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Por la Espiral - March 9, 2012

Cuotas de igualdad

En el último decenio del siglo pasado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) puso en la mesa del debate regional un término de fuerte pronunciación y con  calado social: empoderamiento.
Si bien el empoderamiento buscó en los ochenta traspasar las bases del feminismo, no fue sino hasta después del último tramo del siglo pasado que extendió su relevancia, para, por ejemplo, incorporarse en  diversos programas sociales y darle entonces a la mujer la estafeta de recibir la ayuda social a cambio de sacar avante a su familia.
Debido  a ello la baza fundamental de programas como Oportunidades (antes Progresa y  mucho más atrás Pronasol) es la de otorgar el subsidio de forma directa a la mujer -ama de casa y madre-, porque entonces  obtiene mayor probabilidad que el dinero sirva para alimentación y los niños acudan a escolarizarse.
Por supuesto existen casos de éxito gracias a darle a la mujer mayor poder dentro de los programas sociales,  los  talleres artesanales, producción de conservas e hilados, coadyuvan a la organización de la mujer ubicada en los rangos más desfavorables de la economía.
Y mientras el empoderamiento camina  paso a paso en cuestión de los programas sociales, en otras esferas la mujer sigue encontrando más retórica que grandes diferencias para mejorar sus condiciones de competencia laboral respecto al varón.
Todavía es una práctica discriminatoria que en diversas empresas suceda el cese laboral apenas conocer el estado de gravidez de una trabajadora.
Igualmente contradictorio que en el sector público lancen a sus trabajadoras a la calle por las mismas circunstancias, al respecto un caso bastante sonado fue el de Blanca Margarita Huerta, despedida con 5 meses de embarazo de su puesto como auxiliar administrativo en la Secretaría de Salud de Jalisco (SSJ).
Pero si servidoras públicas padecen por discriminación, profesionistas en puestos más elevados y con mejor preparación tampoco enfrentan un panorama distinto sea una empresa o gobierno.
Los sueldos y salarios de las mujeres profesionistas son bastante inferiores al de sus colegas varones, son menores en un rango del 20% al 35 por ciento.
Falta mucho para decir que efectivamente se hace una diferenciación de “ellos” y “ellas” dentro del terreno de la igualdad y no  porque efectivamente son abismalmente diferentes.
En México, la tarea al respecto sigue siendo titánica para evitar que existan ciudadanos de primera y ciudadanas de segunda.
Precisamente el informe “Igualdad de género y desarrollo”, elaborado por el Banco Mundial, señala “que en México como en otros países hay  avances en algunas esferas pero siguen las brechas y barreras que no cambian mucho, entonces las mujeres tienen más educación, trabajan más pero siguen sin ganar más que los hombres.”
A COLACIÓN
Y si oteamos en busca de la participación femenina en la política mexicana tampoco las cifras son muy halagüeñas: en el Senado encontramos 26 mujeres senadoras frente a 100 senadores, representan el  26%; en la H. Cámara de Diputados hay 138 diputadas, el 27.6%, de los 500 legisladores varones.
Tal parece que son cuotas  preestablecidas pactadas entre los propios políticos para justificar que sus administraciones son paritarias porque algunas “féminas” figuran.
Empero, no es suficiente: para traspasar el ideal de igualdad deben reformarse leyes, para permitir que los sueldos y salarios no tengan diferencias entre hombres y mujeres; al mismo tiempo favorecer que las mujeres puedan compatibilizar el doble rol  profesional y familiar.
Más vale observar lo que pasa en otros países. En buen número de economías europeas la natalidad atraviesa mínimos, las mujeres lo piensan mucho para tener hijos porque creen que éstos terminarán con sus aspiraciones profesionales, dejarán de ser confiables en sus empresas y perderán puntos por muy inteligentes o preparadas que sean.
Como la competencia es dura y las leyes tampoco ayudan mucho, optan por el ingreso renunciando a una parte esencial regalada como don de vida a la mujer.
P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com

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