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Entrevistas - January 7, 2012

El tenor sonorense Arturo Chacón-Cruz, debutará en “La Scala” de Milán alternando con su connacional Ramón Vargas

La música lo seguía llamando y se unió a un grupo de mariachis. Pero fue su madre quien le sugirió que dedicara su vida a la ópera; él no estaba seguro de hacerle caso porque poco o nada sabía del canto, sólo tenía como referencia algunos conciertos del tenor Plácido Domingo transmitidos por televisión.

Un día fue a la clase de canto con el maestro Jesús Ríun, un cubano que impartía cátedra en la Universidad de Sonora. Se sintió emocionado, le fascinó la idea de aprender a cantar con técnica y en otros idiomas.

El maestro lo convenció de dejar la carrera de ingeniería y empezó la licenciatura en canto.

Este mes, Arturo se convertirá en el quinto tenor mexicano que pisará La Scala de Milán, catedral de la ópera en el mundo. Además, por primera vez en la historia del teatro italiano, dos mexicanos alternarán el protagónico: el joven sonorense y el experimentado Ramón Vargas.

En entrevista telefónica desde Milán, Arturo cuenta que asistió a un curso que impartió el maestro Enrique Patrón de Rueda en Mazatlán. Ahí terminó por entusiasmarse y se mudó a la Ciudad de México para empezar su carrera como cantante profesional.

“Entré a SIVAM (la Sociedad Internacional de Valores de Arte Mexicano, AC) y canté en el Palacio de Bellas Artes. A partir de esta experiencia pude conocer a muchos coaches y maestros internacionales, me fui desarrollando técnicamente y pude aprender a creer en mí mismo. En 2000 fui a audicionar a Estados Unidos y conseguí mi primera oportunidad en el extranjero, fui a cantar con una compañía de Nueva York, hice como 60 conciertos durante tres meses. Me recomendaron en un instituto de ópera de la Universidad de Boston y fui para allá”.

El concierto en el Palacio de Bellas Artes fue un parteaguas en su carrera, porque comenzó como barítono y en esa ocasión Plácido Domingo se acercó a él para decirle que su voz se parecía a la suya cuando era joven e iniciaba su carrera. “Intenta ser tenor”, le dijo entonces.

“Me fui a Boston con esa inquietud, tardé año y medio para la transición. No fue fácil, me daba miedo ser tenor porque los agudos son muy difíciles, la cuerda de tenor es la más complicada. Irme a Boston representó la oportunidad de hacer el cambio de una manera muy segura. Después empecé a audicionar y rápidamente tuve buenas respuestas, sobre todo de las óperas de San Francisco y Houston. Ahí me dieron oportunidades de aprendiz, estuve de 2002 a 2005, año en que llega Operalia”, explica el cantante.

Comienza el éxito

En abril de 2005 conoció a quien se convertiría en su mentor y gran amigo: Ramón Vargas. Después de tomar algunas clases con él, se sintió seguro para competir en Operalia, el concurso internacional fundado por Plácido Domingo; ganó como mejor cantante de zarzuela. Además, obtuvo la Beca Ramón Vargas de ProÓpera.

El resto, dice, es historia. Arturo Chacón-Cruz ya ha recibido muchos premios y reconocimientos, entre los que destacan el Premio Especial Antonio Dávalos Osio en el Concurso Nacional de Ópera Carlo Morelli, el concurso de la Metropolitan Opera en Nueva Inglaterra, entre otros.

Recientemente ofreció un recital privado para los reyes Juan Carlos I y Sofía de España, durante la visita oficial del Presidente de México Felipe Calderón.

Ahora, el joven mexicano, de quien la crítica especializada ha dicho que posee una voz con un “irresistible color oscuro y calidez en su timbre”, se prepara para cumplir una de sus más importantes conquistas: debutar en La Scala de Milán con la ópera Los cuentos de Hoffmann, de Jacques Offenbach.

“Cuando me invitaron no lo podía creer, estaba muy emocionado, ha sido maravilloso, además se trata de un papel que compartiré con mi maestro y gran amigo Ramón. Los dos cantaremos Hoffman, es algo realmente muy importante para México porque nunca se había presentado una situación similar, que dos mexicanos estén participando en La Scala de Milán”, cuenta Arturo.

“Estoy contento porque se trata de un papel que tengo muy bien puesto; sí estoy nervioso pero sé que es un rol que hago muy bien y que lo estoy haciendo con amor y dedicación. No puedo dudar de mí mismo, estoy haciendo todo lo posible e imposible para ofrecer grandes funciones”.

Luego de presentarse en La Scala durante enero y febrero, el mexicano ofrecerá una gala en marzo próximo en el Palacio de Bellas Artes, para después continuar con su agenda, la cual incluye funciones en Alemania, Rusia y Japón.

“Quiero ir a México, tengo una gran inquietud de cantar en mi propio país (…) el lugar más bonito del mundo”.

Más sueños por alcanzar

Chacón-Cruz no para de soñar, todavía hay muchos deseos por cumplir, “teatros a los que quisiera llegar, hay muchísimos papeles que quiero interpretar. Soy muy afortunado: canto los mejores papeles del mundo, los más emocionantes como tenor romántico; cantar los personajes dramáticos es un gran sueño para mí; si mi voz me los permite, seré muy feliz; si no, de cualquier forma sé que soy realmente afortunado”.

Por encima de los papeles, dice, hay una meta aún más importante: continuar en esta carrera.  “Lo que le pido a Dios es salud vocal e intelectual para no caer en las trampas de esta carrera, como cantar algo para lo que aún no estás listo. Quiero llegar al fin de esto”.

Por lo pronto, Arturo sigue trabajando, consciente de que no puede ceder ante esta fama temporal, hay mucho camino por andar y está seguro de que continuará representando a su país lo mejor posible.

¿Por qué crees que hay muchos tenores mexicanos triunfando en el extranjero?, se le pregunta.

“Tenemos grandes voces, nuestra voz es muy cálida y somos gente que ha cantado toda la vida, la mayoría de nosotros lo hizo desde pequeños. Además, no somos tímidos y tenemos la gran tradición de nuestra música hermosa que es el mariachi y los boleros, que hasta cierto punto se asimila mucho a la lírica. También tenemos una gran ventaja: Ramón Vargas y Plácido Domingo nos han apoyado mucho. La vida no es fácil y ayuda mucho el apoyo de ellos”.

Para saber
Promesa de la ópera

Inicios. El tenor mexicano nació en Sonora en 1977. A los seis años ganó su primer concurso de canto. Estudió Ingeniería Industrial, formó parte de un grupo de mariachis y comenzó su carrera como barítono.

Premios. Entre sus reconocimientos destacan el Premio Especial Antonio Dávalos Osio en el Concurso Nacional de Ópera Carlo Morelli, la beca de la Sociedad Internacional de Valores del Arte Mexicano, Operalia en el género zarzuela y la Beca Ramón Vargas de ProÓpera.

Fuente: (informador.com.mx)

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