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Toros y Deportes - February 6, 2012

Un pletórico Juli corta cuatro orejas en la México

Comenzó bien la tarde gracias a El Juli, que salió sin reservas directo a amarrar el triunfo, a pesar de las pocas facilidades que le ofreció el primer toro de la tarde. Muy tardo el de Xajay en los primeros tercios, no embistió mejor con la muleta, descompuesto y sin romper hacia adelante. El Juli sacó todos sus recursos para aprovechar lo poco que tenía su oponente, obligándole a embestir con la mano muy baja y la muleta rastrera. Importante la firmeza de planta del torero, sin dudas y plantando cara con carácter y raza. Expuso sus muslos con verdad en terrenos inverosímiles a un toro muy agarrado al piso, hasta que fue cogido de fea manera. Se despojó del chaleco y chaquetilla y sin mirarse volvió a la cara del toro con raza y vergüenza torera de figura. El público se entregó totalmente con el madrileño, en lo que fue una faena de llena de carácter y amor propio. Mató de una estocada que entró en dos tiempos que fue suficiente. El juez de plaza no dudó en concederle las dos orejas.

Manzanares se las vio con un buen toro de Xajay que tuvo largura sobre todo por el pitón derecho. Le costó al alicantino acoplarse al principio con el toro pero cuando lo hizo, dejó muletazos de bella estética. Optó muy pronto Manzanares por los circulares, con el toro ya más aquerenciado en tablas. Mató de una estocada entera en la suerte de recibir y a punto estuvo de ser prendido después de que se colase peligrosamente por los adentros el astado. Necesitó de un golpe de descabello. Hubo petición mayoritaria de oreja de que el juez de plaza concedió.

José Mauricio toreó a placer a un buen toro de Xajay que desarrolló nobleza y bondad, aunque pecó de falta de transmisión. Lo mejor de Mauricio llegó sobre el pitón derecho, por donde toreó con naturalidad y relajación. Faena templada y ausente de crispación. El toro acusó la corta distancia que eligió el matador, ansioso por el triunfo, y se vino muy pronto abajo. En la suerte suprema se atracó de toro y dejó una estocada desprendida que fue suficiente. Cortó una oreja con fuerte petición de la segunda, negada a buen segura por la colocación de la espada.

La falta de fijeza del cuarto de Xajay en los primeros tercios hizo que Diego Silveti pasara desapercibido con el capote. Fue un toro manso que se dejó torear. Buscó pronto el refugio de las tablas y allí, en el terreno que quiso el toro, Diego aprovechó la querencia del animal para elaborar un trasteo cargado de voluntad y esfuerzo. Se creció el torero, que incluso fue volteado sin consecuencias. Exposición y arrestos en la obra del hijo del Rey David, que no quiso quedarse atrás. Una estocada defectuosa le dejó sin premio. Estuvo desacertado con el descabello.

El primer momento de intensidad de la faena de El Juli ante el quinto llegó en un emocionante y ceñido quite por lopecinas, que aunque el propio torero lo rebautizó tras impulsarlo en su primera época en España, no lo prodiga mucho en su repertorio. Julián le brindó la muerte del toro a Diego Silveti. Le costó al toro tomar mucho la muleta. El Juli lo acompañó suave en muletazos adormecidos, con la muleta retrasada para aprovechar el corto recorrido. Recurrió Juli al encimismo y se inventó una faena que tuvo calado muy cerca de los pitones. Meritoria actitud. Entrega sin límites y ambición por redondear una tarde de altos vuelos. El epílogo fue una contundente estocada que le valió el premio de una oreja.

El sexto fue devuelto tras quedarse descoordinado en un fuerte encontronazo. En su lugar salió un sobrero del mismo hierro que no ayudó a Manzanares. El alicantino lo intentó pero el toro, descastado y muy agarrado al piso, dio al traste con las opciones del torero.

El segundo de José Mauricio fue un toro descastado que desarrolló genio. José Mauricio anduvo tesonero, porfiando con un toro que embistió con cierta brusquedad. El vibrante inicio de rodillas acabó diluyéndose a medida que el toro se fue aquerenciando en las tablas.

Diego Silveti cerró el festejo frente a un toro deslucido que además siempre embistió a media altura y sin entregarse. El mexicano, que se gustó en un ceñido quite por gaoneras, brindó su faena a Joaquín Vargas hijo que se encontraba en una de las barreras de la Monumental. Silveti trató de imponer su concepto mediante series cortas frente a un ejemplar que le faltó mayor transmisión. Cerró con manoletinas.

México D.F. (México), domingo 5 de febrero de 2012. Toros de Xajay, 1º), descastado, 2º) manejable, 3º) con clase y premiado con el arrastre lento, 4º) manso y con genio, 5º) muy quedado; 6º bis) Parado, 7º) Desrazado. 8º) Deslucido, sin entregarse. EL JULI: Dos orejas y dos orejas; JOSÉ MARÍA MANZANARES: Oreja y silencio; JOSÉ MAURICIO: Oreja con petición de la segunda y silencio; DIEGO SILVETI: Ovación tras dos avisos y silencio tras aviso. Entrada: Casi lleno. Saludó tras parear al cuarto Gustavo Campos y Juan José Trujillo en el sexto.

Fuente: (aplausos.es)

 

Foto: Cortesía Tadeo Alcina

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