comunidad del municipio Villa de Álvarez sobre la evidencia de vestigios arqueológicos, hasta la historiografía y desarrollo de esta urbe en época prehispánica”.

La especialista del INAH refirió que La Campana es quizá la zona arqueológica más grande del Occidente, con 138 hectáreas protegidas, de las cuáles siete son las investigadas hasta ahora, donde se localizan 40 estructuras —parcialmente liberadas— de carácter administrativo, religioso y habitacional sobre plataformas rectangulares, las cuales el público puede observar desde 1996, cuando el sitio abrió sus puertas.

“Considero, dijo, que la civilización que se asentó en La Campana corresponde a los nahuas, ya que se han encontrado ciertos elementos que refieren a mitos de esta cultura, o son característicos de ella. Por ejemplo, en la Tumba 9 se halló un osario acompañado de dos esculturas y dos figurillas de cerámica, cuentas de piedra verde y dos máscaras antropomorfas, elementos que pueden referir al mito de la creación del hombre”.

El hallazgo se registró en 1996, al norte del área conocida como Recinto 1A. “A nivel de pasillo, se encontraron algunos escalones que daban acceso a una entrada sellada con metates. Al interior se halló una gran cantidad de restos óseos rodeados por cuentas de piedra verde como indicativo de su calidad preciosa”, describió la especialista.

Cubriendo dos cráneos, se localizaron dos máscaras antropomorfas hechas en arcilla con representación de tener los labios cosidos, lo que podría simbolizar muerte, según propuso el investigador Patrick Johanson, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, a partir de la idea prehispánica de que el inframundo era un lugar de silencio.

Ana María Jarquín mencionó que junto con los huesos se hallaron dos esculturas de cerámica: un cánido preñado y la figura del dios Quetzalcóatl con el miembro erecto, debajo del cuál se encontraban dos figurillas femeninas. “Suponemos que se trata de un tipo de representación del mito de la creación del hombre, el cual narra que la deidad bajó al inframundo para robar los huesos ‘preciosos’ a Mictlantecuhtli (dios de la muerte) y huyó.

“Posteriormente  —continuó—, sobre ellos hizo sangrar su miembro y de esta mezcla creó a la humanidad. En este sentido, los restos óseos, la figura de una perra preñada, y el miembro erecto de dicho dios junto a dos figurillas femeninas refieren a la fertilidad y la fecundidad, elementos primordiales en la leyenda”, sostuvo la arqueóloga.

La primera parte del libro, señaló Ana María Jarquín, explica el desarrollo prehispánico de la urbe, por ejemplo, la planificación arquitectónica en cuatro secciones, similar a la ciudad teotihuacana del Estado de México; además del Recinto 1A, parecido (con dimensiones menores) a la Ciudadela de Teotihuacan”.

También se relatan las investigaciones arqueológicas que han permitido ubicar el sistema subterráneo de drenaje que servía para desalojar el agua de lluvia de la antigua urbe. “El liquido era captado por pozos cilíndricos donde se decantaba de tierra y arena; posteriormente, era transportado por canales hasta el río Colima y el arroyo Pereira”, describió la especialista.

El libro también destaca la importancia de la Estructura Dos: un altar dedicado a Xiuhtecuhtli o Huehuetéotl, dios del fuego, que está orientado hacia el Volcán de Fuego también conocido como Volcán de Colima. Finalmente, en la publicación se narra el decaimiento de la urbe, que si bien sufrió cambios representativos en su arquitectura —edificios destruidos parcialmente— a la caída de Teotihuacan, en 650 d.C., fue hasta 900 d.C. cuando el lugar fue abandonado por completo.

La segunda parte del texto muestra una selección detallada de 144 piezas de cerámica, piedra y metal, que se han encontrado en la zona tras dos décadas de investigación. “A través de ellas se refleja la realidad social, económica, política y religiosa vivida por los habitantes de La Campana”, puntualizó Ana María Jarquín.

Entre los objetos destacan figuras antropomorfas y zoomorfas de medidas variables hechas en arcilla, cuya antigüedad se estime en más de 1300 años, correspondientes a la fase de esplendor del sitio, llamada Comala (250-650 d.C.), entre ellos un jabalí y un sapo con diseños en color rojo, un perro monocromo pulido, una tortuga con pigmentación negra, así como una serpiente enrollada y un tejón con líneas y puntos como motivos.

En cuanto a figuras humanas sobresalen dos representaciones de mujeres sentadas, con tocado y orejeras, cargando a dos niños con los brazos abiertos; asimismo, dos esculturas, una esgrafiada y pulida con la representación de un hombre sentado sobre sus piernas entrecruzadas; en tanto, la segunda corresponde a un silbato en forma de un individuo sedente que porta varios ornamentos.

Además, son comunes los sellos hechos de arcilla con diferentes figuras, como aves bicéfalas, mariposa (con mango de serpiente), de caracol cortado y antropomorfas, todos ellos de entre tres centímetros de alto y cuatro de ancho.

La Zona Arqueológica de La Campana se localiza a un costado de la Av. Periférico Norte, en el municipio Villa de Álvarez, Colima. Horario: de 9:00 a 17:00 horas. Costo: 42.00 pesos, excepto personas mayores de 65 años y menores de 13; pensionados, jubilados y discapacitados; así como maestros y estudiantes con credencial vigente. Domingos entrada gratuita para nacionales y extranjeros residentes.  

Fuente:  (INAH)

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *