Home Por la Espiral Bemoles de los rescates bancarios
Por la Espiral - April 19, 2013

Bemoles de los rescates bancarios

Así, los idus de marzo, trajeron toda  una serie de especulaciones al respecto de qué pasaría con los ahorros de los depositantes bancarios, dado que dentro del seno de la UE, impera la legislación de salvaguardar los depósitos hasta por 100 mil euros de un cliente por banco.
Por momentos se especuló que Chipre iría más allá no respetando dicha norma “no tocar los depósitos de los pequeños ahorradores” lo que sembró la angustia en los clientes bancarios chipriotas y de toda la Unión Europea, por el temor de si  Bruselas avalaría la absoluta y total socialización de las pérdidas de un banco.
Finalmente, el gobierno chipriota dictaminó cumplir con  salvar los depósitos hasta 100 mil euros, pero aplicó quitas de un  37.5%, a los depósitos  mayores a dicha cantidad.
De todas formas muchos ahorradores europeos, después de esta experiencia tan reciente, se han lanzado a leer las letras pequeñas del Fondo de Garantía de Depósitos.
En España, cualquier mala situación en otro país de la zona, no hace más que provocar mayor incertidumbre, porque tal parece que, a pesar de todos los esfuerzos realizados siguen en la bandeja de futuros países rescatados, tanto España como Italia.
Quizá pretendiendo apagar el fuego futuro, la semana pasada en Madrid, se reunió la cúpula bancaria y de cajas de ahorro para redactar un documento dirigido al presidente Mariano Rajoy a fin de solicitar que “el concepto de depósito no figure en ninguna norma relacionada con futuros rescates, esté por encima o no de los 100 mil euros”.
Sobre todo se trata de extender la cobertura aunque no se necesitan muchos años de estudio para darse cuenta que ningún país tiene un fondo de cobertura que, efectivamente tenga ese paraguas que cubra a los depositantes más fundamentales. En realidad es un fondo sin fondo.
A COLACIÓN
¿Y en México cómo vamos con el tema? Recordemos que en 2010 fue aprobada la Ley de Quiebras Bancarias que permite la quiebra de las instituciones de crédito en territorio nacional.
Es decir, quedaron atrás los viejos rescates al estilo del paternalismo que pasa factura al erario público una vez que el gobierno decide convertirse en interventor y aval de última instancia de las truculencias de los administradores, ejecutivos y dueños de bancos comerciales.
Por supuesto, es un tema complejo y con demasiadas aristas éticas cuestionables como el permitir que una institución de crédito sucumba y con ella los ahorros de millones de clientes, para mucha gente el único dinero de toda su vida.
Lo que se impone es hacer lo políticamente correcto más en tiempos con décadas recientes de crisis financieras, quiebras bancarias, fraudes escandalosos, intervenciones del gobierno con rescates onerosos, protección a los dueños del gran capital, corralitos y absorciones de deudas y rescates por el lado del endeudamiento interno.
Si una empresa quiebra acontece la enajenación de los bienes, concurso de acreedores, liquidación de los trabajadores, extinción de los activos y el reparto de caja, etc.
Empero, si un banco lo hace tiembla media sociedad y se entiende perfectamente por la delicada naturaleza de operar con dinero ajeno (de la gente) que a su vez sirve para colocarlo en créditos y financiamientos a otra parte de la sociedad, sean personas físicas o morales.
La actividad bancaria teje un entramado social y económico que no reproduce ninguna otra empresa, por eso que se acepte su quiebra de forma tan natural no hace más que quitarle al gobierno cierto grado de responsabilidad y decir a los ahorradores que no todos sus recursos cuentan con una protección bancaria.
Es totalmente controversial y se tienen posiciones encontradas porque habrá juristas que vean totalmente válido que un banco quiebre y que pueda procederse de forma rápida y expedita a la enajenación de bienes y la liquidación de la institución; mientras que del otro lado, otros defenderán que no puede dejarse quebrar un banco y que todos los depósitos deben estar garantizados.
Lo que hay en el fondo es una palabra: confianza y certidumbre, mismas que el paso de la globalización y la amplia penetración del capital extranjero en las más recónditas actividades en la economía han ido borrando.
PD. Mi twitter @claudialunapale. Mi blog es http://claudialunapalencia.blogspot.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *