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Del Toro - May 3, 2012

¡Imborrable!

El clamor durante las faenas fue espectacular y la banda interpretaba pasodobles con una maravillosa conjunción, hasta llegar la cumbre emotiva de la “Pelea de gallos” de la autoría de Juan S. Garrido, convertida en himno de la plaza y que pone un marco musical único para las buenas faenas.

Abajo la suficiencia teórica y el ridículo enfoque de tratar de reglamentar la pasión; fue una gran alegría ver toreros con  ganas de hacer historia con los toros de San Miguel de Mimiahuapam, bien creados y criados por Don Alberto Bailleres.

Sebastián Castella bordó literalmente el toreo, escuché a alguno de su cuadrilla afirmar: “que sus muñecas tienen por dentro aceite puro de oliva”, por la sutil manera de tocar a los toros y meterse en su terreno, vaya manera de torear al castaño segundo de su lote, “Amor Lindo”, para el  cual por sus cualidades de codicia y nobleza el juez de plaza, Jesús Herrera, ordenó el indulto, primero aclamado por la mayoría y al final protestado por una minoría.

Cuando el toro de cualquier ganadería se lidia en público, este último sin el antecedente del trabajo ganadero, se pronuncia  por el indulto de un ejemplar que a su modo de entender, fue excelente.

En conjunto el público juzga el fenotipo o su físico y también  la acometividad, el acudir con fijeza y mantenerse atento a los ligeros toques de capote y muleta, su duración, alegría, que humille al máximo, su galope y el recorrido.

En Aguascalientes el público exigió y consiguió que “Amor Lindo” lidiado con primor por Castella, se convirtiera en el primer toro indultado por un torero francés de la ganadería de Don Alberto Bailleres.

Como coincidencia en el mismo día, pero hace un año, el toro “Niño Bonito” de la ganadería de Begoña de don Alberto Bailleres, provocó que una faena rica en imaginación y temple por parte de Alejandro Talavante además de gran reconocimiento popular para el torero, lo fuera también para un extraordinario toro de Begoña, y con ello, Talavante se convirtió en el primer torero español en indultar a un begoña en Aguascalientes, curiosamente  ambos sucesos, un 30 de abril.

Me preguntan ¿Fueron justos? Gran parte del público, el ganadero y el torero en el juicio final de la lidia tal vez contestarían que sí; ya frías las mentes, probablemente se encuentren mil razones para criticarlo, pero ¿Quién puede ostentarse como dueño de la realidad absoluta? Mientras lo piensa; lo cierto es que nunca habrá consenso y esa, entre otras características, es lo que hace tan apasionante al toreo, arte efímero.

Manzanares ha conquistado con dos grandes faenas al público de Aguascalientes, se llevo 4 orejas en la espuerta en gran medida pero además de ser un extraordinario torero, ser un cañón con la espada tanto en la suerte del volapié, como en la de recibir, en ese orden culminó con los dos buenos astados que le correspondieron en suerte.

Arturo Saldívar puso a la plaza de cabeza con una de las mejores faenas que lleva en su corta carrera como matador de toros, “Alegre” de San Miguel de Mimiahuapam, tuvo fijeza y gran recorrido y fueron aprovechados al máximo por Arturo, sólo por fallar con la espada, no obtuvo los máximos trofeos, y se perdió por ese hecho desafortunado el salir en hombros como el resto de sus compañeros de cartel, sin embargo en su mente seguramente recordará el consagratorio grito de  torero, torero con que lo corearon varios pasajes de su magnífico trasteo.

Por cierto y hablando de compañerismo, fue emotivo ver corear a Arturo la faena de Juan Pablo Sánchez desde el burladero de matadores, cuando toreaba al noveno de regalo de nombre “Positivo”, toro muy emotivo pero complicado por su celo y viveza al embestir, Juan Pablo le pudo cuajar una faena de muchos riñones como decían antaño, para recibir como justo premio las dos orejas y perfilarse ahora para su próxima cita en Madrid.

Faltó si se es justo, la vuelta al ruedo de Don Alberto con los toreros, sus toros fueron la base del triunfo grande para dejar una tarde para la historia de la Feria de San Marcos y de la cual resultó el triunfador de la Medalla San Marcos en disputa, José María Manzanares.

El suceso inolvidable, a mi entender, bien merece contar con una placa que lo conmemore y recuerde, ya veremos si los taurinos locales, lo hacen realidad.

Por lo pronto, por tardes así ¡Viva el toreo!

lr_carazo@yahoo.com.mx

Fuente: desolysombra.com

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