Home Conciertos Vladimir Sagaydo, violonchelista de origen ruso ofrecerá concierto en la “Sala Blas Galindo” acompañado al piano por Yolanda Martínez
Conciertos - April 6, 2013

Vladimir Sagaydo, violonchelista de origen ruso ofrecerá concierto en la “Sala Blas Galindo” acompañado al piano por Yolanda Martínez

Acompañado por la pianista Yolanda Martínez, el programa elegido para este recital incluye obras de Blas Galindo, Otto Respighi y Dimitri Shostakovich, una selección que tiene el propósito de que los alumnos del Conservatorio Nacional de Música y de la Escuela Nacional de Música se interesen en estudiar el instrumento.

“Pero también existen otros motivos –explicó el músico– uno de ellos es que en este año se cumplen dos décadas de a muerte de Blas Galindo, y como hasta el momento no he visto programada ninguna de sus obras en los conciertos organizados por Bellas Artes o la UNAM, entonces me pareció interesante incluir una pieza de él, un compositor al que desde luego admiro muchísimo.

“Además ese día es mi cumpleaños, por lo que quise incluir piezas que mostraran mi admiración por este país, por su gente que es muy cálida; por un compositor como Respighi, de quien me siento cerca porque mi maestra de violonchello fue su alumna, y desde luego por Shostakovich, para recordar a mi patria; esos fueron los criterios para concretar este programa”.

Sagaydo nació en San Petersburgo, la segunda localidad más importante de Rusia, donde estudio composición y la especialidad en violonchelo en el Conservatorio de Música de esa ciudad; sus padres también son instrumentistas, por lo que desde los 4 años ha estado en contacto con el mundo de la música y los recitales, incluso a los 8, tomó una master class con Mstislav Rostropóvich.

“Esa es una anécdota muy divertida: aunque ya estaba familiarizado con el medio de la música y la disciplina de las clases, a esa edad es imposible entender algunos protocolos; entonces, cuando se dio esta reunión con el maestro, llegué  a la sala del conservatorio, que estaba toda llena, busqué un lugar libre y sólo había una silla, colocada al centro del lugar.

“Cuando Rostropovich entró y vio que su lugar estaba ocupado por un niño de 8 años, lo que hizo fue cargarme en sus piernas y dar su conferencia, incluso me preguntaba constantemente qué me parecía lo que los otros músicos hacían, un poco en broma, pero sobre todo de un modo muy amable; con los años alcancé a dimensionar lo que me pasó y entonces me di cuenta de lo afortunado que fui, pues él es uno de lo más importantes ejecutantes del violonchelo”, recordó el violonchelista.

Además, al continuar con sus estudios, fue descubriendo que la mayoría de sus profesores habían sido alumnos de otros grandes de la música, incluso su maestro de composición había trabajado con un alumno de Franz Liszt; además de todos ellos procuraban mantener viva la escuela rusa de composición y ejecución de los instrumentos.

“Eso es muy importante, porque a lo largo de mi vida he visto como en otras partes del mundo los maestros no suelen ser tan abiertos a compartir sus conocimientos con los sus alumnos, algo que a mí no me pasó, así que cuando se dio la oportunidad de venir a México para dar clases, no lo dudé ni un momento, porque también quiero compartir lo que he aprendido, pero sobre todo, dar continuidad a la escuela rusa, incluso fuera de mi país.

“Aquí en México muchos maestros se han formado también en el Conservatorio de Música de San Petersburgo, así como en otras partes de Europa, por lo que existen muchas maneras de estar identificado con ellos y entrar en comunicación con los alumnos; por eso este concierto, sin ser precisamente didáctico, quiero que resulte muy atractivo para el público, para intentar así generar más interés por estudiar este instrumento”.

Acerca de su trabajo en México, Sagaydo refirió que se siente muy entusiasmado de poder trabajar con jóvenes del Conservatorio, a quienes ha procurado guiar en su preparación, sobre todo en el sentido de lograr la más elevada calidad en sus ejecuciones a partir de una férrea disciplina.

“Me enseñaron que cuando se está en un escenario no se trata de disfrutar la ejecución de una obra, sino de provocar en el espectador emociones y sensaciones que lo hagan transitar por distintos estados de ánimo, algo difícil de comprender porque la música comercial se ha encargado de enseñarnos lo contrario, pero creo que mis alumnos han entendido muy bien esta idea.

“Mi compromiso con México es muy profundo, aquí hay mucho interés por la música de concierto, por comprender cómo se ejecuta, cómo es el proceso de preparación de un concierto, algo que para nosotros los ejecutantes es algo muy apreciado; por ejemplo, las obras de Blas Galindo para violonchelo, así como buena parte de su repertorio, aún está por descubrirse, y lo mismo ocurre con otros compositores, incluso contemporáneos, así que aquí hay mucho por hacer”, consideró Vladirmir Sagaydo.

Fuente: (CONACULTA)

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