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Por la Espiral - February 23, 2012

El nuevo contrato social

Tampoco es algo nuevo en el panorama histórico de la Humanidad siempre expuesta a diversos peligros, unas décadas más difíciles que otras, un siglo tras otro sin tregua.
En “el contrato social”, Jean Jacques Rosseau, señala que como los hombres no pueden generar nuevas fuerzas sino sólo unir y dirigir aquellas que ya existen, no cuenta con otro medio de conservación que configurar, por medio de agregaciones, una suma de fuerzas capaz de superar las resistencias, ponerlas en juego por un solo motivo y hacerlas actuar de conformidad.
De esta forma, el escritor y filósofo francés, afirma que “esta suma de fuerzas únicamente puede nacer del concurso de muchos: pero siendo la fuerza  y la libertad de cada hombre los principales instrumentos para su conservación”.
Para lograrlo es menester echar mano de un contrato social que a fuerza de la meditación más profunda de Rosseau implica “que cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general y recibimos de forma agrupada una serie de beneficios”.
Tenemos  algunas líneas de una obra publicada en 1762, no obstante, con la virtud de ser siempre joven en un mundo que por momentos envejece a fuerza de resistirse a dejar el pasado y sepultar atavismos para construir un mundo más incluyente, democrático, humanista e igualitario.
De allí que nuevamente inquiera, ¿usted amigo lector, cuánto de su poder de decisión individual de su órbita personal estaría dispuesto a ceder por el bienestar común? Por ejemplo, por vivir en armonía en su calle, con seguridad en su colonia, con una fehaciente expedición de justicia en su demarcación y por un Estado de Derecho incorruptible.
O cuánto por qué todos tengamos cobertura sanitaria, seguridad social, escuela pública y que nadie quede excluido por ningún tipo de cuestión.
Por ende hablamos del diario vivir, de la preocupación que más ocupa nuestra mente después de traspasar la adolescencia que implica desarrollarnos lo mejor posible en el ámbito de lo laboral y económico; y en la esfera de lo familiar y social.
El meollo estriba en cómo pedirle a la gente que haga más por su comunidad o bienestar común cuando deja de sentir retribuciones en lo personal, cuando ya no le compensa más.
Sobre todo cuando cada crisis  va cargándose “ese pacto social”  establecido bajo una delgada línea invisible y así la balanza continúa desequilibrándose más.
Veamos lo familiar: el INEGI documenta en sus estadísticas anuales que los mexicanos cada vez se casan menos y en cambio se divorcian más.
No es casual que en la familia roles y patrones van cambiando en la medida que nuevas fórmulas de convivencia son exploradas e inclusive elevadas al ámbito de lo legal.
Uno de los factores que más pesan en su funcionamiento tiene que ver con la situación económica y los proveedores de ingresos en el hogar; generalmente se exhibe una elevada correlación en años de crisis económicas y los trámites de divorcio; la tensión derivada del estrés económico termina con el vínculo matrimonial y afecta la convivencia.
El trauma de la separación y la no realización de la persona en sus capacidades laborales tienen consecuencias en la colectividad: también existe  una alta correlación entre los problemas económicos con el alcoholismo, la vagancia, drogadicción e incremento de la delincuencia.
Al respecto la Encuesta de Victimización y Eficiencia Institucional (ENVEI) elaborada por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) advierte que “la crisis económica que enfrentó México a partir del cuarto trimestre de 2008, desencadenada por la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, y que tuvo su culminación a finales de 2009, parece ser el factor que desencadena el aumento de la delincuencia en México”.
Por referirnos al inmediato de la memoria de crisis experimentadas por los mexicanos y que paulatinamente han hecho mella en el tejido social hasta llevarnos a la debacle actual donde cada una de las esferas de nuestra diaria convivencia están cimbradas y requieren ser reforzadas con un nuevo pacto social.
P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com

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