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Conciertos - September 30, 2012

Concierto inolvidable con la “Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México” que interpreta obras de José Pablo Moncayo, Eduardo Mata y Eduardo Gamboa

Encadenamientos de rondó, animaciones afrocubanas (danzón/mambo/chachachá) y esquemas clasicistas sedujeron, respectivamente, a cientos de asistentes que, sin importar la lluvia torrencial de la tarde sabatina, abarrotaron la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli.

En la partitura de “Homenaje a Cervantes” Moncayo se aleja de las frondas folclóricas del “Huapango” desde empalme impresionista cercano a piezas como “Amatzinac” o “Cumbres”. Obra concebida para dos oboes y cuerdas, que se desarrolla en sucesiones propias de rondó en líneas alternadas del motivo melódico y el bordón rítmico.

Leit motiv de caligrafía quimérica que rinde tributo al Cervantes reconcentrado de la segunda parte del Quijote. Lenitiva sonoridad de elegante y abstracta configuración: equilibrada y pretérita consonancia que la OFCM deletreó con esmerada ejecución.

Eduardo Gamboa es un músico de goces, su disco “Corazón Mexicano”, con Eugenia León y Ramón Vargas, y “Transparencia para flauta, violín, viola y violoncello” demuestran sus particularidades como compositor cercano a los ritmos populares. “Yo si quiero que mi música se escuche y que le guste a la gente”, ha expresado muchas veces.

“Culiacán. Suite Orquestal” levantó los ánimos ayer en la Sala Silvestre Revueltas. Doce movimientos que José Areán y la OFCM redujeron a siete inexplicablemente, pero sin borrar las improntas rítmicas de la compilación de danzas propuesta por el compositor.

Oferta que rinde tributo a Culiacán en un collage de compases en el que el vals, la habanera, la polca, el danzón cubano, el mambo y el chachachá se entrecruzan en una algarabía de sabrosona costura melódica/rítmica. Clave cubana, piano danzonero, trompeta mambera y güiro charanguero en untos de inflamada concordia concertina.

Conclusión de un primer tiempo que despertó a los dormidos y puso al respetable a contonearse en sus lunetas. El Compositor, presente en el recinto, subió al proscenio y agradeció los aplausos jubilosos del público satisfecho.

“Escogí un montón de géneros para reflejar esa alegría propia de Culiacán. ‘Estampas culichis’ en tiempo de chachachá, polca, mambo, danzón, vals y otros menesteres juerguistas. Obra muy divertida y solazada: parece que logré mis objetivos, mira cómo se puso la gente”, manifestó Eduardo Gamboa en el intermedio.

Eduardo Mata y su “Sinfonía No. 1, Clásica” cierran el convite. Natalicio setenta del conocido director de orquesta fallecido de manera lamentable cuando apenas tenía 53 años. Conocemos poco la faceta del Mata compositor, esta presentación de la OFCM de una de las tres sinfonías que dejó pone de manifiesto sus cualidades de músico excepcional.

Cuatro movimientos (Andante-Allegro, 60, Allegro scherzando y Rondó: Allegro vivace) asumidos por la OFCM con precisa ponderación clasicista. Director huésped que refleja gestos afectuosos por el ex director de la Orquesta Sinfónica de Dallas.

Mata sobrecoge la estancia: la nostalgia se dibuja en todos los rincones.

Mesura de una belleza melódica (segundo movimiento) de follajes íntimos conmovedores. Violines que subrayan apuntes de Haydn/Prokofiev y esquema de rondó de vivaz recua armónica. Primer violín en breves solos, pizzicatos frecuentes y golpes del arco en las cuerdas en cosechas de procelosa belleza tímbrica.

“Sinfonía que representa una visión moderna del estilo clásico con algunos cambios en los compases y ciertos apuntes de politonalidad. Obra que va más allá de un simple ejercicio académico de estilo: Mata enfoca el clasicismo desde las conformidades del siglo XX”, ha explicado José Areán.

El público de pie encomia el final con pasión desbordada. El director toma el cuaderno de las partituras, lo muestra y pronuncia el nombre de Eduardo Mata. Afuera llueve. Afuera, la incitante música del fundador de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) se confunde con la blanda furia del granizo.

Otro programa inolvidable de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México dentro del ciclo de la “Temporada de Conciertos 2012”

Fuente: (Notimex)

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