Home Cine Proyectan en el FICG la cinta “Los inadaptados”, estelarizada por Luis Arrieta, Luis Ernesto Franco y Paola Núñez
Cine - March 29, 2011

Proyectan en el FICG la cinta “Los inadaptados”, estelarizada por Luis Arrieta, Luis Ernesto Franco y Paola Núñez

película tonta. A mucha gente les va a parecer una comedia pero no es la típica comedia romántica. Tiene mucho sentido del humor sobre la vida misma, pero es una mirada irónica sobre la idea de que todos podemos no encajar en ciertos lugares y, en contraste, encajar perfecto en otros. Si lo miras bien, todos somos inadaptados en ciertas situaciones: el tímido, el ocurrente, el no querido o el solitario. Y sin embargo alguien siempre llega a ser tu amigo”, afirmó uno de los directores de la cinta, Jorge Ramírez-Suárez.

Los inadaptados es una película dirigida por cuatro  cineastas. Por tratar cuatro historias independientes, cada una fue dirigida por un realizador distinto, aunque la intención es que no se perciba una sola película: “Está formada de cuatro historias entrelazadas donde algunos personajes caminan en varias de ellas. Podría muy bien haber sido dirigida por un solo director pero la idea fue que fueran cuatro directores para que a cada historia tuviera una atmósfera diferente. La película tiene una atmósfera muy fresca porque son cuatro historias, cuatro visiones de directores. Pero si no te lo digo y no te enseño los créditos, podría parecer una película que la dirigió una sola persona”, explicó Ramírez Suárez.

Además del entrevistado, la película está dirigida por Javier Colinas, Marco Polo Constandse y Sergio Tovar Velarde: “De alguna manera, la película tiene una fuerza muy singular que es esta visión de mucha gente, de muchos directores pero también de muchos productores. Y con la visión de cada director, se logra una atmósfera, un trabajo con los actores y un estilo particular que le dan un toque especial, sui géneris a la cinta”, afirmó Ramírez-Suárez.

Jorge Ramírez-Suárez insistió en que es imprescindible pensar en el público: “Trabajamos en un cine no sólo pensado para ir a los festivales  –que está bien que existan- sino que busca tener calidad y un nivel de producción de primera pero también busca tener una conexión con el público. Creo que es importante que el cine mexicano no descarte ese objetivo.”

“Los inadaptados tiene mucho sentido de humor pero también tiene esta intensidad. Ser comercial no significa que tenga que ser una mala o una tonta película, sino que busquemos hacer películas para todo el público. Tratamos de hacer una película que vea todo el mundo pero que no sea la misma comedia romántica y tonta que ya has visto 20 veces”, añadió.

Por otra parte, Ramírez Suárez platicó a Imcine el origen del proyecto: “Los inadaptados surgió de un guión escrito por Luis Arrieta, quien es el actor de la película Paradas continuas y actualmente trabaja en la obra de teatro Toc-Toc, que está teniendo mucho éxito. Luis Arrieta y Luis Ernesto Franco –que también fue mi actor en la película Amar- son muy amigos y desarrollaron una empresa junto con Javier Colinas, que se llama Los Güeros. Queríamos hacer otra película más grande, que yo iba a dirigir y producir. Pero por tratarse de una película “demasiado” cara –ubicada en los sesenta cuando nevó en la Ciudad de México– era un poco difícil levantar tanto dinero. Un día Luis (Arrieta) me dijo que tenía otro guión más económico de producir, nos lo propuso a todos y nos gustó mucho la idea.”

“Entonces invitamos a Javier Colinas, que fue mi asistente en el rodaje de Amar, estudió cine en Estados Unidos había hecho un par de cortos y ellos querían darle la oportunidad. Entonces buscamos otros dos directores. Primero encontramos a Sergio Tovar Velarde, que nos gustaba mucho sus cortos y le venía muy bien la historia al rollo que trae Sergio. Y el último fue Marco Polo Constandse, quien más que ser director ha sido productor o productor asociado de otras películas, y que tenía muchas ganas también de dirigir, y más que un largometraje a lo mejor era más fácil para él soltarle una pequeña parte de la historia”.

Ramírez-Suárez también platicó de su experiencia con este grupo de jóvenes productores: “Ellos noveles, que están aprendiendo. Nunca habían producido una película, sólo cosas chiquitas y creo que el proceso de trabajar con ellos ha sido para mí también, mi parte o mi vocación de maestro, porque también di clases en el CCC, en donde estudié, en UNAM –en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en Comunicación– y también en la ENEP Acatlán y en la Escuela Activa de Fotografía. Realmente me gusta mucho dar clases pero nunca lo puedo hacer por tanto trabajo. Sin embargo este proceso con ellos ha sido interesante.”

Jorge Ramírez-Suárez habló del proceso de producción de la cinta: “Ha sido un proceso muy colectivo, muy diferente a mis otras películas. Por ejemplo, con Conejo en la luna o con Amar también tenía coproductores con los que estás bien, pero de alguna manera tú eres el productor principal. Aquí en este caso tienes de contrapartida. Fue muy refrescante con gente que nunca había producido nada y para ellos, de alguna manera, se sentían respaldados. Sin embargo este proyecto es de bajo presupuesto comparado con las otras películas que he hecho. Costó mucho menos además de que pedimos muchos favores a todas las empresas que me han ayudado en las otras películas o que me han dado los servicios y equipo.”

Ramírez-Suárez reconoció que es la primera vez que dirige algo que no escribe: “Luis Arrieta, además de ser un buen actor, es muy talentoso como escritor.  Tiene un potencial mucho más fuerte de lo que ha hecho ahorita con Los inadaptados. Ha escrito ya varios guiones y considero que es un escritor muy talentoso. De hecho para mí es la primera vez que dirijo algo que yo no escribí. Fue un trabajo con él muy cómodo porque me dio oportunidad de participar con mi mano de director.”

De las cuatro historias, Ramírez-Suárez dirigió la que muestra a dos personajes encerrados en un elevador: “La mía, la historia del elevador, es muy intensa. Una sirvienta que no deja de fumar y un abogado arrogante, mujeriego que desprecia absolutamente a esta sirvienta. Pero se quedan encerrados en un elevador y empiezan a pelearse. Cuando estábamos viendo que parte podría dirigir, inmediatamente dije que yo quería la del encierro porque, para mí, era la que tenía más drama, un conflicto muy claro. Para mí eso es lo que más importa en el cine. Si has visto mis películas, lo que siempre me interesa es la emoción.”

Ramírez-Suárez cuenta con tres películas como director (Morena, Conejo en la Luna y Amar) además de otros trabajos de producción y asistente que sumarían alrededor de 20.  Actualmente radica en Alemania, donde cuenta con gran prestigio sobretodo como guionista, pero aún así, afirma que no dejará de filmar en México: “Como fue muy reconocido y obtuve varios premios de guión con Conejo en la Luna, los mismos ingleses con los que produje me han pedido muchas veces que lea los guiones que ellos quieren hacer. Así que Beanca Films en Europa me da oportunidad, no nada más a los ingleses sino también en Alemania, de trabajar como consultor de contenido y de guiones.”

“Desde Conejo en la Luna, yo tengo un pie allá y un pie acá. Mi empresa Beanca Films está aquí en México y sin embargo tengo también una oficina de Beanca Films en Alemania, y me he encontrado muy cómodo en estos dos mundos porque creo que cada vez más el cine mexicano necesita abrirse mucho más al mercado y al financiamiento internacional. Aquí en México no tenemos el dinero suficiente para hacer las películas y mi idea es seguir haciendo películas mexicanas en combinación con Europa porque creo que lo han hecho muy bien los argentinos, los brasileños. Están el Eficine, Fidecine, Foprocine, pero no es suficiente”.

Por último, Ramírez-Suárez habló de su participación en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara: “Es un festival que quiero mucho. Conejo en la Luna estuvo ahí en una función especial y Amar también, pero no tuve la suerte de coincidir en tiempos. He ido desde que soy estudiante de cine y también con un cortometraje, Pronto saldremos del problema que tenemos. Pero creo que el festival ha crecido mucho en términos de que se ha modernizado, tiene un esquema mucho más parecido a los festivales grandes de Europa y Estados Unidos, el de Toronto o Berlín, por lo que es una plataforma, que curiosamente, nos sirve mucho más a los productores, directores y cineastas mexicanos para afuera, que para México. Viene mucha industria vienen a ver nuestras películas y para nosotros es un vehículo para ir a otros festivales o para vender nuestras películas fuera de México. Respecto al mercado interno, al distribuidor mexicano no les gusta mucho porque de alguna manera, la prensa ya la conoció y cuando se va a estrenar, ya todos ya la vieron y ya no le hacen mucho caso”, comentó el cineasta.

Fuente: (CONACULTA-IMCINE)

Los inadaptados se trata de una cinta que reúne cuatro historias independientes con personajes que las entrelazan, además de un hilo conductor alrededor del comportamiento humano.

“Es una película que, desde el concepto mismo es intimista. Y es una película de actores. Creo que logramos una cinta muy divertida sin ser la película tonta. A mucha gente les va a parecer una comedia pero no es la típica comedia romántica. Tiene mucho sentido del humor sobre la vida misma, pero es una mirada irónica sobre la idea de que todos podemos no encajar en ciertos lugares y, en contraste, encajar perfecto en otros. Si lo miras bien, todos somos inadaptados en ciertas situaciones: el tímido, el ocurrente, el no querido o el solitario. Y sin embargo alguien siempre llega a ser tu amigo”, afirmó uno de los directores de la cinta, Jorge Ramírez-Suárez.

Los inadaptados es una película dirigida por cuatro  cineastas. Por tratar cuatro historias independientes, cada una fue dirigida por un realizador distinto, aunque la intención es que no se perciba una sola película: “Está formada de cuatro historias entrelazadas donde algunos personajes caminan en varias de ellas. Podría muy bien haber sido dirigida por un solo director pero la idea fue que fueran cuatro directores para que a cada historia tuviera una atmósfera diferente. La película tiene una atmósfera muy fresca porque son cuatro historias, cuatro visiones de directores. Pero si no te lo digo y no te enseño los créditos, podría parecer una película que la dirigió una sola persona”, explicó Ramírez Suárez.

Además del entrevistado, la película está dirigida por Javier Colinas, Marco Polo Constandse y Sergio Tovar Velarde: “De alguna manera, la película tiene una fuerza muy singular que es esta visión de mucha gente, de muchos directores pero también de muchos productores. Y con la visión de cada director, se logra una atmósfera, un trabajo con los actores y un estilo particular que le dan un toque especial, sui géneris a la cinta”, afirmó Ramírez-Suárez.

Jorge Ramírez-Suárez insistió en que es imprescindible pensar en el público: “Trabajamos en un cine no sólo pensado para ir a los festivales  –que está bien que existan- sino que busca tener calidad y un nivel de producción de primera pero también busca tener una conexión con el público. Creo que es importante que el cine mexicano no descarte ese objetivo.”

Los inadaptados tiene mucho sentido de humor pero también tiene esta intensidad. Ser comercial no significa que tenga que ser una mala o una tonta película, sino que busquemos hacer películas para todo el público. Tratamos de hacer una película que vea todo el mundo pero que no sea la misma comedia romántica y tonta que ya has visto 20 veces”, añadió.

Por otra parte, Ramírez Suárez platicó a Imcine el origen del proyecto: “Los inadaptados surgió de un guión escrito por Luis Arrieta, quien es el actor de la película Paradas continuas y actualmente trabaja en la obra de teatro Toc-Toc, que está teniendo mucho éxito. Luis Arrieta y Luis Ernesto Franco –que también fue mi actor en la película Amar- son muy amigos y desarrollaron una empresa junto con Javier Colinas, que se llama Los Güeros. Queríamos hacer otra película más grande, que yo iba a dirigir y producir. Pero por tratarse de una película “demasiado” cara –ubicada en los sesenta cuando nevó en la Ciudad de México– era un poco difícil levantar tanto dinero. Un día Luis (Arrieta) me dijo que tenía otro guión más económico de producir, nos lo propuso a todos y nos gustó mucho la idea.”

“Entonces invitamos a Javier Colinas, que fue mi asistente en el rodaje de Amar, estudió cine en Estados Unidos había hecho un par de cortos y ellos querían darle la oportunidad. Entonces buscamos otros dos directores. Primero encontramos a Sergio Tovar Velarde, que nos gustaba mucho sus cortos y le venía muy bien la historia al rollo que trae Sergio. Y el último fue Marco Polo Constandse, quien más que ser director ha sido productor o productor asociado de otras películas, y que tenía muchas ganas también de dirigir, y más que un largometraje a lo mejor era más fácil para él soltarle una pequeña parte de la historia”.

Ramírez-Suárez también platicó de su experiencia con este grupo de jóvenes productores: “Ellos noveles, que están aprendiendo. Nunca habían producido una película, sólo cosas chiquitas y creo que el proceso de trabajar con ellos ha sido para mí también, mi parte o mi vocación de maestro, porque también di clases en el CCC, en donde estudié, en UNAM –en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en Comunicación– y también en la ENEP Acatlán y en la Escuela Activa de Fotografía. Realmente me gusta mucho dar clases pero nunca lo puedo hacer por tanto trabajo. Sin embargo este proceso con ellos ha sido interesante.”

Jorge Ramírez-Suárez habló del proceso de producción de la cinta: “Ha sido un proceso muy colectivo, muy diferente a mis otras películas. Por ejemplo, con Conejo en la luna o con Amar también tenía coproductores con los que estás bien, pero de alguna manera tú eres el productor principal. Aquí en este caso tienes de contrapartida. Fue muy refrescante con gente que nunca había producido nada y para ellos, de alguna manera, se sentían respaldados. Sin embargo este proyecto es de bajo presupuesto comparado con las otras películas que he hecho. Costó mucho menos además de que pedimos muchos favores a todas las empresas que me han ayudado en las otras películas o que me han dado los servicios y equipo.”

Ramírez-Suárez reconoció que es la primera vez que dirige algo que no escribe: “Luis Arrieta, además de ser un buen actor, es muy talentoso como escritor.  Tiene un potencial mucho más fuerte de lo que ha hecho ahorita con Los inadaptados. Ha escrito ya varios guiones y considero que es un escritor muy talentoso. De hecho para mí es la primera vez que dirijo algo que yo no escribí. Fue un trabajo con él muy cómodo porque me dio oportunidad de participar con mi mano de director.”

De las cuatro historias, Ramírez-Suárez dirigió la que muestra a dos personajes encerrados en un elevador: “La mía, la historia del elevador, es muy intensa. Una sirvienta que no deja de fumar y un abogado arrogante, mujeriego que desprecia absolutamente a esta sirvienta. Pero se quedan encerrados en un elevador y empiezan a pelearse. Cuando estábamos viendo que parte podría dirigir, inmediatamente dije que yo quería la del encierro porque, para mí, era la que tenía más drama, un conflicto muy claro. Para mí eso es lo que más importa en el cine. Si has visto mis películas, lo que siempre me interesa es la emoción.”

Ramírez-Suárez cuenta con tres películas como director (Morena, Conejo en la Luna y Amar) además de otros trabajos de producción y asistente que sumarían alrededor de 20.  Actualmente radica en Alemania, donde cuenta con gran prestigio sobretodo como guionista, pero aún así, afirma que no dejará de filmar en México: “Como fue muy reconocido y obtuve varios premios de guión con Conejo en la Luna, los mismos ingleses con los que produje me han pedido muchas veces que lea los guiones que ellos quieren hacer. Así que Beanca Films en Europa me da oportunidad, no nada más a los ingleses sino también en Alemania, de trabajar como consultor de contenido y de guiones.”

“Desde Conejo en la Luna, yo tengo un pie allá y un pie acá. Mi empresa Beanca Films está aquí en México y sin embargo tengo también una oficina de Beanca Films en Alemania, y me he encontrado muy cómodo en estos dos mundos porque creo que cada vez más el cine mexicano necesita abrirse mucho más al mercado y al financiamiento internacional. Aquí en México no tenemos el dinero suficiente para hacer las películas y mi idea es seguir haciendo películas mexicanas en combinación con Europa porque creo que lo han hecho muy bien los argentinos, los brasileños. Están el Eficine, Fidecine, Foprocine, pero no es suficiente”.

Por último, Ramírez-Suárez habló de su participación en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara: “Es un festival que quiero mucho. Conejo en la Luna estuvo ahí en una función especial y Amar también, pero no tuve la suerte de coincidir en tiempos. He ido desde que soy estudiante de cine y también con un cortometraje, Pronto saldremos del problema que tenemos. Pero creo que el festival ha crecido mucho en términos de que se ha modernizado, tiene un esquema mucho más parecido a los festivales grandes de Europa y Estados Unidos, el de Toronto o Berlín, por lo que es una plataforma, que curiosamente, nos sirve mucho más a los productores, directores y cineastas mexicanos para afuera, que para México. Viene mucha industria vienen a ver nuestras películas y para nosotros es un vehículo para ir a otros festivales o para vender nuestras películas fuera de México. Respecto al mercado interno, al distribuidor mexicano no les gusta mucho porque de alguna manera, la prensa ya la conoció y cuando se va a estrenar, ya todos ya la vieron y ya no le hacen mucho caso”, comentó el cineasta.

(Con información de Conaculta Cine-Imcine)

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