Home Tradiciones Tradicional “Fiesta de la Flor de Pericón” en el “Jardín Borda” en Cuernavaca y en Acapantzingo, Morelos
Tradiciones - September 24, 2011

Tradicional “Fiesta de la Flor de Pericón” en el “Jardín Borda” en Cuernavaca y en Acapantzingo, Morelos

Pericón en Cuernavaca, había una loma en donde se realizaba esta convivencia. Posterior a la recolección se hacía un intercambio de la comida que cada familia llevaba, en medio de una verbena popular, animada con música tradicional.

De acuerdo con la tradición, la noche del domingo se colocan las cruces de flor de pericón. La creencia es que si se ponen en puertas y ventanas y en las cuatro esquinas de los sembradíos, el diablo no podrá entrar y no causará males.

Durante la convivencia en la verbena que se realizará en el Jardín Borda, habrá diversas actividades artísticas. Entre los grupos que participarán en esta fiesta popular destacan el Grupo Folklórico Yautepec, el grupo Guasmole, el Ballet Folclórico Ixcóatl, el Maricahi Universal y el grupo Gente Roja. La entrada será libre.

El Instituto de Cultura de Morelos hace una invitación abierta al público en general para que disfrute de esta bella tradición en uno de los jardines más antiguos y pintorescos de la entidad.  Las familias podrán traer alimentos y compartir con los asistentes, creando un ambiente alegre y sano.

Súmate al rescate de nuestras tradiciones, que son las que nos dan identidad como mexicanos y morelenses. Recuerda que un estado sin raíces, no existe.

Una de las tradiciones arraigadas en Morelos es la colocación de la flor de pericón en casas, vehículos y sembradíos. Se usa desde tiempos prehispanicos y, tras la llegada de los españoles, se adoptó como protección contra el diablo, que, según la creencia católica, anda suelto el 29 de septiembre, día también de San Miguel Arcángel.

 

Hay quienes desde ayer colocaron la cruz hecha con flor de pericón en las fachadas de sus casas y negocios; en el frente de sus carros y en los campos de cultivo. Antes, los capitalinos la cortaban en los campos de El Miraval; ahora, son vendidas en las vialidades. Incluso en los municipios se acostumbra que los vendedores caminen por la calle ofreciendo la protección contra el diablo, que también se le conoce como Yahutli.

En el pueblo de Acapantzingo celebrarán, pues su patrono es San Miguel Arcángel, a quien la milicia divina señala como el gran defensor del pueblo de Dios contra la maldad del demonio.

Ocho días antes se realiza el convite, que es la antesala de la fiesta del 29 de septiembre. Tres días antes la gente tiene que hacer las portadas o armados de flores para la iglesia. En Acapantzingo hacen dos: una para la iglesia y otra para la procesión, en la que se lleva al santito.

Vicente Nieto Gómez, miembro de la familia que anualmente organiza la tradicional fiesta en honor a San Miguel Arcángel, dice que como fieles devotos católicos “si se le promete algo a San Miguel Arcángel, hay que cumplírselo, ya que, aunque él no castiga, a quienes no cumplen les va mal”.

El señor Nieto Gómez compartió la pasión de los pobladores de San Miguel Acapantzingo con la que festejan al arcángel, pues, con mucha imaginación y talento, cada año crea los muñecos con carrizo, papel y engrudo, pero, sobre todo, con mucho amor, ya que su abuelo, don Alberto Gómez Cervantes, quien en 1935 inició la celebración, le enseñó a hacerlas para la fiesta del santo patrono del pueblo.

Desde mayo, Vicente empieza a idear “sus muñecos”, como él les llama. Para conseguir el carrizo baja a las barrancas de Cuernavaca y empieza a comprar el material con dinero propio. “Voy a seguir con la tradición hasta que me muera. Mi abuelo me enseñó cómo hacerlas, me dijo que yo nada más plasmara mi imaginación, y aquí están”, comenta.

Fusión de tradición prehispanica con creencia española
A decir del historiador  Valentín López González Aranda, la flor de pericón se usaba desde los señoríos de Cuauhnáhuac y Tepoztlán, que tenían rivalidades debido a cacicazgos.

La leyenda  prehispánica cuenta que  los señoríos de Tepoztlán y Cuauhnáhuac tuvieron una batalla en la que el primero perdió a sus hombres. Las mujeres  de los guerreros tepoztecas fueron en busca de los cuerpos de sus esposos.  Las tumbas de los guerreros fueron cubiertas con flores de pericón; se dice que las mujeres del señorío de Cuauhnáhuac se solidarizaron con las de Tepoztlán para cortar la flor, y desde entonces cada año de esa batalla cortaban la flor,  también llamada Yauhtli, en honor de los guerreros caídos.

Tras la conquista de los españoles, los misioneros franciscanos adoptaron la tradición, con la evangelización comenzaron a elaborar las cruces de flor de pericón. Los religiosos decían a los indígenas que el diablo andaba suelto y que las cruces impedían que éste se revolcara en sus milpas o casas, y que el 29, día del arcángel  San Miguel, el demonio sería capturado por el santo.

La fiesta en Acapantzingo
El domingo: durante la madrugada se pone la portada floral en la iglesia. En la tarde se ponen las cruces de pericón. Mientras que a las 20:00 horas se hace una procesión religiosa con faroles y estandartes por las principales calles del poblado. Es una procesión solemne. El lunes: a las 8:00 horas se hace una procesión de donación de ceras para las promesas; a las 15:00 horas, brinco del chinelo, y después de las 19:00 horas, quema  de toritos.

Protección

La noche del domingo se colocan las cruces de flor de pericón. La creencia es que si se ponen en puertas y ventanas y en las cuatro esquinas de los sembradíos el diablo no podrá entrar y no causará males.

Fuente: (CONECULTA y diariodemorelos.com)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *