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Sitios Arqueológicos - July 1, 2012

En Edzná, sitio arqueológico de Campeche, especialistas del INAH restauran mascarones mayas

Las obras prehispánicas de este sitio, que se ubica a 55 kilómetros de la ciudad de Campeche, se hallan en una de las construcciones emblemáticas de la región maya de esa entidad, conocido como el “Edificio de los Cinco Pisos”, rematado por una crestería que le da especial majestuosidad.

En el tercer nivel de ese edificio piramidal de 31 metros de altura, se encuentran los dos mascarones —uno de cada lado de la escalinata—, cuya iconografía se ha interpretado como recreaciones de seres míticos.

La restauradora Diana Arano Recio informó que las esculturas fueron elaboradas en estuco modelado directamente sobre bloques de sillares de piedra caliza, y pintados en tonos amarillo, ocre, anaranjado, rojo, azul, verde y rosa, en tanto que sus formas fueron delineadas en negro y café. Se calcula que su antigüedad corresponde al periodo Clásico Temprano, entre los años 250 y 600 d.C.

Al estar expuestos a un ambiente de drástico contraste, que va de dos meses de sequía (febrero y marzo) a la excesiva humedad el resto del año, además de vientos que les pegan directo y secan súbitamente el estuco humedecido, su conservación ha significado un reto para los restauradores, que desde 2009 trabajan para encontrar la manera de detener los desprendimientos, pérdida de color y proliferación de algas.

La especialista del Centro INAH-Campeche indicó que luego de dos temporadas de campo, efectuadas en 2009 y 2010, la policromía original de los mascarones se limpió de algas, el estuco se consolidó con agua de cal para evitar pulverizaciones, se quitaron elementos del modelado que estaban mal acomodados por restauraciones anteriores, y se volvieron a colocar en su lugar.

Asimismo, se hicieron resanes con cal y polvo de sascab (piedra caliza molida), se reintegró color, se atendieron filtraciones de agua de lluvia y se ampliaron las techumbres para protegerlos del agua.

Además, en el caso del mascarón ubicado del lado este, se retiraron materiales elaborados con una mezcla de cemento, que fueron repuestos por otra de cal, con la finalidad de que no quede atrapada la humedad en el interior del monumento, sino que se evapore.

Arano Recio comentó que otra línea de atención de estas obras mayas, emprendida en 2011 y que continúa este año, es la realización de estudios de los materiales con los que están constituidas, a fin de obtener información sobre el mecanismo de deterioro que presentan, y determinar qué agentes lo ocasionan, toda vez que las condiciones ambientales son un problema constante para la estabilidad del estuco y los pigmentos.

“El estudio lo realiza la química Yolanda Espinosa Morales, bajo la asesoría de Javier Reyes Trujeque, ambos de la Universidad Autónoma de Campeche; por medio de técnicas especializadas se analizan muestras representativas de estuco y pigmentos, colectados con un bisturí, que a través del microscopio electrónico de barrido se pueden conocer los elementos químicos que integran los materiales”.

La restauradora Diana Arano explicó que el estudio tanto de los pigmentos que le dan color y del proceso de degradación, se hace en dos condiciones ambientales distintas, porque las techumbres que protegen a los mascarones están elaboradas con distintos materiales, una es de palma de guano y la otra de policarbonato, entonces “estamos comprobando que a pesar de que los dos fueron elaborados en la misma época presentan diferentes estados de conservación, debido a la techumbre y a que fueron descubiertos en momentos distintos.

Indicó que también especialistas de la Universidad Autónoma de Campeche colocaron estaciones de monitoreo ambiental en las techumbres, y cada mes procesan los datos en la computadora para saber de qué manera está interactuando el ambiente. Entre otros aspectos que se miden, están la radiación solar y la trayectoria del viento.

“Ahora estamos en espera de los resultados de la investigación, los estudios científicos llevan 90 por ciento de avance, de manera que la química Yolanda Espinosa desarrolla la fase de interpretación de resultados”.

Imitan la piel del jaguar

La restauradora del INAH destacó que durante el proceso de restauración y estudio de los mascarones se descubrieron nuevos elementos que enriquecen el conocimiento de ambas piezas. “Durante la limpieza del mascarón del lado oeste, se encontró una policromía que imita la piel del jaguar, con fondos anaranjados y semicírculos de diferente tamaño de color café oscuro.

“La textura está aplicada sobre un costado de una línea ondulante que divide a una especie de jeroglífico cuadrangular elaborado a manera de orejeras, flanqueando el rostro del personaje antropomorfo representado en el mascarón.

“Del otro lado de la línea divisoria también se encontró un tono verde oliva con algunos trazos en café distribuidos de manera horizontal, cuyo simbolismo no ha sido definido”, detalló Diana Arano.

Asimismo, en ambas piezas se detectó una segunda capa de estuco de color rojo oscuro, que estaba debajo de la que presenta una mayor paleta cromática, “esto nos revela que los mascarones fueron remodelados, posiblemente como una acción de mantenimiento o un cambio social que denota la modificación radical en los colores que los decoran”.

Nuevos datos, abundó, también indican que el mascarón oeste fue decorado con una técnica mixta (entre temple y fresco); los tonos amarillo ocre, anaranjado, rojo anaranjado y rosa que conforman los fondos, fueron aplicados sobre el estuco húmedo con un aglutinante orgánico, mientras que los tonos azul, verde, café y negro se observan como una capa independiente del estuco, de modo que tienen una mayor fragilidad a los factores ambientales.

Finalmente, Arano Recio añadió que a principios de 2012 se hicieron trabajos de restauración en la Escalinata Jeroglífica del Edificio de los Cinco Pisos, que consistieron en el retiro de algas, la consolidación con agua de cal, y la aplicación de una capa de protección hecha con cal y sascab, con el fin de evitar el deterioro de los jeroglíficos grabados en los bloques de piedra de la escalinata, y que, de acuerdo con su desciframiento, aluden a varios señores sagrados o gobernantes de Edzná, así como el glifo emblema del sitio.

Fuente: (INAH)

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