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Ciencia y Tecnología - June 12, 2011

Escalinata que daba acceso a un adoratorio podría corroborar que Tlatelolco fue construida antes que Tenochtitlan

Tlatelolco la escalinata que daba acceso a un adoratorio de la etapa arquitectónica más antigua del sitio, así como un piso estucado cuya antigüedad podría ser de entre 950 y 1200 d.C.

El hallazgo podría corroborar en qué momento fue construida la primera edificación de la ciudad prehispánica y con ello determinar cuándo se fundó Tlatelolco, de acuerdo con la arqueóloga Lucía Sánchez, jefa de la zona arqueológica.

En fuentes etnohistóricas, como la Crónica Mexicayotl y el Códice Mendocino, se explica que la fundación de Tlatelolco ocurrió en 1337, mientras que la de Tenochtitlan en 1325, aun cuando existen diferentes propuestas en las que se menciona que Tlatelolco se creó antes o de manera simultánea que Tenochtitlan.

La investigadora del INAH detalló que el hallazgo de esta escalinata se suma a otras localizadas en años anteriores. En esta ocasión también se descubrieron fragmentos de cerámica, piezas de obsidiana y huesos de animales pequeños, que formaban parte del relleno de la pirámide.

Como si fueran las capas de una cebolla, el Templo Mayor de Tlatelolco es estudiado de afuera hacia adentro, aprovechando un corte realizado en la época prehispánica en la llamada etapa 1a, el cual al paso de los años se convirtió en un túnel que corre transversalmente en su interior.

Lucía Sánchez recordó que entre 1992 y 1993, durante las excavaciones a cargo del arqueólogo Salvador Guilliem, en dicho proceso de exploración se encontró una escalinata completa en el interior de la fachada occidental de la pirámide, y los restos de otra; en 2007 se retomó la excavación y se localizó una tercera escalinata, igualmente rota, que se ubicó en la etapa 1b. En 2009 se realizó otra exploración desde la parte superior de la pirámide y se encontró —a 7.5 metros de profundidad— un piso de estuco y una pilastra (pequeña columna) con restos de pintura de colores rojo, negro y azul, así como fragmentos de braseros policromos sobre el piso.

Exploraciones permanentes

Entre febrero y junio de 2011, a través del túnel transversal —a 12.5 metros hacia el interior—, se descubrió la escalinata que daba acceso a un adoratorio, así como la continuación del piso estucado localizado en 2009, espacio que se ha denominado como la etapa 1c, y que podría corresponder al periodo Posclásico (950-1200 d.C.).

En estas recientes excavaciones, a decir de la jefa de la zona arqueológica de Tlatelolco, también se halló cerámica, obsidiana —principalmente en forma de navajillas—, piedras trabajadas para usarlas como material constructivo y otras de relleno para edificar templos, y huesos de animales pequeños, posiblemente roedores.

“Todo el material se encontró como relleno de la construcción. Además, entre la tierra se descubrieron pequeñas conchas de moluscos propios del lecho de lago, lo que nos indica que la tierra para rellenar fue tomada de éste.

“Los elementos encontrados corresponderían a la fundación de la ciudad y, de acuerdo con las fuentes etnohistóricas, estarían ubicados tentativamente alrededor del año 1337, aunque podrían ser más antiguos, de 1000 a 1200 d.C.”, comentó Lucía Sánchez.

La investigadora dijo que actualmente se realiza un análisis del estilo de arquitectura, para comprobar si las tres etapas (1a, 1b y ahora 1c), corresponden a fases constructivas distintas, o si sólo son ampliaciones de un mismo basamento; es decir, sólo un añadido del Templo Mayor de Tlatelolco, como acostumbraban edificar los mexicas.

La arqueóloga detalló que para obtener información precisa y complementaria a los datos de la excavación, se llevan a cabo diferentes estudios de los materiales encontrados en años anteriores, tales como carbón, cerámica y concha, para lo cual se cuenta con la colaboración de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH y del Laboratorio de Paleomagnetismo del Instituto de Investigaciones Geofísicas de la UNAM.

Trabajos en Tlatelolco

Las exploraciones en el Templo Mayor de Tlatelolco forman parte de un proyecto arqueológico comenzado en 1987 y que se ha desarrollado de manera ininterrumpida hasta hoy, bajo la coordinación del arqueólogo Salvador Guilliem Arroyo y con la colaboración de los investigadores Patricia Ledesma, Alejandro Rivera, Claudia Nicolás, María de Jesús Alvizar y Lucía Sánchez de Bustamante.

“Algunos de los análisis implicarán fechamientos de carbono 14, así como de termoluminiscencia y arqueomagnetismo, métodos que sirven para determinar la antigüedad de una pieza de cerámica y de los pisos de estuco”, explicó la arqueóloga. Los resultados que se obtengan permitirán —de acuerdo con los objetivos del Proyecto Tlatelolco —establecer las comparaciones entre las ciudades de Tenochtitlan y Tlatelolco en sus etapas más antiguas.

De acuerdo con los objetivos del Proyecto Tlatelolco, se trata de desarrollar la investigación relacionada con la historia y la arqueología del lugar, e incrementar los materiales de difusión para lograr establecer una relación más estrecha con la sociedad.

Una historia de riqueza

••• La zona arqueológica de Tlatelolco se encuentra ubicada en un perímetro que abarca entre el Eje Central Lázaro Cárdenas y Flores Magón, en Nonoalco, hacia el norte de la Ciudad de México.

Tlatelolco, cuyo significado es “montículo de arena”, fue el centro comercial más importante del México prehispánico; su nombre en náhuatl se interpreta como tlatelli, “terraza” o xaltilolli, que significa “punto arenoso”. De acuerdo con información del INAH, la Plaza de las Tres Culturas es una de las más significativas de la Ciudad de México, pues en ella se reflejan tres importantes etapas de la historia de México: la prehispánica, la colonial y la contemporánea

En Tlatelolco el saqueo y la destrucción se iniciaron desde su caída en manos de los conquistadores, el 13 de agosto de 1521. Del botín, el oro y las joyas correspondieron a los españoles, y sus aliados indígenas se quedaron con los chalchihuites y las plumas finas. La riqueza depositada en las diversas etapas constructivas del recinto ceremonial fue muy grande y financió, incluso, la edificación del nuevo señorío de indígenas, forma en que se organizó Santiago Tlatelolco para los albores de la colonia. En cada nueva edificación se buscaban incansablemente en el subsuelo los tesoros antiguos.

Fuente: (milenio.com)

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