Home Libros “Amor de mis amores”, de Rebeca Orozco, narra la historia del “Estudio Café”, sitio que visitaron grandes luminarias del Cine Mexicano de los 40’s
Libros - September 25, 2011

“Amor de mis amores”, de Rebeca Orozco, narra la historia del “Estudio Café”, sitio que visitaron grandes luminarias del Cine Mexicano de los 40’s

pantalla grande. La galanura de Jorge Negrete es una cosa casi olvidada. Esa gloria sólo la percibimos de refilón, en la eternas repeticiones de sus películas que la TV transmite los fines de semana.

Justo frente a los estudios de cine Azteca, estuvo el Estudio Café, justo de ese local humilde (aunque jamás falto de gracia)  habla Amor de mis amores. La novela  relata  la vida de Queta y Perico, sobrevivientes de la revolución y propietarios del  local. La vida de la pareja y sus hijos transcurre entre la comida mexicana y el paso de la luminarias por su restaurante.

A través del libro se  presentan muchas de las grandes figuras del cine mexicano, pero su más grande acierto es el de mostrar a bailarines, escenógrafos, tramoyistas y todos aquellos que hacían esas grandes producciones posibles. Además contiene los sueños de los mexicanos en un país que apenas superaba la estela de la Revolución. Perico y Queta son, ante todo, padres y trabajadores sobreviviendo a las crisis económicas de un México en vías de recuperación. Se trata del contraste de la vida real con aquella que se creaba en el set.

El título, tomado de un conocido bolero de Agustín Lara,  refleja bien el tono romántico del libro.

La narración tiene un toque muy personal, el lector es un miembro más de la familia de Pedro Orozco y su esposa Enriqueta Gavaldón, seguramente porque la misma escritora es descendiente directa de la pareja. La narración no sólo  lleva al mundo de sus abuelos, en realidad  lleva a ese México  tan lleno de glamour que no tenía nada que envidiarle a Hollywood. Pero nada es eterno, cuando los estudios se incendian ¿Qué será del Estudio Café?¿Cómo superarán Queta y Perico la tragedia?

La narrativa es bastante ágil y  conduce de un momento a otro como si se tratara de los propios recuerdos.

Es por ello que se trata de un libro  recomendable para quienes gustan de la novela histórica,  sienten nostalgia por el México de mediados del siglo pasado y , ¿por qué no?, para quienes no lo vivieron y quieres saber cómo era.

Habla la autora

Rebeca Orozco, autora del libro ‘Amor de mis amores’, informó hoy aquí que tomó el título de un bolero del compositor mexicano Agustín Lara y que su historia se ubica en los años 40 del siglo pasado.  

‘La obra nació en una sobremesa, cuando mi padre habló del restaurante ‘Estudio café’, propiedad de mis abuelos y sus hijos’, explicó la escritora en entrevista.  

Ese negocio estaba, dijo, frente a los estudios de Cine Azteca, por lo que era frecuentado por artistas como Domingo Soler, Jorge Negrete, Pedro Infante, Hugo del Carril, María Félix.  

‘El director cinematográfico Roberto Gavaldón era hermano de mi abuela, y fue precisamente él quien impulsó a los abuelos a montar ese restaurante’, precisó.  

La anécdota de aquella charla fue que un día, Gavaldón llegó al restaurante acompañado por María Félix. ‘Mi abuela, un mujerón muy valiente y decidida contaba que la única ocasión en toda su vida que se puso nerviosa fue justo en ese momento, cuando vio en su cocina a su hermano Roberto acompañado de la ya famosa ‘Doña’.  

Orozco mencionó que ese tipo de vivencias y anécdotas, donde los artistas, su abuela y su abuelo y los hijos de éstos, son los protagonistas, son las que cuenta a lo largo de la novela.  

‘Hay muchas historias de cocina y de cómo se hacía el cine en aquellos años porque a mi papá y a sus hermanos les gustaba ir a ver cómo se filmaba’, recordó.  

De esa forma, Rebeca Orozco aprovechó esos momentos para describir cómo se filmaba en los años 40, con las lámparas y cámaras rústicas, cómo se hacían las maquetas manualmente, las escenografías y los letreros de los repartos. ‘Es una novela con anécdotas de la vida de la familia de mis abuelos mezcladas con artistas de la época’.  

Sin embargo, aclaró que los protagonistas y personajes centrales de la novela son sus abuelos, no los artistas que ellos conocieron cuando iban a comer al restaurante. ‘Cuento la vida que llevaron mis abuelos, su cotidianeidad y sus costumbres, su lucha por la vida que como mexicanos tuvieron que mantener durante todo el tiempo’.expresó.  

Dijo que, en síntesis, es una novela de la lucha por la vida, cuyo conflicto llega en el instante en que se incendian los estudios, lo cual provocó que el abuelo perdiera la memoria. De por sí tenía muchas presiones y problemas porque en el restaurante no siempre le iba bien, y la quemazón representó la pérdida de clientes.  

En un fragmento del libro, la autora dijo que refiere que aunque el abuelo había nacido en Puebla y la abuela en Chihuahua, la Revolución los mandó a la misma colonia y a la misma calle de la capital del país.  

Sin conocerse, ‘Perico’ y ‘Queta’ se instalaron en la calle de Fresno, cerca del populoso mercado de la Dalia.  

Así fue como, para los futuros esposos, el fresno, más que un árbol, se convirtió en un destino frondoso, y en su restaurante, conocieron a famosos comensales. Ahora, en el libro, la autora recuerda nombres y rostros que se convirtieron en imágenes que muchas personas, como ella misma, llevan muy dentro de sí.  

Finalmente, cabe señalar que Rebeca Orozco (Baja California, 1956) es autora también de ‘Azul rey, azul reina’, ‘El galeón de Filemón y los cuentos Blanca Luna’, ‘Gafas en reparación’, ‘El diablito de Benjamín’, ‘La batalla del 5 de mayo: Ayer y hoy’, ‘Doña Josefa y sus conspiraciones’, y ‘Lo que va y lo que viene: La Nao de China’.

Fuente: (informador.com.mx)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *