Home Ciudad de México Remodelan el Ex-Convento de La Merced para que sea el “Centro Nacional de la Indumentaria, Diseño Textil y la Música”
Ciudad de México - August 5, 2011

Remodelan el Ex-Convento de La Merced para que sea el “Centro Nacional de la Indumentaria, Diseño Textil y la Música”

el Centro Nacional de la Indumentaria, Diseño Textil y Música, que será abierto al público en 2012.

Arquitectos, arqueólogos y restauradores trabajan en esta edificación histórica de la Ciudad de México, con el objetivo de rescatar su alto valor histórico y estético. “Queremos que la restauración sirva para detonar dinámicas urbanas en la zona de la Merced, la cual está íntimamente vinculada al comercio desde la época prehispánica hasta el día de hoy”, explicó Jesús Enrique Velázquez, coordinador nacional de Obras y Proyectos del INAH.

El especialista informó que el inmueble ocupa dos mil 400 metros cuadrados de superficie, donde actualmente se realizan trabajos de ingeniería, retiro y sustitución de instalaciones eléctricas y sanitarias, y en fases sucesivas, se llevará a cabo la restauración integral de los arcos y las columnas talladas en cantera, misma que se traerá del lugar donde se obtuvo —entre 1676 y 1703— para su edificación, en un lugar llamado “Púlpito del diablo”, ubicado en Amecameca, Estado de México.

Mientras se avanza en la rehabilitación del Claustro de Ex Convento de la Merced, se prepara el guión museográfico del nuevo centro cultural, el cual recorrerá la historia de la indumentaria y la música popular de México, desde la Conquista hasta la época actual.

El arquitecto Velázquez abundó que entre las obras efectuadas en el inmueble —declarado Monumento Histórico el 13 de junio de 1932—, la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH vectorizó todas las columnas y arcos con la técnica de escáner láser, que hace el registro de toda la superficie a restaurar.

A partir de este escaneo, dijo, se obtienen planos tridimensionales de cada elemento arquitectónico, para detectar la mínima grieta o deformación, y a partir de esta información se define con gran precisión qué partes necesitan reparación o sustitución.

El coordinador nacional de Obras y Proyectos del INAH destacó que con el escáner láser también se detectó una escalera de época colonial debajo de otra, además de una serie de elementos que dan cuenta de los diferentes procesos constructivos del ex convento mercedario.

Asimismo, añadió, en el patio, alrededor de las columnas labradas, se han realizado calas con las que se descubrió el piso original, a 60 cm de profundidad, del cual se hará el registro arqueológico.    

Jesús Velázquez señaló que también se han detectado algunas deformaciones e inclinaciones del edificio en ciertas áreas —de 60 a 65 cm—, debido a las características fangosas del subsuelo de la Ciudad de México.

“Esta situación era más crítica a principios del siglo XX, por lo que se han hecho diversas intervenciones para tratar de consolidar el inmueble. Pese a las deformaciones detectadas, el edificio está en buenas condiciones, está estable y sólido y no presenta daños severos. La principal virtud de estos edificios es su flexibilidad”.

El arquitecto comentó que las calas y el escáner láser permitirán plantear una propuesta de restauración adecuada y acertada, por lo que se considera que el inmueble quedaría listo en menos de un año.

El nuevo recorrido museográfico, que dará cuenta de la historia de la indumentaria en México, reunirá piezas arqueológicas y etnográficas, procedentes de las colecciones de los museos del INAH. Además, se dotará de la tecnología más avanzada en control de iluminación y temperatura.

En este sentido, Velázquez explicó que con el objeto de ampliar el espacio de exhibición, está la propuesta de colocar en el patio una cubierta ligera de cristal templado, que no altere los valores visuales ni perjudique la estabilidad del monumento. “Esta bóveda de pañuelo, que estaría soportada por cables o tensores especiales que la harán verse como suspendida, permitirá tener iluminación y ventilación naturales”.

El gran reto de la restauración del antiguo edificio —abundó— es aprovechar al máximo las tecnologías actuales en bien del patrimonio histórico. “Por ello proponemos poner una cubierta de primera calidad, con un soporte de suspensión de última generación. Lo principal es que estamos recuperando el inmueble y deteniendo, en la medida de lo posible, el deterioro que había sufrido por la contaminación y  el abandono”.

El arquitecto Jesús Enrique Velázquez mencionó además que como parte del proyecto de revitalización del claustro, se plantea la construcción de un edificio anexo —en el lado norte donde estuvo el mercado de la Merced y que ahora ocupa la Plaza Alonso García Bravo—, que serviría de acceso al nuevo recinto cultural.

El edificio, que sería independiente estructuralmente del claustro para evitar cualquier afectación, tendría cuatro metros de ancho y cuatro niveles que darían la misma altura del monumento histórico, aseveró Jesús Velázquez. “Sería un edificio esbelto, con una arquitectura moderna integrada a los valores históricos del inmueble colonial”.

Velázquez concluyó que la instalación del Centro Nacional de la Indumentaria,  Diseño Textil y Música, en el barrio de la Merced tiene como finalidad “reorientar el espacio público y reconstruir el tejido social; queremos que el recinto sea un detonante que atraiga a la gente y, con ello, diversificar la oferta cultural de la zona. La mayor garantía de durabilidad del inmueble es que esté en uso”.

Edificio cargado de 300 años de historia

Con una historia de más de 300 años a cuestas, el Claustro del Ex Convento de la Merced es uno de los pocos ejemplos de arquitectura mudéjar andaluz que se conservan en México.

El convento fue construido en 1602, diseñado por el arquitecto Lázaro de Torres, y entre 1676 y 1703 se construyó el claustro, que destaca por sus relieves, y la ornamentación de sus arcos y columnas de cantera.

El claustro se salvó de ser demolido en 1862, después de la aplicación de las Leyes de Reforma. En el lugar que ocupaba el convento se instaló un mercado al aire libre y, posteriormente, se construyó el primer mercado de la Merced.

El valor artístico de esta parte del ex convento mercedario radica en el ambiente señorial de su patio interior y en el rico trabajo de talla en cantera de columnas y arcos. En la planta baja hay siete arcos por lado, 28 en total; los centrales tienen labradas las imágenes fundadoras de la orden de la Merced: Jesús de la Misericordia y de la Virgen de la Merced; además, en la confluencia de los arcos se halla una letanía de la Virgen.

Los fustes de las columnas del piso superior están ricamente cubiertos por tallas de enredaderas que culminan en racimos de uvas o de granadas, símbolos de la eucaristía y la fuerza de la fe. Los arcos —dos por cada uno de la planta baja, a la manera oriental— están rematados por puntos de diamante.

Después de que fue desalojado por los religiosos, el claustro fue destinado a diferentes usos: bodega, cuartel militar, baños públicos, pulquería y escuela primaria. También, en la azotea vivió por muchos años el afamado pintor Dr. Atl (Gerardo Murillo), y en sus corredores y patio estuvo durante cuatro años la Escuela Libre de Escultura y Talla Directa (Universidad Nacional/SEP).

Después de muchas remodelaciones y agregados, en los años 60 del siglo pasado se alojó la Hemeroteca Virreinal, el Taller Nacional del Tapiz y el Centro Nacional de Investigación y Documentación Textil (INBA).

El Claustro del Ex Convento de Nuestra Señora de la Merced, declarado Monumento Histórico el 13 de junio de 1932, se ubica en la calle de República de Uruguay 170, entre las calles Jesús María y Talavera, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Fuente: (INAH)

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