Home Arte y Cultura Andrea Arroyo y Felipe Galindo, exponen en la mansión más antigua de Nueva York
Arte y Cultura - November 6, 2012

Andrea Arroyo y Felipe Galindo, exponen en la mansión más antigua de Nueva York

En esta exhibición, que podrá verse hasta el próximo 7 de enero y que Arroyo ha titulado “Women Unbound”, la artista no se olvida de sus raíces, rindiendo tributo a diversas diosas, tanto de su país como de la mitología griega y de la India.

La artista dijo que realizó estas obras -en la que presenta figuras de mujeres desnudas en lienzo, tela y encajes- inspirada en Eliza Jumel, última propietaria de la casa más antigua de Manhattan, construida en 1765 y que ahora alberga al museo Jumel, donde Arroyo expone su trabajo junto al de su esposo, Felipe Galindo.

“Es un homenaje a la mujer histórica y contemporánea, porque la mujer es la vida, la creatividad, la fortaleza. La mujer siempre ha inspirado mi trabajo”, indicó.

Arroyo explicó que la idea al exponer en esta antigua casa era integrar cada una de sus piezas en los distintos cuartos “de manera que se vean como obras de arte contemporáneo, pero también sean un tributo a la zona del Alto Manhattan donde se ubican y a los inmigrantes, que venimos con nuestra propia cultura”.

Entre las piezas destaca una tela de encaje en la que Arroyo pintó una figura inspirada en Martha Washington, en momentos en que su esposo, que luego fue el primer presidente de Estados Unidos, George Washington, libraba la batalla de independencia de la corona inglesa.

Esta pieza está sobre la cama donde Washington durmió durante 30 días, ya que esta residencia le sirvió como cuartel general junto a sus tropas durante la batalla de Harlem Heighs, en 1776.

En la misma habitación hay una figura de cartón de Washington con su ropa de la época, pintada por Galindo para esta exhibición y en la que se puede ver al entonces comandante del ejercito diseñando su estrategia militar con un ordenador portátil.

“Martha Washington era una mujer fuerte e independiente y pienso en ella en momentos en que su esposo libraba la lucha por independencia, en lo que ella pensaba, lo que pasó y vivió”, dijo Arroyo sobre la obra que pintó en tinta sobre una pieza de encaje.

“No quería que Washington estuviera solo en la habitación y por eso dibujé a Martha, para que le acompañase”, señaló Arroyo, que integró en su muestra varias piezas que pertenecieron a Eliza Jumel y que ahora son parte de la colección del museo.

También usó otras piezas, como cajas de madera y dentro de estas colocó varias de sus obras, así como un espejo cuyo marco sirvió ahora para mostrar otra de las obras.

Una de las antiguas piezas que el museo le permitió usar y que integró a su trabajo es una base que formó parte de un reloj que Napoleón Bonaparte regaló a Eliza y en el que aún se puede leer su dedicatoria.

Por su parte, Felipe Galindo recurrió al humor para mostrar en dibujos lo que sería una visita de George Washington a un barrio que ahora alberga a una gran comunidad dominicana.

En los dibujos, el espectador puede disfrutar de un George Washington en un vagón de metro con su caballo preguntando a un pasajero cómo llegar al Fuerte Washington o cruzando el puente que lleva su nombre y que une a Nueva York con Nueva Jersey, en una limusina sin techo.

Fuente: (Agencias)

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