Home Por la Espiral El escándalo de la carne de equino
Por la Espiral - February 19, 2013

El escándalo de la carne de equino

Fundamentalmente este lío es porque se trata de un fraude al consumidor perpetrado, además, por industrias de reconocido prestigio mundial.
En Europa, desde muchos siglos atrás, ante las diversas hambrunas y guerras, los caballos muertos en batalla eran consumidos por la tropa sobreviviente y también por los aldeanos.
Desde épocas muy antiguas se aprecia su consumo y es muy natural encontrar diversas partes equinas  a la venta en supermercados, envasadas como “carne de potro” que además es un 35% más barata que el pollo y  55% más que un corte vacuno.
La primera vez que vi una bandeja de carne de potro fue en Alcampo, en Madrid, y no dejé de asombrarme, también confieso que si no hubiera tenido la etiqueta posiblemente la hubiera comprado y llevado a casa para cocinarla. Todo es una cuestión de gustos, culturas, usos y costumbres y hasta de necesidad y escasez, porque cuando el bolsillo aprieta y el hambre aumenta no hay más que explorar. Veámoslo con los asiáticos cuya forma de vida provoca fascinación para una parte de Occidente, la mayoría de ellos están impuestos a comer perros, gatos, bichos, ratas etc.
En México, igualmente tenemos un diverso catálogo exótico desde los gusanos de maguey hasta los escamoles. El punto es que si el consumidor elige libremente lo que quiere llevarse a la boca  es su decisión. Lo malo es cuando el consumidor cree que lo que come es una cosa y  en realidad es otra.
A COLACIÓN
Engañar al consumidor no está nada bien. En Irlanda hace unos días encontraron restos de carne de caballo en las hamburguesas distribuidas para su venta en superficies tales como Tesco, Aldi o Lidl, cadenas que captan un enorme grueso de la población debido a sus bajos precios.
Cabe mencionar que la propia Unión Europea (UE), como autoridad común, impone una serie de “controles” para la carne equina  dado que la mayoría proviene de países como  México y Argentina. Los estándares incluyen un “pasaporte sanitario” libre de fenilbutazona.
Desafortunadamente, lo de Irlanda,  es la punta del iceberg, a tal grado que recientemente la cadena Nestlé  ordenó retirar de los supermercados de Italia y España, todas las pastas frescas, ravioli y tortelini de carne; lasaña a la boloñesa Gourmand;  carne al brasato y la línea Buitoni.
La compañía agroalimentaria más grande del mundo, de origen suizo, añadió en un comunicado que no hay riesgo para la salud más bien un problema de etiquetado tras desvelarse trazas de ADN equino en sus productos, ingrediente ignorado por el consumidor.
¿Cuántas más empresas han omitido usar carne de potro o bien la usan totalmente y la reportan como de vacuno? Por supuesto que es un fraude al consumidor y deberían llover las demandas por que somos millones de consumidores los que en diversas ocasiones hemos comprado (precisamente por ser Nestlé) ravioles o tortellinis o salsas con carne.
Y mientras los consumidores reaccionan, la UE dio el visto bueno para realizar 2 mil 250 pruebas de ADN en el mercado comunitario europeo.  Los resultados de las investigaciones  serán difundidos a  mediados del mes de abril.
Cabe mencionar que, cada año, la UE consume aproximadamente 110 mil toneladas de carne de caballo;  30% son importaciones provenientes de América: Canadá, México y Argentina.
Los principales países europeos consumidores de carne equina son Francia, Italia, Países Bajos y Bélgica. Aunque con la duración y extensión de la crisis y el desempleo, su consumo va extendiéndose a otros países como una opción para sustituir el alto precio de la carne de pollo, cerdo y vacuno.
La carne equina producida en México para exportación tanto a la UE como a Rusia proviene de Aguascalientes, Jalisco, Zacatecas y se envía directamente a Bélgica, Holanda y Francia. A mediados de 2011, el primer país facturó 4.4 millones de dólares; el segundo, 4.3 millones de dólares y Francia 1.6 millones de dólares.
La Secretaría de Economía confirma que la Unión Europea es el principal mercado de la carne equina mexicana, así es que estoy segura que los raviolis que comimos la semana pasada traían en su interior, algo de mi querido país.
PD. Mi twitter es @claudialunapale. Participa en mi blog http://claudialunapalencia.blogspot.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *