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Entrevistas - June 30, 2011

Natalia Toledo comparte su experiencia de hacer poesía en zapoteco y español

Poesía. Lectura en voz de sus autores,  en el cual  participó la poeta de origen mixteco y leyó parte de su producción poética.

“Mi lengua materna es el zapoteco –señaló Toledo-, así que el español fue un descubrimiento posterior en mi formación educativa, sobre todo porque cuando era niña no comprendía que eran idiomas distintos y menos que en el zapoteco también se podía escribir y hacer versos.

“La naturaleza está presente en mis versos porque crecí en el campo, en Juchitán, Oaxaca, donde mi abuela nos cuidaba a mí, a mis hermanos y a todos los niños que había en la familia. Me la pasa trepada en los árboles, jugando por todos lados, era libre”.

Toledo recordó que a los ocho años su familia tuvo que mudarse a un departamento a la colonia Del Valle, donde vivía  rodeada de edificios, sin árboles cerca, lo que provocó que surgiera en ella la añoranza de su pasado.

“Mis papás me dejaban encerrada en ese departamento porque tenían que ir a trabajar; recuerdo que la puerta principal tenía muchas cerraduras y para mí eso era horrible, claro después de vivir en completa libertad en el campo me sentí encerrada.

“La escritura y la poesía en particular, se convirtió entonces en la mejor manera de evocar esa vida en el campo oaxaqueño, de deshacerme de la opresión y el encierro que vivía; así surgieron mis primeros versos”.

Natalia Toledo, hija del pintor oaxaqueño Francisco Toledo, señaló  que se produjo otro descubrimiento en su vida: la posibilidad de hacer versos en zapoteco y español, un recurso que además le servía para desarrollarse en la nueva sociedad en la que se encontraba.

“En mi adolescencia y luego un poco más tarde, escribir poesía me ayudó a socializar, sobre todo para conseguir a los muchachos que me gustaban, porque así los convencía de que me hicieran caso; claro no siempre valía la pena que yo les dedicara algún poema, pero bueno, fue una etapa divertida.

“Después me tomé más en serio mi trabajo como poeta y comencé a escribir versos en los dos idiomas, porque cuando llegué la Distrito Federal sólo hablaba zapoteco, así que los versos surgen en mí primero en esa lengua, posteriormente en español”.

Para la poeta, esa es una de las experiencias más enriquecedoras que ha tenido en su vida, pues las imágenes de los versos que escribe están llenas de ambas tradiciones, de las posibilidades expresivas de ambos idiomas.

Describió que el proceso de creación de un poema, en su caso, se desarrolla en las dos lenguas, así que cuando escribe lo hace en dos hojas en blanco, en las cuales va desarrollando las mismas ideas.

Toledo leyó en esta reunión poemas como Casa primera, La casa de Olga, Flor que se desgrana, La flor de los niños y La flor de las niñas, entre otros.

“En zapoteco existen muchas onomatopeyas, así que no es posible traducirlas al español, pero en el contexto de un verso son un recurso expresivo muy interesante que ayuda a lograr el propósito de reflejar la belleza de la naturaleza con la que viví en mi infancia.

“Es una lástima que no existan traductores de lenguas indígenas, porque son idiomas ricos en expresiones y por ello es una maravilla escribir poesía; así que en mi caso seguiré presentando mis versos de manera bilingüe, que es algo muy atractivo, sobre todo cuando los presento en Europa, me ven como algo exótico, pero lo importante es difundir el zapoteco por todas partes”.

JRA

Fuente: (CONACULTA)

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