Columnista Invitado - October 11, 2012

Ese gran Dios

nada es verdad ni es mentira
tiene color o está roto,
es por eso que a lo ignoto
el vulgo siempre lo admira.

¿Y el Dios de los ciudadanos
existe o es puro cuento?
¿Será soberano invento
que confunde a los humanos?
¿Serán los intentos vanos
el buscarlo y no encontrarlo?
¿Cómo poder ubicarlo
entre tanta fantasía?
cuento fútil que a fe mía
quisiera poder hallarlo.

¿Y el Dios que buscamos todos
es patraña o ha existido?
¿Es encanto del sentido
o realidad que anhelamos?
es la deidad que inventamos
para ubicar nuestro anhelo,
lo mismo el huraño cielo
místico fin tan ansiado,
por tantos tan anhelado
causante de mi desvelo.

¿Es el Dios de la esperanza
algo que nunca ha existido,
o el anhelo compartido
que por raro no se alcanza,
o tal vez en la balanza
es el fiel que buscan todos,
para nivelar los modos
del humano devenir,
o es la puerta pa´ salir
de rotundos acomodos?

Es el Dios castigador
Padre de todos los seres,
quien nos niega los placeres
por su celo seductor;
El llamado redentor
¿que redime, me pregunto?
La vaguedad es su asunto
pues nunca le contemplamos,
al contrario le negamos
como a un extraño barrunto.

Ese Gran Dios me sospecho
nunca jamás ha existido,
una gran historia ha sido
de´ste mundo tan estrecho;
y hablando franco y derecho
¡Cuánto lo necesitamos!
Porque sin él ahí nos vamos
bogando sin dirección,
anhelando su perdón
si no existe ¡Lo inventamos! .
¡Se ha dicho!

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