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Historia - February 25, 2011

Historiadores mexicanos y austriacos se reúnen en el Coloquio Internacional “Entre la realidad y la ficción: vida y obra de Maximiliano”

Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”, el 23 y 24 de febrero, con motivo de la celebración de los 110 años del restablecimiento de las relaciones bilaterales entre México y Austria.

Durante la inauguración del foro, presidida por el embajador de Austria en México, Alfred Längle; la directora del Foro Cultural de Austria nuestro país, Eva Schöfer, y Alfonso de Maria y Campos, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), se recordó que las relaciones diplomáticas entre ambas naciones se interrumpieron en 1867 tras el fusilamiento del archiduque en el Cerro de las Campanas, Querétaro, mismas que fueron reanudadas en 1901.

En su intervención, De Maria y Campos manifestó el interés del INAH para “resaltar el conocimiento y la reflexión sobre las raíces históricas mexicanas a fin de construir la realidad sin totalidades retóricas”.

En ese sentido, consideró de gran relevancia dicho coloquio para mostrar las luces y sombras en torno a la vida política y personal de Maximiliano de Habsburgo, y así desvelar las diversas facetas como liberal, poeta y coleccionista.

A su vez, Alfred Längle, embajador de Austria en México, destacó el pensamiento del archiduque, quien creía en la soberanía de los pueblos como base de un gobierno; “al encabezar el Segundo Imperio en México se forjó como principales metas defender la independencia política e integridad territorial del país, así como la unificación nacional a través de la reconciliación entre liberales y conservadores”.

El diplomático añadió que Maximiliano de Habsburgo impulsó un proyecto político basado en diversas reformas a las leyes, entre ellas la promulgación de una ley agraria y de trabajo, que establecía la devolución de las tierras a los pueblos indígenas y su otorgamiento a quienes no las poseían, además aprobaba una jornada máxima de diez horas, anulaba deudas mayores a diez pesos y prohibía el castigo corporal.

Organizado por el INAH y el Foro Cultural de Austria en México, el coloquio internacional reúne a más de una decena investigadores, entre ellos los doctores austriacos Johann Georg Lughofer y Christian OprieBnig, quienes junto con sus colegas mexicanos disertarán sobre la realidad y los clichés que a lo largo del devenir nacional se crearon sobre la vida y obra de Maximiliano, a partir del análisis de sus obras e ideales, más allá de su historia ligada a la imposición francesa, a través de Napoleón III, de crear en México un protectorado francés.

Por su parte, la doctora Esther Acevedo, investigadora de la Dirección de Estudios Históricos del INAH y organizadora académica del foro, reconoció la importancia de este personaje, como una figura totalmente liberal, cuyo lema fue “Equidad en la justicia”, mismo que a través de sus proyectos políticos contempló tanto a las artes como a la ciencia y la educación, “que representaron grandes aportes para el desarrollo social e histórico de México”.

La historiadora del INAH refirió que entre los ejemplos de las contribuciones de Maximiliano de Habsburgo a la vida política de México, destacan el impulso de reformas en materia de derecho, tales como el Estatuto Provisional del Imperio, del 10 de abril de 1865, promulgado durante el primer aniversario de haber aceptado el trono.

“Además como liberal que era, no hizo caso de las exigencias de la Iglesia, promovió la tolerancia de cultos, la nacionalización de bienes del clero, así como la publicación de leyes en náhuatl, e incluso consideró devolverles las tierras del gobierno a los indígenas”, abundó la doctora Acevedo.

Maximiliano de Habsburgo (1832-1867) nació en el Palacio de Shoenbrün, cerca de Viena. Llegó a México por órdenes de Napoleón III, emperador de Francia, que deseaba extender su imperio y a quien los conservadores mexicanos le ofrecieron la Corona.

El archiduque arribó a Veracruz el 28 de mayo de 1864 y gobernó México hasta el 15 de mayo de 1867. A su llegada encontró a los liberales en el poder, liderados por Benito Juárez, por lo que, después de perder el apoyo de Napoleón III y de los conservadores por tener ideas liberales, esperaba regresar a Europa.

Sin embargo, fue hecho prisionero en el Convento de la Santa Cruz, Querétaro y sentenciado a muerte junto con los militares conservadores Miramón y Mejía. Maximiliano de Habsburgo fue fusilado en el Cerro de las Campanas, Querétaro, el 19 de junio de 1867 y sus restos fueron trasladados a Viena en agosto de ese mismo año.

Durante el Coloquio Internacional Entre la realidad y la ficción: vida y obra de Maximiliano que concluye este 24 de febrero en el Castillo de Chapultepec, se abordarán temas relativos a los proyectos políticos del emperador para México, su vida cotidiana y faceta como poeta, así como su pasión por el coleccionismo de documentos y piezas prehispánicas.

Fuente: (INAH)

 

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