Home Buenas Noticias Concluye restauración de óleos de la “Misión de Nuestra Señora de Loreto”, en Baja California Sur
Buenas Noticias - August 23, 2011

Concluye restauración de óleos de la “Misión de Nuestra Señora de Loreto”, en Baja California Sur

Virgen María y los santos que eran objeto de mayor devoción en las misiones jesuitas.

Se trata de obras novohispanas creadas para la primera misión que se estableció en la península de California, las cuales fueron intervenidas en dos etapas por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).

La primera parte de esta labor, a cargo de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH, se llevó a cabo de septiembre a diciembre de 2010, en la que se atendieron 10 cuadros que muestran a santos y arcángeles, en tanto que la segunda fase se realizó de abril a julio del año en curso.

Durante esta última fase se trabajó en cuadros pertenecientes a una serie mariana, entre ellos los titulados: Coronación de la Virgen María, Visita de la Virgen a Santa Isabel, Presentación de la Virgen al Templo, Nacimiento de la Virgen y Virgen de Guadalupe, todos pertenecientes al acervo de la Misión de Nuestra Señora de Loreto.

Mientras que las obras restauradas en la primera etapa fueron: San Pedro Nolasco, San Juan de Mata, San Benito, San Francisco de Asís, San Felipe, San Judas Tadeo, San Bruno, San Bartolomé, San Rafael Arcángel y San Miguel Arcángel.

El tratamiento de estas piezas coloniales, consistió en la restitución de bastidores con deterioro, ocasionado por el paso del tiempo y el ataque de termitas. Asimismo, se hicieron resanes y se trabajó en la reintegración cromática de las obras a fin de consolidar su unidad estética.

Originalmente la colección se formaba de 18 cuadros, pero en algún momento de su historia se dividió, de esta manera una pequeña parte (tres piezas) quedó en el Museo de las Misiones de Loreto —que se ubica a un costado del templo—, y la otra (15 obras) en el recinto religioso. Los óleos que alberga el recinto museístico son: Santiago el Menor, San Ignacio de Loyola y La entrada de Cristo a Jerusalem, este último también restaurado recientemente por la CNCPC.

Los óleos, cuyas medidas oscilan entre los 2.0 metros de alto por 1.60 de largo, carecen de firma, sin embargo, revelan una excelente factura, por lo que se cree fueron realizadas por un gremio especializado.

Joaquín Muñoz Rendón, director del Museo de las Misiones de Loreto, comentó que las pinturas estuvieron guardadas en la parroquia por varios años, debido a los problemas de deterioro que presentaban y para evitar mayores daños. “Hay mucha gente que nunca las ha visto, pero ahora que ha finalizado el trabajo integral de restauración podrán ser apreciadas nuevamente por la comunidad, una vez que se realice la entrega formal por parte de las autoridades del INAH. Por lo pronto, los cuadros están embalados y bajo resguardo del templo”.

De manera paralela a la intervención de las obras pictóricas, dijo, también se efectuaron trabajos de mantenimiento en el Museo de las Misiones de Loreto, a través del Programa de Empleo Temporal (PET) que coordinan el INAH y la Secretaría de Desarrollo Social , con un presupuesto de 81 mil 125 pesos y la participación de 10 trabajadores.

En este recinto se pintaron la fachada y los muros, se remozó el jardín, se sustituyó la piedra laja y el piso de tabique de los pasillos, y en las inmediaciones del museo se hizo limpieza de calles, retiro de basura, pintura de guarniciones y poda de árboles, detalló Muñoz Rendón.

Dicho edificio data del siglo XVIII y es contemporáneo a la construcción de la Misión de Nuestra Señora de Loreto, edificada por los jesuitas. Originalmente fue destinado como almacén y posteriormente como cuartel del destacamento militar.   

“Loreto en aquella época era el único punto de entrada a la península, de tal suerte que aquí llegaban todos los insumos que luego se repartían al resto de las misiones californianas. De ahí la importancia de tener un almacén general.

“Después de la expulsión de los jesuitas, hubo un proceso de abandono de los templos misionales y también de este inmueble. Posteriormente, en el siglo XIX, la comunidad trató de renovarlo y le dio diversos usos, fue escuela y cárcel, y ya en el siglo XX, el gobierno federal lo adaptó como secundaria rural. En los años 70 comenzó una labor de restauración de los templos misionales por parte del INAH, y en esta labor se incluyó también este inmueble para convertirlo, a partir del 1 de diciembre de 1973, en el Museo de las Misiones Jesuíticas de Loreto”.

Actualmente, aseveró Joaquín Muñoz Rendón, este recinto se ha consolidado como el espacio cultural más importante no sólo del municipio sino también del estado, al ser visitado por mil personas al mes en promedio, atraídas por el valor de sus colecciones, sobre todo de arte sacro del siglo XVIII, que formaba parte de la ornamentación de las misiones.

El director del museo comentó que entre las piezas destaca una escultura de tamaño casi natural, denominada El Cristo yacente, del siglo XVIII, que fue hecho en madera tallada policromada, y representa a Cristo en su sepulcro. “Durante los primeros años en que estuvo expuesta seguía siendo una obra de culto por la comunidad, y eso le daba un mayor valor”.

También se refirió a los tres óleos que eran parte de la ornamentación de la Misión de Loreto, y una campana hallada en el fondo del mar por un grupo de pescadores —a mediados del siglo pasado—, la cual probablemente estaba destinada a alguna de las misiones pero la embarcación que la transportaba naufragó. La pieza conserva la huella de los años que pasó debajo del mar y que provocó que la sal carcomiera el metal.

“Es un museo pequeño pero con un acervo muy importante, compuesto por 272 piezas, la mayoría en exhibición. Hay esculturas, óleos, objetos para la celebración litúrgica, ejemplos de la vestimenta de los misioneros y algunas piezas arqueológicas de los pueblos peninsulares, aunque la mayor cantidad de objetos son históricos, relacionados con la vida de las misiones”.

El director del museo señaló que también se hicieron trabajos de mantenimiento en el Templo de Nuestra Señora de Loreto, a través del PET, como preparativo para la entrega de los óleos, que consistieron en el repinte de muros, reintegración de aplanados y limpieza de la huerta, con una inversión de 197 mil 944 pesos y la participación de 25 personas, concluyó.

Fuente: (INAH)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *